
Rebelión jordanista

Considerado el ultimo gran enfrentamiento entre unitarios y federales, la rebelión jordanista fue un levantamiento armado efectuado y dirigido por Ricardo Lopez Jordan (hijo), un caudillo federal uruguayo pero criado en Argentina bajo fuerte influencia nacionalista y federal. Durante su juventud siguió fielmente a Justo Jose de Urquiza, principal referente del federalismo en esa época. Aunque su relación se deterioro tras la llamativa orden del entrerriano de retirarse durante la batalla de Pavón, la chispa que encendió la rebelión fue la estrecha relación que comenzó Urquiza con
Sarmiento
, presidente de ese entonces y el mas acerrimo enemigo de los federales. La rebelión comenzo en abril de 1890 cuando milicias jordanistas asaltaron el palacio San Jose, acribillando a Urquiza y asesinando a dos de sus hijos.
Inmediatamente Jordan fue elegido gobernador provisorio de Entre Ríos, por lo menos hasta completar el mandato de Urquiza. No obstante, la rebelión dio lugar a la contraofensiva enviada por Sarmiento , por lo que en abril de 1870 un Ejército integrado por veteranos de la Guerra del Paraguay tomó por la fuerza en Gualeguaychú, Paraná y Corrientes. Después de ocurridos una serie de combates, finalmente López Jordán fue derrotado en la Batalla de Ñaembé en Corrientes, y de allí en más debió permanecer en el exilio.
A partir de allí, los federales estaban prohibidos en Entre Ríos por orden el Presidente Sarmiento . En medio de dicho escenario, López Jordán regresó a Entre Ríos con el fin de llevar a cabo una nueva rebelión, por lo que Sarmiento emitió un proyecto de ley a través del cual se ofrecía una recompensa por la cabeza del caudillo.
Nuevamente en el exilio, desde el Uruguay López Jordán contemplaba la orilla del Río de La Plata planificando una nueva revolución a nivel nacional, sin embargo no halló el apoyo necesario para concretarla, lo que en cierto modo marcó la culminación de la rebelión jordanista
Inmediatamente Jordan fue elegido gobernador provisorio de Entre Ríos, por lo menos hasta completar el mandato de Urquiza. No obstante, la rebelión dio lugar a la contraofensiva enviada por Sarmiento , por lo que en abril de 1870 un Ejército integrado por veteranos de la Guerra del Paraguay tomó por la fuerza en Gualeguaychú, Paraná y Corrientes. Después de ocurridos una serie de combates, finalmente López Jordán fue derrotado en la Batalla de Ñaembé en Corrientes, y de allí en más debió permanecer en el exilio.
A partir de allí, los federales estaban prohibidos en Entre Ríos por orden el Presidente Sarmiento . En medio de dicho escenario, López Jordán regresó a Entre Ríos con el fin de llevar a cabo una nueva rebelión, por lo que Sarmiento emitió un proyecto de ley a través del cual se ofrecía una recompensa por la cabeza del caudillo.
Nuevamente en el exilio, desde el Uruguay López Jordán contemplaba la orilla del Río de La Plata planificando una nueva revolución a nivel nacional, sin embargo no halló el apoyo necesario para concretarla, lo que en cierto modo marcó la culminación de la rebelión jordanista
Rebelión mitrista

¿Quien sera el sucesor de
Sarmiento
? Es lo que se preguntaba allá por 1874. El 12 de abril en medio de una gran tensión política se realizan las elecciones, dando como ganador a la formula Avellaneda-Acosta por el Partido Nacional (después llamado PAN) derrotando a
Mitre
por el Partido Nacionalista.
Los mitristas desconocen el resultado denunciando fraude en las elecciones. Reunidos a las afueras de su casa, sus partidarios le piden a Mitre que se ponga al mando de la revuelta. Bartolome Mitre acepto aunque a regañadientes ya que en el fondo sabia que no tendría muchas chances frente al recientemente formado ejercito nacional. Miguel Arredondo, su astuto y leal oficial, toma sin dificultad la ciudad de Córdoba y posteriormente San Luis. Luego avanza hasta la ciudad de Mendoza derrotando a las tropas nacionales en la hacienda Santa Rosa. En Uruguay, Mitre difunde el fraude en las elecciones y busca adeptos a su causa, incluyendo veteranos de la guerra del Paraguay e indígenas al mando del cacique Catriel. A pesar de las victorias de Arredondo, la guerra siempre fue cuesta arriba para los sublevados. Con tan solo 800 soldados, el coronel Inocencio Arias enfrenta a Mitre en estancia La Verde. El resultado: mas de 1000 hombres de Mitre masacrados por las tropas de Arias, que pierde menos de 100. Poco después, en Cuyo, Arredondo enfrenta a las tropas de Julio Argentino Roca en la batalla del Rio Tunuyan. Arredondo se rinde y es tomado prisionero. Sin embargo, tras enterarse de que planeaban ejecutarlo, Roca decide dejar escapar al oficial rebelde que huye a Chile.
