
Tránsito de Venus sobre el Sol 2012

El tránsito de 2004
Los tránsitos de Venus se pueden ver desde la Tierra cada 125 años, en dos sucesos separados por 8 años.
Miguel Gilarte
El paso del planeta Venus sobre la superficie del Sol, tendrá lugar en justo al amanecer del día 6 de junio de 2012, aunque desde España, el fenómeno está muy restringido a ciertas zonas del NE, mientras que el resto no podrá observarlo. Mientras más al N y al E de la península mejor. El tránsito comienza mucho antes del amanecer, pero sólo es visibles desde paises más al E de España, en los que amanece antes.
Las regiones más afortunadas de España, serán: País Vasco, Navarra, Aragón, norte de la Comunidad Valenciana y toda Cataluña. En estas regiones, el fenómeno se observará durante los últimos minutos del tránsito. El lugar más afortunado será Menorca, donde amanece antes.
Las zonas que sólo podrán ver el final del tránsito y con gran dificultad en muchos lugares, ya que el Sol sale más tarde y el fenómeno toca a su fin son: NE de Galicia, Asturias, Cantabria, W de la Rioja, Madrid, Castilla la Mancha, S de Valencia, extrema E de Andalucía y Murcia. El resto de España no podrá ver el tránsito.
Los mejores lugares para observar el fenómeno de principio a fin son Japón, China o Australia.
La Observación del tránsito, se debe hacer de igual forma que cuando observamos el Sol, es decir, con los filtros adecuados. No utilicemos fotografías ni otros elementos que puedan dañar nuestra vista.
Salida del Sol con Venus en las siguientes ciudades y duración del evento:
BARCELONA:
Salida del Sol y Venus a las 6:13 hora civil española, el tránsito es visible durante 30 minutos.
ZARAGOZA:
Salida del Sol y Venus a las 6:24 hora civil española, el tránsito es visible durante 16 minutos.
MADRID:
Salida del Sol y Venus a las 6:39 hora oficial española, el tránsito es visible durante 8 minutos.

Visibilidad del tránsito de Venus sobre España el 6 de junio de 2012
Vídeo sobre el evento del tránsito de Venus 2012.
9 de diciembre de 1874....................8 de junio de 2004....................11 de diciembre de 2117
6 de diciembre de 1882....................6 de junio de 2012.....................8 de diciembre de 2125
6 de diciembre de 1882....................6 de junio de 2012.....................8 de diciembre de 2125
Anteriores y futuros tránsitos de Venus
Los dos cuerpos de mayor temperatura del Sistema Solar,
se fundirán en un abrazo el 6 de junio:
el Sol y Venus
se fundirán en un abrazo el 6 de junio:
el Sol y Venus
El tránsito del planeta Venus sobre la superficie solar, es uno de los acontecimientos astronómicos más esperados desde hace más de 100 años, el último de estos tránsitos, tuvo lugar el 6 de diciembre de 1882.
Qué es un tránsito:
Solamente 2 planetas del Sistema Solar, pueden provocar este extraño acontecimiento y son los denominados planetas interiores, porque sus órbitas se localizan entre la Tierra y el Sol. Estos dos planetas son Mercurio y Venus. El tránsito consiste en el desplazamiento de uno de estos planetas sobre la superficie del Sol, visto desde la Tierra. En cualquier caso, lo que se observa, es el paso de un disco negro (que es en sí el planeta) sobre la superficie del Sol, mayor el de Venus que el de Mercurio, porque Venus está más cerca de la Tierra y además tiene mayor diámetro que Mercurio.
El descubrimiento y la predicción de los tránsitos:
La observación de los tránsitos de los planetas Mercurio y Venus por delante del Sol, han sido observados desde la antigüedad, pero siempre de forma casual y coincidiendo que el Sol estuviera bajo sobre el horizonte que es el instante en el que la luz solar se atenúa considerablemente debido a que ésta tiene que atravesar una capa mayor de atmósfera.
Gracias a las leyes del movimiento de los planetas de Kepler, fue este mismo astrónomo quien predijo por vez primera los tránsitos futuros de ambos planetas. La primera predicción se refería al paso de Mercurio el 7 de noviembre de 1631 y el de Venus que correspondía al 7 de diciembre de 1631, pero sólo el tránsito de Mercurio pudo ser contemplado desde Europa. Uno de los pocos observadores fue el astrónomo Pierre Gassendi.
