Los 6 inventos que cambiarán el futuro
Estas creaciones, ya disponibles como prototipos, serán transformadoras cuando estén perfeccionadas.
LCD transparente de Samsung
Una pieza de vidrio aparentemente ordinaria y transparente, de repente se ilumina con video. Es la nueva pantalla LCD transparente de Samsung, un avance que algún día podría convertir a cualquier ventana en una pantalla normal o táctil.
En la actualidad, Samsung sólo está comercializando la pantalla transparente para vitrinas en exposiciones de la industria. Sin embargo, la compañía tiene grandes visiones.
Por ejemplo, Samsung ha estado probando su invento en máquinas expendedoras en Boston. El vidrio transparente en las ventanas de las máquinas puede anunciar un producto en particular y mostrar información nutricional. El espectáculo ha sido un éxito, con un alza de hasta 600% en las ventas de máquinas expendedoras equipadas con pantallas LCD transparentes en comparación con las máquinas expendedoras ordinarias, indica Samsung.
Las pantallas normales de televisión requieren de iluminación trasera o lateral para mostrar una imagen, pero la pantalla transparente de Samsung utiliza luz ambiental como la luz del sol o la iluminación de la habitación. Eso hace que el producto sea relativamente barato, ya que una gran parte del costo de una pantalla de televisión o de computadora reside en la tecnología de iluminación.
En el futuro, Samsung prevé que tu espejo del baño, una ventana de una tienda departamental, o incluso las ventanas en tu hogar podrán fungir también como una pantalla interactiva.
Una autopista que carga tu auto
Incluso aunque la energía de las baterías mejore hasta el punto en que los vehículos puedan viajar de Boston a Washington con una sola carga, sigue existiendo un problema crítico: Cargar los vehículos eléctricos tarda una eternidad. Después de que una batería se agota, pueden necesitarse más 10 horas para cargar completamente un auto. Eso no se compara con los tres minutos que se necesitan para llenar el tanque de gasolina del automóvil.
¿Qué pasaría si el auto pudiera cargarse en el camino? Esa idea descabellada ya está siendo probada en un laboratorio.
Los ingenieros del Laboratorio Nacional Oak Ridge, en Tennessee, han desarrollado una tecnología para insertar en una autopista bobinas eléctricas que transfieran energía a bobinas similares que podrían ser insertadas debajo de los autos. Pasar por encima de una sola bobina a 96.5 kilómetros por hora no aportará mucho, pero un largo trecho de ellas podría dar a una batería de auto una carga significativa.
La tecnología no es barata: Su costo podría superar los 10 millones de dólares por milla (1.6 kilómetros). El proyecto prevé comenzar con carriles especialmente marcados como ‘carriles de carga‘ en pequeños tramos de autopistas. Pero los ingenieros sospechan que el precio se reducirá significativamente, sobre todo si las bobinas se difunden lo suficiente como para crear competencia en el mercado. Esto podría hacer que cargar tu auto sea más fácil que ir a la gasolinera; nunca tendrías que parar.
Un robot que se construye a sí mismo
Los autores de ciencia ficción siempre han imaginado máquinas de inteligencia artificial tan ‘listas’ que pueden mejorarse a sí mismas. A ellos les encantaría Foambot, una creación experimental del Laboratorio de Robótica Modular de la Universidad del de Pennsylvania. Foambot construye otros robots con espuma de poliuretano auto-endurecida.
“La idea básica es que si llegas a tener una situación en la que no sabes lo que necesitarás, puedas construir un robot en ese mismo lugar“, dice Mark Yim, profesor de Ingeniería Mecánica y Mecánica Aplicada de la Universidad de Pennsylvania.
Foambot trabaja con varios módulos que se pueden reordenar en un sinnúmero de formas. El robot de control remoto está equipado con 1 litro de reactivo de espuma de poliuretano que se expande en 28 litros de espuma de poliuretano. Ese material básico de construcción puede ser desplegado para lo que el robot requiera. Si necesita una escalera para subir, puede rociarlo y construir una.
Los ingenieros detrás de Foambot lo ven como una solución para explorar condiciones desconocidas en tareas que van desde misiones de inteligencia hasta expediciones de ayuda en desastres. Por ejemplo, los socorristas que llegan a la escena después de un terremoto o un tsunami a menudo tienen que adaptarse. Los Foambots podría ayudar en una variedad de problemas, desde apuntalar paredes con grietas hasta buscar sobrevivientes entre los escombros.