La rebelión fue aplastada por el Estado Nacional que el mismo Mitre se encargo de construir, y por el ejercito nacional que el mismo se encargo de profesionalizar.
Los mitristas desconocen el resultado denunciando fraude en las elecciones. Reunidos a las afueras de su casa, sus partidarios le piden a Mitre que se ponga al mando de la revuelta. Bartolome Mitre acepto aunque a regañadientes ya que en el fondo sabia que no tendría muchas chances frente al recientemente formado ejercito nacional. Miguel Arredondo, su astuto y leal oficial, toma sin dificultad la ciudad de Córdoba y posteriormente San Luis. Luego avanza hasta la ciudad de Mendoza derrotando a las tropas nacionales en la hacienda Santa Rosa. En Uruguay, Mitre difunde el fraude en las elecciones y busca adeptos a su causa, incluyendo veteranos de la guerra del Paraguay e indígenas al mando del cacique Catriel. A pesar de las victorias de Arredondo, la guerra siempre fue cuesta arriba para los sublevados. Con tan solo 800 soldados, el coronel Inocencio Arias enfrenta a Mitre en estancia La Verde. El resultado: mas de 1000 hombres de Mitre masacrados por las tropas de Arias, que pierde menos de 100. Poco después, en Cuyo, Arredondo enfrenta a las tropas de Julio Argentino Roca en la batalla del Rio Tunuyan. Arredondo se rinde y es tomado prisionero. Sin embargo, tras enterarse de que planeaban ejecutarlo, Roca decide dejar escapar al oficial rebelde que huye a Chile.
La rebelión fue aplastada por el Estado Nacional que el mismo Mitre se encargo de construir, y por el ejercito nacional que el mismo se encargo de profesionalizar.
Algo para resaltar es la destacada actuación del joven militar Roca , y el debut de los nuevos fusiles Remington que hicieron estragos no solo a las tropas mitristas, sino también a los indígenas durante la Conquista del Desierto.
La rebelión de Carlos Tejedor

En 1878, el Dr Carlos Tejedor fue electo gobernador de la Provincia de
Buenos Aires
, lo que provocó malestar en el resto del país, por cuanto era un antiguo unitario. Se afirmó entonces que con tal elección era el primer paso para elevar a Tejedor a la primera magistratura e imponer como en antaño el predominio político y económico de
Buenos Aires
sobre las restantes provincias. De esta manera, la eleccion de Tejedor reactualizaba el viejo pleito entre
Buenos Aires
y las provincias del interior. Al ocupar el mando, el nuevo gobernador calificó a Avellaneda de "huésped", como si el presidente de la Nación careciera de autoridad y fuera un intruso dentro de la ciudad de
Buenos Aires
, la cual hasta ese entonces era la capital de la provincia homónina y el gobierno federal carecía de un distrito federal donde pudiera residir.
En 1880, poco antes de terminar el mandato de Avellaneda, dos candidatos se presentaron para reemplazarlo: el arriba citado Carlos Tejedor y el General Julio Argentino Roca , quien era el ministro de Guerra y Marina de la administración saliente. Este último era tucumano y conprovinciano del presidente, y, aunque era nuevo en política, había logrado popularidad con la exitosa Segunda Campaña del Desierto, aún entre los pobladores de la provincia de Buenos Aires quienes fueron beneficiado con esta campaña militar, ya que los constantes y salvajes ataques del malón contra las poblaciones de frontera habían cesado.
Al término de un enconado proceso electoral, el triunfo correspondió a Roca por amplia mayoría de sufragios. Tejedor no aceptó el resultado del comicio y dispuso movilizar sus milicias y acopiar armamento. El 1 de junio de 1880 arribó al Riachuelo una nave con fusiles destinados al gobierno bonaerense. Éstos fueron exhibidos por las milicias provinciales en las calles de Buenos Aires sin respetar la orden expresa por el presidente de la Nación de impedir el desembarco de armas.
Las tropas nacionales sitiaron la ciudad de Buenos Aires , que se aprestó a la defensa por medio de una serie de trincheras. El primer combate se produjo en Olivera, próximo a Mercedes, donde las fuerzas del gobierno provincial fueron atacadas por el Coronel Racedo del Ejército Nacional. Durante los días 20 y 23 de junio se luchó encarnizadamente con ventaja para las fuerzas federales en el Puente Alsina, Barracas y los Corrales (hoy Parque Patricios).
