Esta semana se han cumplido 76 años desde del comienzo de la Segunda Guerra Mundial con la declaración de guerra por parte del Francia e Inglaterra a Alemania. En aquel entonces, los ingenieros de Adolf Hitler elaboraron en secreto para su Ejército una serie de ambiciosos proyectos armamentísticos cuyas sofisticadas tecnologías se adelantaron a su tiempo en varias décadas.
Cazabombardero Horten Ho 229
El Horten Ho 229 fue la primera 'ala volante' de propulsión a chorro. Fue diseñado como bombardero para atacar objetivos a más de 950 kilómetros de distancia.
Era capaz de portar hasta 900 kilogramos de municiones a 15 kilómetros de altura y a velocidades de unos 900 kilómetros por hora.
Su forma, anticipadora de las futuras tecnologías furtivas, le facilitaba el acercamiento a las costas británicas antes de ser detectado por los radares.
Del Horten Ho se fabricaron tres prototipos que se incorporaron tarde al curso de la guerra y no tuvieron un impacto significativo en la contienda.
Bomba radioguiada Fritz X
El 'bisabuelo de las bombas inteligentes' fue un artefacto de 1.564 kilogramos dotado de un receptor de radio y un sofisticado sistema de control de cola que permitía guiar bombas desde un avión lanzador.
La bomba era capaz de atravesar 70 centímetros de blindaje y podía ser lanzada desde una altitud de 6 kilómetros fuera de alcance de las defensas antiaéreas.
Menos de un mes después de que el ejército alemán incorporara la bomba, fue usada para hundir el buque acorazado italiano Roma, que iba a rendirse ante los aliados cerca de Cerdeña en septiembre de 1943.
Sin embargo, el uso combativo de la Fritz X resultó ser limitado, puesto que pocos aviones de la Luftwaffe (Fuerza Aérea) tenían posibilidad de llevarla.
Carro de combate Goliath
Los líderes alemanes preveían que este minitanque guiado por cable atacara carros de combate o fortalezas y se destruyera junto con su objetivo.
Con un peso de 400 kilogramos, disponía de una carga explosiva de entre 60 y 100 kilogramos.
Los alemanes construyeron más de 7.000 unidades del Goliath, abriendo el camino a las armas radiocontroladas.
Messerschmitt Me 163 Komet
Es el único avión propulsado por un cohete jamás puesto en servicio. Este caza interceptor, incorporado por la Luftwaffe en 1944, alcanzaba velocidades de hasta 1.130 kilómetros por hora, más de 400 kilómetros por hora por encima del avión más rápido hasta entonces.
Se construyeron más de 300 aviones Komet equipados con cañones gemelos de 30 milímetros.
Pero la revolucionaria velocidad del Me 163 Komet fue a la vez su triunfo y su fracaso. Era lo bastante rápido para evitar las defensas, pero demasiado veloz para destruir aviones hostiles.
Bombas volantes V1 y V2
La Vergeltungswaffe Eins (Arma de Represalia 1) o V1, apareció por primera vez en combate en Junio de 1944, cuando una bomba volante V-1 alemana fue disparada sobre Londres. Fue la primera de unas 7.500 bombas lanzadas contra Inglaterra.
La V1 se asemejaba a un pequeño avión con una pequeña ala superior de aproximadamente 5 m. El motor que movía la V1 emitía un zumbido peculiar, sonido que la hizo famosa. Tenía un alcance de 250 a 320 kilómetros y pesaba 2.200 Kilogramos.
La Vergeltungswaffe Zwei (Arma de Represalia 2), fue el primer misil balístico de la historia conocida. En Septiembre de 1944, los alemanes lanzaron la primera V2.
Propulsada por un motor que usaba oxígeno líquido y alcohol como combustible, llegaba a alcanzar velocidades supersónicas y superaba los 70.000 m de altitud. La V2 transportaba una cabeza balística de casi una tonelada y tenía un radio de acción de 320 km.
Las lanzaderas de las V2 eran móviles, y una vez disparadas no podían ser interceptadas, tal como se hacía con las V1. Despegaban desde territorio alemán o territorios ocupados, como Holanda.
Una vez en el aire, la V2 era guiada mediante señales de radio-frecuencia emitidas desde tierra o por giroscopios instalados a bordo. Sin posible advertencia, se lanzaba sobre su objetivo tras la desconexión del motor, y caía libremente aprovechando la ley de la gravedad.
Cañón sónico
Esta arma constaba de dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. Las ondas de sonido producidas por las explosiones de una mezcla de oxígeno y metano generaban una onda de choque de gran intensidad y un fuerte rayo sónico. Medio minuto de exposición podría matar a cualquier persona que se encontrara cerca. El arma no fue nunca empleada en un campo de batalla.

