Según un comunciado de la NASA bajo el hielo del Ártico existiría un bosque.
En un comunicado entregado por la NASA, los científicos aseguraron haber encontrado un bosque en medio del desierto helado. Se trata de una proliferación de plantas marinas microscópicas que estaría tiñendo el Océano Ártico de verde, las cuales son esenciales para la vida en otros mares, pero nunca se habían visto en un ecosistema tan frío.
Este descubrimiento vendría a revelar una nueva consecuencia del cambio climático que está viviendo nuestro planeta, producto del calentamiento global. Además, entrega información clave para conocer más a fondo los impactos de este fenómeno en el Océano Ártico y su ecología.
El nombre tras este hallazgo es la expedición ICESCAPE (Impact of Climate on EcoSystems and Chemestry of the Arctic Pacific Enviroment), la cual exploró los mares árticos de Beaufort y Chukchi a los largo de las costas de Alaska. El descubrimiento fue hecho durante una expedición oceanográfica de la NASA en los veranos de 2010 y 2011, pero fue revelado recién ayer por la revista Science.
Kevin Arrigo, jefe de la misión ICESCAPE y autor principal del nuevo estudio, sostuvo que "si alguien me hubiera preguntado antes de la expedición ya sea que se vea bajo el hielo flores, yo les habría dicho que era imposible. Fue una completa sorpresa".
En un comunicado entregado por la NASA, los científicos aseguraron haber encontrado un bosque en medio del desierto helado. Se trata de una proliferación de plantas marinas microscópicas que estaría tiñendo el Océano Ártico de verde, las cuales son esenciales para la vida en otros mares, pero nunca se habían visto en un ecosistema tan frío.
Este descubrimiento vendría a revelar una nueva consecuencia del cambio climático que está viviendo nuestro planeta, producto del calentamiento global. Además, entrega información clave para conocer más a fondo los impactos de este fenómeno en el Océano Ártico y su ecología.
El nombre tras este hallazgo es la expedición ICESCAPE (Impact of Climate on EcoSystems and Chemestry of the Arctic Pacific Enviroment), la cual exploró los mares árticos de Beaufort y Chukchi a los largo de las costas de Alaska. El descubrimiento fue hecho durante una expedición oceanográfica de la NASA en los veranos de 2010 y 2011, pero fue revelado recién ayer por la revista Science.
Kevin Arrigo, jefe de la misión ICESCAPE y autor principal del nuevo estudio, sostuvo que "si alguien me hubiera preguntado antes de la expedición ya sea que se vea bajo el hielo flores, yo les habría dicho que era imposible. Fue una completa sorpresa".