Un asteroide no destruirá la tierra en septiembre.
Bien, bien, vamos a mas detalles. Recientemente en internet han circulado varias historias que, entre el 15 y el 28 de este mes un asteroide de 4 kilómetros de largura va a caer en Puerto Rico, destruyendo gran parte de las cosas del Atlántico y del golfo de México, causando estragos también en América del Sur y Central, trayendo así tsunamis, terremotos y una extinción masiva de la humanidad completando así la profecía del Apocalipsis.
Parece espeluznante, ¿no?
Esta teoría parece tener origen a partir de Efraín Rodriguez, que envió "una carta" a la NASA en 2010, sobre el aviso o mas bien, una "premonición divina" del impacto de un asteroide en 2015. La cual fue técnicamente ignorada.
¿El problema? Tal asteroide, o cometa, no existe. Sabemos eso gracias al programa de la NASA "Objetos Proximos de la Tierra" (NEO, del inglés "Near Earth Objects" ). Este es capaz de controlar todos los asteroides potencialmente peligrosos de un tamaño razonable. Se saben de muchos asteroides potencialmente peligrosos en los próximos 100 años que pasarán relativamente cerca (pero ninguno impactará con la Tierra). Simplemente no hay un objeto tan significativo que pueda colisionar con la tierra, y mucho menos en cuestión de días.
La historia se hizo tan viral que la misma NASA emitió un comunicado confirmando que este suceso es mentira. "No hay una base científica - y ningún tipo de evidencia - de que un asteroide o cualquier otro objeto celeste irá a caer sobre la Tierra por estas fechas", dijo Paul Chodas, gerente del escritorio NEO de la NASA, en un comunicado. "Si hubiese algún lo suficientemente grande para hacer ese tipo de destrucción en septiembre, lo hubiéramos visto hace mucho tiempo"
La amenaza de asteroides, sin embargo, es una potencial amenaza. Muchos científicos han clamado por un mejor sistema de defensa, para tener la seguridad que se podría rastrear y destruir cualquier asteroide que potencialmente pueda causar un estrago en nuestro planeta. De hecho, algunas pequeñas piedras, como el asteroide Chelyabinsk que calló en Rusia en febrero del 2013, logran eludir el radar.
Pero, algo de 4 kilómetros de largo es simplemente enorme como para no ser visto, y no hay nada en el futuro inmediato que represente una amenaza. La NASA considera su expectativa de que un asteroide de proporciones para causar la destrucción de la Tierra en próximos 100 años sea apenas de 0.01%.
Disfruten del próximo eclipse del 27 de este mes tranquilos.