El equipo está actualmente trabajando en limar las fallas del Foambot y desarrollar la próxima versión. Su comercialización está a unos años de distancia todavía, pero las unidades de demostración muestran que el concepto es viable; y temiblemente geek.
Lentes con graduación intercambiable
Los anteojos para lectura no evocan precisamente la imagen de una ‘nueva e interesante tecnología’, pero PixelOptics, con sede en Virginia, ha desarrollado un par de gafas futurista llamado emPower. Es una línea de lentes electrónicos que permiten a los usuarios cambiar al instante entre dos graduaciones: visión cercana y a distancia.
Los portadores pueden programar los lentes para reaccionar en respuesta a dos factores desencadenantes: una inclinación de la cabeza hacia abajo o una punta de dedo presionada contra la sien de los marcos de los anteojos”.
Los lentes, hechos por Panasonic, cuentan con una fina capa de cristal líquido colocada entre dos capas de plástico. Cuando una carga eléctrica golpea el cristal líquido, las moléculas se reordenan, alterando la graduación al instante.
PixelOptics lanzó los primeros anteojos emPower, que se venden por entre 1,000 y 1,250 dólares, por primera vez el verano pasado entre un puñado de minoristas en el sureste de Estados Unidos. En enero, la compañía amplió ese lanzamiento limitado entre un pequeño número de proveedores en todo ese país.
Sin embargo, un representante de la compañía indica que no es posible ir a cualquier óptica y pedir los lentes emPower, al menos no todavía. PixelOptics indica que planea expandir su presencia en los próximos años.
Manufactura en 3D
En el Laboratorio Nacional Oak Ridge en Tennessee, un grupo de científicos e ingenieros están experimentando con el futuro de la manufactura. Están haciendo productos más ligeros y más resistentes en una fracción del tiempo que normalmente se requiere, y ampliando los límites de lo que podemos fabricar.
El proceso que están utilizando se denomina manufactura aditiva. En esencia, es impresión 3D usando metales, plásticos y otros materiales de construcción. Los productos son construidos una capa a la vez. Por ejemplo, una capa de polvo de titanio es rociada sobre una plataforma, luego, partículas específicas de polvo son bombardeadas y fundidas con haces de electrones. El resto del polvo es retirado, y la capa siguiente es construida.
El proceso permite a los fabricantes construir estructuras dentro de estructuras, prótesis complejas, piezas de aviones más ligeras, y estructuras de malla de metal que antes era imposible construir.
Hay limitaciones, incluyendo el gran costo inicial de la maquinaria necesaria para hacer la fabricación aditiva; cada gabinete de haz de electrones cuesta varios millones de dólares.
Actualmente, se limita a artículos más bien pequeños, y aún no existe la tecnología para mezclar materiales como el plástico y el metal. Sin embargo, los ingenieros de Oak Ridge piensan que la tecnología mejorará en los próximos años hasta el punto en que la manufactura aditiva podría ser realizada en una escala mucho más grande y por un costo mucho menor.
Un día, un avión podría ser construido desde cero en una percha.
TV en 3D sin necesidad de lentes
En este momento, la experiencia 3D en el hogar se parece mucho a la del cine, completada con gafas anticuadas. Toshiba quiere cambiar eso. Está desarrollando un televisor 4K/2K -es decir, cuatro veces la resolución de los televisores de alta definición de 1080p- que emite contenidos en 3D a simple vista.
El televisor aún sin nombre utiliza una cámara integrada y un software de reconocimiento facial que rastrea los ojos de un espectador individual y sigue sus movimientos. Hasta nueve personas pueden ver el televisor al mismo tiempo. Es la misma tecnología que Toshiba utiliza en su computadora portátil 3D sin gafas, que salió el año pasado.
El televisor salió a la venta en Japón y en Alemania el año pasado por alrededor de 10,000 dólares. Pero si estás en Estados Unidos, no te deshagas de esos lentes 3D todavía.
En el Consumer Electronics Show 2011, Toshiba informó que la televisión sería lanzada en Estados Unidos ese mismo año. En la expo de enero de 2012, la compañía mostró una versión mejorada y dijo que la veríamos en el mercado este año. Pero apenas un mes más tarde, un representante de Toshiba dijo que los clientes estadounidenses no deben esperar el televisor hasta el primer trimestre del próximo año.
“Siempre es un blanco móvil”, dice el representante. “Las especificaciones todavía están elaboración. No es exactamente un prototipo, pero está en la fase donde las cosas todavía pueden ser mejoradas”.