Ante la gran cantidad de bajas sufridas y a instancias del cuerpo diplomático, los jefes bonaerenses decidieron capitular, comisionando al Gral Bartolomé Mitre para que iniciara las negociaciones de paz con las autoridades nacionales. Avellaneda sólo exigió la deposición de las armas por parte de los insurrectos y la renuncia de Carlos Tejedor.
En 1880, poco antes de terminar el mandato de Avellaneda, dos candidatos se presentaron para reemplazarlo: el arriba citado Carlos Tejedor y el General Julio Argentino Roca , quien era el ministro de Guerra y Marina de la administración saliente. Este último era tucumano y conprovinciano del presidente, y, aunque era nuevo en política, había logrado popularidad con la exitosa Segunda Campaña del Desierto, aún entre los pobladores de la provincia de Buenos Aires quienes fueron beneficiado con esta campaña militar, ya que los constantes y salvajes ataques del malón contra las poblaciones de frontera habían cesado.
Al término de un enconado proceso electoral, el triunfo correspondió a Roca por amplia mayoría de sufragios. Tejedor no aceptó el resultado del comicio y dispuso movilizar sus milicias y acopiar armamento. El 1 de junio de 1880 arribó al Riachuelo una nave con fusiles destinados al gobierno bonaerense. Éstos fueron exhibidos por las milicias provinciales en las calles de Buenos Aires sin respetar la orden expresa por el presidente de la Nación de impedir el desembarco de armas.
Las tropas nacionales sitiaron la ciudad de Buenos Aires , que se aprestó a la defensa por medio de una serie de trincheras. El primer combate se produjo en Olivera, próximo a Mercedes, donde las fuerzas del gobierno provincial fueron atacadas por el Coronel Racedo del Ejército Nacional. Durante los días 20 y 23 de junio se luchó encarnizadamente con ventaja para las fuerzas federales en el Puente Alsina, Barracas y los Corrales (hoy Parque Patricios).
Ante la gran cantidad de bajas sufridas y a instancias del cuerpo diplomático, los jefes bonaerenses decidieron capitular, comisionando al Gral Bartolomé Mitre para que iniciara las negociaciones de paz con las autoridades nacionales. Avellaneda sólo exigió la deposición de las armas por parte de los insurrectos y la renuncia de Carlos Tejedor.
Alzamientos radicales

En septiembre de 1889 un grupo de jóvenes opositores al orden conservador que gobierna el pais desde 1880 forma un partido llamado Union Civica de la Juventud, que pronto se llamaria Union Civica. Su primer presidente fue Leandro N. Alem que propone unir los mas humildes y los que no tienen voz contra el PAN.
Alem comanda la Revolucion del Parque, un sangriento levantamiento que termina con la caída de Juarez Celman. Los autores de esa revolucion serian los fundadores de la futura UCR.
En 1893 la Union Civica protagonizaría otra insurrección conocida como Revolucion del '93, que termino con la detención de Alem. Los radicales provocarian otras sublevaciones en distintas provincias como San Luis, Tucuman, Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba. Todas serian aplastadas una a una por el general Julio Argentino Roca .
Hipolito Yrigoyen, sobrino de Alem y futuro presidente de la Nacion, dirigio la revolucion de 1905, ultimo gran alzamiento radical. El objetivo fue claro, provocar la renuncia de Manuel Quintana que según los radicales gano las elecciones por medio del fraude. Los radicales tomaron distintas provincias pero fueron rápidamente derrotados. Aunque la rebelion fue aplastada, sirvio para que el PAN comenzara a pensar sobre una posible reforma electoral. Roca ya habia fallecido y los nuevos referentes del autonomismo, Carlos Pellegrini y Roque Saenz Peña buscaban una solucion frente a estos conflictos sociales.
En 1910, Roque Saenz Peña, ya presidente, llego a un acuerdo con Yrigoyen. La UCR ya no protagonizaria mas sublevaciones y a cambio se avanzaria en el proyecto de ley de sufragio universal. Esa ley, conocida como Ley Saenz Peña, permitiria a Hipolito Yrigoyen alcanzar la presidencia. Después de tantas luchas los radicales por fin llegarían a poder.
Alem comanda la Revolucion del Parque, un sangriento levantamiento que termina con la caída de Juarez Celman. Los autores de esa revolucion serian los fundadores de la futura UCR.
En 1893 la Union Civica protagonizaría otra insurrección conocida como Revolucion del '93, que termino con la detención de Alem. Los radicales provocarian otras sublevaciones en distintas provincias como San Luis, Tucuman, Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba. Todas serian aplastadas una a una por el general Julio Argentino Roca .