Cazabombardero Horten Ho 229
El Horten Ho 229 fue la primera 'ala volante' de propulsión a chorro. Fue diseñado como bombardero para atacar objetivos a más de 950 kilómetros de distancia.
Era capaz de portar hasta 900 kilogramos de municiones a 15 kilómetros de altura y a velocidades de unos 900 kilómetros por hora.
Su forma, anticipadora de las futuras tecnologías furtivas, le facilitaba el acercamiento a las costas británicas antes de ser detectado por los radares.
Del Horten Ho se fabricaron tres prototipos que se incorporaron tarde al curso de la guerra y no tuvieron un impacto significativo en la contienda.

Bomba radioguiada Fritz X
El 'bisabuelo de las bombas inteligentes' fue un artefacto de 1.564 kilogramos dotado de un receptor de radio y un sofisticado sistema de control de cola que permitía guiar bombas desde un avión lanzador.
La bomba era capaz de atravesar 70 centímetros de blindaje y podía ser lanzada desde una altitud de 6 kilómetros fuera de alcance de las defensas antiaéreas.
Menos de un mes después de que el ejército alemán incorporara la bomba, fue usada para hundir el buque acorazado italiano Roma, que iba a rendirse ante los aliados cerca de Cerdeña en septiembre de 1943.
Sin embargo, el uso combativo de la Fritz X resultó ser limitado, puesto que pocos aviones de la Luftwaffe (Fuerza Aérea) tenían posibilidad de llevarla.

Carro de combate Goliath
Los líderes alemanes preveían que este minitanque guiado por cable atacara carros de combate o fortalezas y se destruyera junto con su objetivo.
Con un peso de 400 kilogramos, disponía de una carga explosiva de entre 60 y 100 kilogramos.
Los alemanes construyeron más de 7.000 unidades del Goliath, abriendo el camino a las armas radiocontroladas.

Messerschmitt Me 163 Komet
Es el único avión propulsado por un cohete jamás puesto en servicio. Este caza interceptor, incorporado por la Luftwaffe en 1944, alcanzaba velocidades de hasta 1.130 kilómetros por hora, más de 400 kilómetros por hora por encima del avión más rápido hasta entonces.
Se construyeron más de 300 aviones Komet equipados con cañones gemelos de 30 milímetros.
Pero la revolucionaria velocidad del Me 163 Komet fue a la vez su triunfo y su fracaso. Era lo bastante rápido para evitar las defensas, pero demasiado veloz para destruir aviones hostiles.

Bombas volantes V1 y V2
La Vergeltungswaffe Eins (Arma de Represalia 1) o V1, apareció por primera vez en combate en Junio de 1944, cuando una bomba volante V-1 alemana fue disparada sobre Londres. Fue la primera de unas 7.500 bombas lanzadas contra Inglaterra.
La V1 se asemejaba a un pequeño avión con una pequeña ala superior de aproximadamente 5 m. El motor que movía la V1 emitía un zumbido peculiar, sonido que la hizo famosa. Tenía un alcance de 250 a 320 kilómetros y pesaba 2.200 Kilogramos.
La Vergeltungswaffe Zwei (Arma de Represalia 2), fue el primer misil balístico de la historia conocida. En Septiembre de 1944, los alemanes lanzaron la primera V2.
Propulsada por un motor que usaba oxígeno líquido y alcohol como combustible, llegaba a alcanzar velocidades supersónicas y superaba los 70.000 m de altitud. La V2 transportaba una cabeza balística de casi una tonelada y tenía un radio de acción de 320 km.
Las lanzaderas de las V2 eran móviles, y una vez disparadas no podían ser interceptadas, tal como se hacía con las V1. Despegaban desde territorio alemán o territorios ocupados, como Holanda.
Una vez en el aire, la V2 era guiada mediante señales de radio-frecuencia emitidas desde tierra o por giroscopios instalados a bordo. Sin posible advertencia, se lanzaba sobre su objetivo tras la desconexión del motor, y caía libremente aprovechando la ley de la gravedad.

Cañón sónico
Esta arma constaba de dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. Las ondas de sonido producidas por las explosiones de una mezcla de oxígeno y metano generaban una onda de choque de gran intensidad y un fuerte rayo sónico. Medio minuto de exposición podría matar a cualquier persona que se encontrara cerca. El arma no fue nunca empleada en un campo de batalla.