Una corrección en las tablas planetarias de Kepler, hecha por Jeremiah Horrocks (astrónomo inglés), le hizo calcular y ver el tránsito de Venus en diciembre de 1639.
El fenómeno:
Sólo los planetas interiores a la Tierra (Mercurio y Venus), pueden producir un tránsito por delante del Sol.
Si la órbita de Mercurio, Venus y la Tierra, estuvieran exactamente en el mismo plano, los tránsitos de estos dos planetas serían mucho más frecuentes, de modo que Mercurio sería visible en estas condiciones tres veces al año y Venus una cada dos años, pero esto no ocurre así.
El motivo no es otro, que dichas órbitas no están exactamente en el mismo plano y esto hace que en ocasiones y desde la Tierra, Mercurio y Venus, estén aparentemente por arriba o por debajo del Sol. La órbita de Mercurio está inclinada con respecto a la de la Tierra 7º, mientras que la de Venus 3,4º, suficiente para que los tránsitos de Mercurio por delante del Sol, vistos de la Tierra, se produzcan con una periodicidad de aproximadamente 3, 7, 10 ó 13 años. Este mismo fenómeno para Venus es mucho es mucho más raro. El tránsito de Venus es mucho más espectacular que el de Mercurio, también debido a que su diámetro aparente es mucho mayor, pues tiene un diámetro real más grande (casi idéntico al de la Tierra) y encima está mucho más cerca de nuestro planeta que Mercurio.
Los últimos tránsitos de Venus y los siguientes al presente año:
4 de junio de 1518
2 de junio de 1526
7 de diciembre de 1631
4 de diciembre de 1639
6 de junio de 1761
3 de junio de 1769
9 de diciembre de 1874
6 de diciembre de 1882
8 de junio del 2004
6 de junio del 2012
10 de diciembre de 2117
La Observación:
Tanto Mercurio como Venus aparecen delante del Sol como un disco perfectamente redondo e intensamente negro, fácilmente distinguible entre las manchas solares, si las tuviera el So,l durante los momentos de los tránsitos.
Para los aficionados a la astronomía, este tipo de fenómenos no deja de ser un hecho espectacular y curioso, mientras que los astrofísicos aprovechan para determinar con gran precisión las órbitas de estos planetas o sus posibles cambios en el tiempo, así como el estudio de sus atmósferas, tamaño real del planeta, etc.
El matemático escocés James Gregory propuso la idea de calcular distancias en el Sistema Solar gracias los tránsitos, pero no sería hasta 1716 cuando Edmond Halley aprovechara esta idea y apreciara que sería Venus el planeta más idóneo para proporcionar las escalas de distancia.
Se trataba según Gregory de utilizar estos planetas para calcular la distancia Tierra-Sol. Dos observadores se situarían a una gran distancia el uno del otro, de modo que el planeta tendría posiciones diferentes sobre la superficie del Sol en el mismo instante y midiendo los diferentes ángulos según la perspectiva de cada observador, aplicando leyes de geometría y las leyes de Kepler, sería posible obtener un resultado muy exacto. Los tránsitos de Venus acaecidos en 1761 y 1769 se aprovecharon para tal fin. Uno de los grandes perseguidores de tránsitos de la época, fue el capitán Cook. Los resultados según los diferentes observadores fueron contradictorios.
En 1874 se volvió a repetir con la ayuda de la fotografía (se utilizó por primera vez). La distancia Tierra-Sol calculada fue entonces de 23.000 y 23.600 radios terrestres, aunque en realidad es de 23.454,8 radios terrestres (unidad astronómica). Pero para aquel tiempo, ya existían otros métodos más eficaces para calcular dicha distancia.
Método para medir la distancia de la Tierra al Sol, utilizando el tránsito de Venus
Cómo medir la distancia Tierra Sol.