Hipolito Yrigoyen, sobrino de Alem y futuro presidente de la Nacion, dirigio la revolucion de 1905, ultimo gran alzamiento radical. El objetivo fue claro, provocar la renuncia de Manuel Quintana que según los radicales gano las elecciones por medio del fraude. Los radicales tomaron distintas provincias pero fueron rápidamente derrotados. Aunque la rebelion fue aplastada, sirvio para que el PAN comenzara a pensar sobre una posible reforma electoral. Roca ya habia fallecido y los nuevos referentes del autonomismo, Carlos Pellegrini y Roque Saenz Peña buscaban una solucion frente a estos conflictos sociales.
En 1910, Roque Saenz Peña, ya presidente, llego a un acuerdo con Yrigoyen. La UCR ya no protagonizaria mas sublevaciones y a cambio se avanzaria en el proyecto de ley de sufragio universal. Esa ley, conocida como Ley Saenz Peña, permitiria a Hipolito Yrigoyen alcanzar la presidencia. Después de tantas luchas los radicales por fin llegarían a poder.
Azules y Colorados

Los '60 fueron una década llena de violencia en este país. Uno de esos tantos episodios fue el enfrentamiento entre los "legalistas" denominados azules y los colorados que eran considerados los sublevados. El bando colorado representaba el sector mas antiperonistas del Ejercito y querian subir al poder para borrarlo totalmente del mapa politico. Los azules comandados por Juan Carlos Ongania veían en el peronismo una alternativa eficaz frente al avance del comunismo, debido al sentimiento religioso y nacionalista que el peronismo representaba.
Azules y Colorados se enfrentaron duramente en 1962 y 1963, llegando al derramamiento de sangre. El último choque, que dejó 24 muertos y 87 heridos, se inició con un alzamiento del bando Colorado que buscó derrocar al presidente José María Guido. En tres días los Azules se impusieron, lo que dio paso a purgas masivas en el Ejército y la Armada.
La mayoría de las victimas en este conflicto eran ciudadanos que estaban haciendo el servicio militar obligatorio. Gano el bando "leal", o sea el bando azul. Lo irónico fue que Ongania derrocaría al radical Illia durante la "Revolución Argentina". El ex jefe del bando azul se convertiria en uno de los presidentes de facto mas autoritarios de la historia argentina.
Azules y Colorados se enfrentaron duramente en 1962 y 1963, llegando al derramamiento de sangre. El último choque, que dejó 24 muertos y 87 heridos, se inició con un alzamiento del bando Colorado que buscó derrocar al presidente José María Guido. En tres días los Azules se impusieron, lo que dio paso a purgas masivas en el Ejército y la Armada.
La mayoría de las victimas en este conflicto eran ciudadanos que estaban haciendo el servicio militar obligatorio. Gano el bando "leal", o sea el bando azul. Lo irónico fue que Ongania derrocaría al radical Illia durante la "Revolución Argentina". El ex jefe del bando azul se convertiria en uno de los presidentes de facto mas autoritarios de la historia argentina.
Carapintadas

Corría el Jueves Santo 1987 y la violencia ocurrida durante la ultima Dictadura Militar seguía siendo un trauma para el pueblo argentino. El mayor Ernesto Barreiro, acusado de represión y tortura durante el Proceso de Reorganización Nacional, se negó a prestar comparecer ante la Justicia Federal de Córdoba. Barreiro fue confinado en el Comando de Infantería Aerotransportada 14 del Tercer Cuerpo del Ejército a la espera de su detención. Sin embargo el mayor se amotino, y no solo eso sino que exigió el cese de todos los juicios contra los militares.
Otras dependencias militares se unieron a la causa de Barreiro, en especial el teniente coronel Aldo Rico, que encabezo la autodenominada "Operacion Dignidad", q buscaba el retorno al respeto a las Fuerzas Armadas y el fin de los juicios. Se los denominaron Carapintadas debido a la pintura de guerra que ellos utilizaban.
Fueron en total cuatro los levantamientos carapintadas, tres de ellos contra el Dr. Alfonsin, y el ultimo, el mas sangriento de todos, contra Carlos Saul Menem.