Planetas extrasolares:
Se han descubierto desde hace pocos años a estas fechas, más de 700 planetas en otras estrellas. Dos de esos planetas han sido fotografiado, pero el resto sabemos que orbitan alrededor de sus estrellas por métodos indirectos; gravedad: gracias a la gravedad de los planetas en órbitas alrededor de las estrellas, estos tiran de las luminarias y les confieren un movimiento en el cielo extraño, no rectilíneo, sino como si fueran a saltos por el espacio. El espectro: por la descomposición de la luz que nos llega de las estrellas, podemos conocer si un objeto gira a su alrededor y observaremos que la luz en ocasiones tiende a ser más roja, es motivo de que aquel planeta se aleja en su órbita con respecto a nosotros y alrededor de su estrella, si la luz de su espectro tiende al azul, el planeta parece acercarse a la Tierra en su órbita. Variabilidad: algunas estrellas cambian de brillo y las llamamos variables, algunas pueden brillar tanto como una galaxia de 100.000 millones de estrellas, y las llamamos supernovas, pero hay estrella que cambian su intensidad de forma mínima, es posible en este caso que esté pasando entre la estrella y la Tierra un planeta que puede atenuar la luz de aquella estrella, de forma mínima, pero mensurable. El tránsito de Venus sobre el Sol, servirá para realizar investigaciones en este sentido y aplicarlo a estrellas candidatas a tener planetas.
Métodos de observación:
La observación del evento del tránsito, debe ir siempre acompañada de medidas de precaución. NO DEBEMOS OBSERVAR EL SOL SIN MEDIDAS DE SEGURIDAD, PODRÍA CAUSARNOS DAÑOS IRREPARABLES EN LA RETINA. No es recomendable observar el Sol directamente con un cristal ahumado. Los cristales de soldadores nos permitirán contemplar el Sol sin dificultad, pero no debemos permanecer mucho tiempo mirando el Sol con ellos, pues no filtran ciertas radiaciones del astro que pueden perjudicar la vista. Se puede observar con telescopio o prismáticos, con su correspondiente filtro solar o reflejando la imagen con los mismos instrumentos, sobre una cartulina de color blanco (este método no necesita filtros, pero nunca podremos mirar al Sol a través de los instrumentos ópticos sin la debida protección). Una cámara fotográfica con algunos aumentos y con su correspondiente filtro solar, también nos permitirá captar la imagen del evento.
El efecto de la gota negra:
Puede ser contemplado por parte de los observadores cuando el pequeño disco de un planeta interior (Venus o Mercurio) toca el lado interno del disco solar. Al principio del tránsito, el planeta parece tener dificultades en sobrepasar el borde del Sol. En ese momento Venus o Mercurio se pueden ver como una gota de líquido. Se comparan también con la forma de un globo o una pera, con la extremidad dirigida hacia el borde del Sol. Al final del tránsito, ocurre todo lo contrario. El disco del planeta parece acercarse al borde solar.

Debido a la atmósfera de Venus, se produce el fenómeno de la gota negra durante el tránsito
Las manchas solares:
Es muy probable que el Sol, tenga manchas en la superficie durante el tránsito, pero estas manchas que pueden ser de tamaños muy variables, mayores o menores que Venus, no tienen la regularidad del planeta superpuesto sobre el Sol y la negrura del mismo. Las manchas suelen ser más irregulares y normalmente aparecen en grupos. Las manchas solares son zonas más frías de la superficie de nuestra estrella, de modo que las manchas pueden tener unos 4.500º C y la superficie visible del Sol unos 6.500º C.
Manchas solares. Regiones AR 10 484 10 486 y 10 488 el 28 de octubre del 2003
Venus:
A pesar de ser el segundo planeta en cercanía al Sol tras Mercurio, es sin embargo el que tiene más temperatura del Sistema Solar, con cerca de 600º C, provocado por el efecto invernadero durante millones de años. Venus tiene una espesa atmósfera que hace que los rayos ultravioletas del Sol, atraviesen las nubes, reboten en el suelo, convirtiéndose en radiación infrarroja, que intenta escapar al espacio, pero ahora las nubes se lo impiden y por ello la temperatura aumenta día a día En la Tierra ocurre, pero a una escala mucho menor, no comparable con Venus. Además en la superficie llueve, pero no agua sino ácido sulfúrico. Si podemos soportar la temperatura y la lluvia ácida, aún nos queda la presión que equivale a 100 atmósferas terrestres, prácticamente nos aplastaría. Venus es el infierno del Sistema Solar. Solamente 2 naves rusas en los años 70 pudieron llegar al suelo de Venus, enviaron escasas fotografías y al poco tiempo se destruyeron por las notables inclemencias del tiempo.
Historia de la mala suerte:

Guillaume Le Gentil
Para el 6 de junio de 1761, muchos astrónomos y curiosos, preparaban la observación del tránsito de Venus sobre el Sol. Los más expertos, deseaban ansiosos poder medir con plena exactitud el evento desde dos posiciones bien distanciadas entre ellas y conseguir averiguar la distancia Tierra-Sol.
En aquella época, salvar grandes distancias era toda una odisea, guerras, vehículos poco apropiados, enfermedades incurables, piratas, etc. Pero un joven astrónomo Miembro de la Academia de Francia, llamado Guillermo Le Gentil de la Galaisiére, decidió partir en barco hacia Pondichére, en la India, posesión que por aquel entonces pertenecía a Francia, y que se encontraba mucho más lejos antes que ahora, ya que no existía el Canal de Suez y había que llegar al Cabo de Buena Esperanza, rodeando toda África. Le Gentil, zarpó 15 meses antes; en marzo de 1760.
Cuando el barco en el que viajaba se encontraba frente a la costa india, tuvo que dar la vuelta y emprender rumbo hacia la isla de Mauritius, pues la Pondicéry había caído en manos de los ingleses durante las guerras de colonialismo en Asia. Durante el trayecto, el día tan esperado del tránsito de Venus, estaba ya acaeciendo y Le Gentil, no pudo hacer nada para contemplarlo.
Con esta pena y mala suerte, Le Gentil, decidió no recorrer los 20.000 km que le separaban de Francia para regresar y por increíble que pudiera parecer, su decisión llegó más lejos y puso mira en el próximo tránsito de Venus por delante del Sol, que tendría lugar ocho años más tarde; el 3 de junio de 1769.
Hasta que le ofrecieran un viaje a Filipinas para intentar ver el nuevo tránsito de Venus, permaneció en Madagascar. Con más de un año de antelación, el 27 de marzo de 1768, llegó a Filipinas, instalándose en un fuerte derruido.
En junio de 1769, mes en el que tendría lugar el tránsito, el tiempo auguraba una gran campaña de observación y estudio del tan esperado tránsito. Cielos despejados y temperaturas estables. Le Gentil, pasó toda la noche anterior al acontecimiento despierto, tal vez la emoción y los recuerdos de tantos años a la caza del tránsito de Venus, no le permitieron dormir. Todo parecía bien. Pero al amanecer, grandes y negras nubes nublaron los cielos. Aunque Le Gentil se mantuvo en su puesto, junto a los instrumentos de estudio. La hora del tránsito pasó, y las nubes aún continuaban. Nada pudo hacer y decidió volver a Francia. Esperar otro tránsito de Venus sería en vano, ya que acontecería transcurridos 105 años.
Entre una gran tempestad que hizo guarecerse el barco en el que iba en puerto durante algunos meses y los continuos desvíos de la ruta por el temor a ser abordados por piratas y corsarios, Le Gentil llegó a Francia 12 años después de su partida de Filipinas.
Pero todavía tendría que afrontar una gran multitud de problemas. Sus cartas no habían llegado a la Academia de Francia y ante la falta de respuesta, se extendió un certificado de defunción. Le Gentil había muerto para la Academia y para Francia. Con el certificado de defunción, todo había acabado para Le Gentil; su puesto en la Academia había quedado vacante por lo tanto y ocupado por otro. Las propiedades de Le Gentil, habían sido repartidas entre sus herederos, su mujer al creerse viuda, se casó.
Le Gentil, después de esto, viviría 21 años más, pese a que el astrónomo luchó durante todo este tiempo, aunque sus herederos y la justicia proporcionaron todo tipo de obstáculos.
Aunque pudo recuperar parte de todo aquello que perdió por culpa del viaje, como su lugar en la Academia. Se volvió a casar y tuvo una hija. Escribió sus memorias durante esos 21 años de tan largo viaje. Murió en octubre de 1792, a los 67 años de edad.
CAPTURAS DE PANTALLA A TRAVES DEL CANAL DE LA NASA POR INTERNET