Alfonsin en persona negocio la capitulación de los insurrectos. La noticia la daria el mismo en el balcon de la Casa Rosada, donde militantes radicales y peronistas por igual lo esperaban con ansias. Ahi daria su famosa frase "la casa esta en orden". A cambio de la rendición, el gobierno promulgaria la Ley de Obediencia Debida que impedia enjuiciar a militares de rango inferior a Coronel debido a que ellos solo cumplían ordenes. Tanto Barreiro como Rico fueron detenidos y encarcelados. El segundo alzamiento, protagonizado de nuevo por Rico, tuvo lugar en enero de 1988 en la localidad correntina de Monte Caseros. El 30 de diciembre se le había concedido el privilegio de arresto domiciliario; dos más tarde, envió un comunicado afirmando que desconocía la autoridad del Estado Mayor del Ejército y de los tribunales militares por no ver garantizada la justicia, y escapó. La autoridad militar, el teniente general José Segundo Dante Caridi, sucesor de Ríos Ereñú, declaró a Rico en rebelión, y el ministerio de Defensa ordenó su captura y lo declaró en disponibilidad (destitución).
Tres días más tarde se lo encontró en el Regimiento de Infantería 4 de Monte Caseros, bautizado como «Operación Dignidad». Rico volvió a emitir el comunicado como "Ejercito Nacional en Operaciones". Caridi, al frente del Segundo Cuerpo de Ejército, hizo frente a las tropas insurrectas, las que se rindieron sin presentar batalla.
Otras dependencias militares se unieron a la causa de Barreiro, en especial el teniente coronel Aldo Rico, que encabezo la autodenominada "Operacion Dignidad", q buscaba el retorno al respeto a las Fuerzas Armadas y el fin de los juicios. Se los denominaron Carapintadas debido a la pintura de guerra que ellos utilizaban.
Fueron en total cuatro los levantamientos carapintadas, tres de ellos contra el Dr. Alfonsin, y el ultimo, el mas sangriento de todos, contra Carlos Saul Menem.
Alfonsin en persona negocio la capitulación de los insurrectos. La noticia la daria el mismo en el balcon de la Casa Rosada, donde militantes radicales y peronistas por igual lo esperaban con ansias. Ahi daria su famosa frase "la casa esta en orden". A cambio de la rendición, el gobierno promulgaria la Ley de Obediencia Debida que impedia enjuiciar a militares de rango inferior a Coronel debido a que ellos solo cumplían ordenes. Tanto Barreiro como Rico fueron detenidos y encarcelados. El segundo alzamiento, protagonizado de nuevo por Rico, tuvo lugar en enero de 1988 en la localidad correntina de Monte Caseros. El 30 de diciembre se le había concedido el privilegio de arresto domiciliario; dos más tarde, envió un comunicado afirmando que desconocía la autoridad del Estado Mayor del Ejército y de los tribunales militares por no ver garantizada la justicia, y escapó. La autoridad militar, el teniente general José Segundo Dante Caridi, sucesor de Ríos Ereñú, declaró a Rico en rebelión, y el ministerio de Defensa ordenó su captura y lo declaró en disponibilidad (destitución).
Tres días más tarde se lo encontró en el Regimiento de Infantería 4 de Monte Caseros, bautizado como «Operación Dignidad». Rico volvió a emitir el comunicado como "Ejercito Nacional en Operaciones". Caridi, al frente del Segundo Cuerpo de Ejército, hizo frente a las tropas insurrectas, las que se rindieron sin presentar batalla.

El tercer alzamiento fue llevado a cabo esta vez por el coronel Mohamed Ali Seineldin, un carismatico ex-combatiente de Malvinas y un férreo antinorteamericano. Lo que Seineldin buscaba era "Salvar el honor" de las Fuerzas Armadas. Las tropas leales al gobierno rodearon Campo de Mayo, sede de los sublevados, e iniciaron un intercambio de disparos. Seineldin logro escapar, sin embargo otros cuarteles del Gran Buenos Aires mostraron su apoyo a los carapintadas amotinandose. Ellos buscaban que la Ley de Obediencia Debida se extienda a todo el personal militar, salvo los miembros de la Junta. Muchos historiadores creen que Seineldin pacto con el PJ para aplicar el golpe final contra el ya debilitado gobierno de Alfonsin. Seineldin fue encarcelado, pero luego seria liberado por Menem.
A principios de la década del '90 las relaciones carnales con Estados Unidos comenzaban y Seineldin, de índole nacionalista, rompió toda relación con Menem, dando comienzo al ultimo alzamiento. Un subordinado de Seineldin, el capitán Gustavo Obeid, al mando de 50 oficiales del Ejercito ocupo el Edificio Libertador.
Al mando del teniente general Felix Bonnet, las tropas leales asaltaron el edificio el 3 de diciembre de 1990. El resultado fue de trece fallecidos entre civiles y soldados.
Se cree que la verdadera intencion de los carapintadas fue fustrar la llegada de George Bush (padre) al país.