Por Osvaldo Bazan
1.
Odio a los nenes, como toda persona normal. No los entiendo. Abomino de los dibujos pegados en las heladeras de los padres comprensivos, esas casas con chimeneas y humo azul .
¿Por qué los chicos dibujan casas con chimeneas y humo azul ? No se entiende por qué los chicos hacen eso. ¿Dónde las vieron? ¿Qué le pasa a un padre por la cabeza cuando pega en la puerta de su heladera un papel manoseado con unos garabatos en donde se supone hay una casa con chimenea y humo azul ?
¿Qué frustración salvan esos padres? ¿Qué vacío llenan? La heladera, noble espacio para números de pizzería, de la verdulería de los bolivianos, del súper coreano, de la heladería, no debería ser mancillada con esas manchas extemporáneas, líneas toscas, ésta es mamá, éste es papá , éste es el nene y éste babau y ésta la casita.
¡No hay más familias así! Modernicen a sus hijos, pónganlos en el mundo real. Mamá y papá no soportaron la convivencia, ella le revisa los mails, él ni la mira, ella se frustra ante cada pañal, él no se acuerda de quién era, ella quiere que él no vuelva y llega cada vez más tarde y si sabés que martes y jueves es el happy hour con las chicas, ya te dije que no me esperes, que lo bañes y le calentés alguna cosa para comer, no se te va a caer nada, ¿dos veces por semana, tiene que ser dos veces por semana?, y el domingo ni se te ocurra que voy a ir a la casa de tu vieja, llevalo vos, que no te faltan las piernas y quién te ocupa tus espacios, de qué espacios me hablás si estamos en este tres ambientes porque tu viejo no quiso prestarnos la plata de la casita de Córdoba, yo no puedo llevarlo al cumpleaños de Gise, bueno vos sos el padre, ojalá estuviera seguro, si no estás seguro es porque sabés de tus falencias, y cuando veas un orgasmo por ahí decile que estoy acá, esperando, que cuando quiera se presente, que no lo voy a morder, que no me tenga miedo, que quiero al menos ver uno de cerca alguna vez, alquilate una porno entonces no va a ser la primera vez, por qué no te grabás vos con esa puta así me ahorro el viaje al videoclub, dejá seguro que hacen un papel tristísimo.
Papá está en otra casa ahora con una señora que no es tan buena ni es tan linda pero papá no quiere que se diga y por eso pegó el dibujito en la otra heladera pero sin el garabato con polleras. Además, los perros molestan en un departamento y nadie tiene casitas con humo azul .
Y no se dice babau, babau no es nada.
Es perro.
Se dice perro.
Quizás hoy me encuentre un poco exacerbado en mi fobia a los nenes, los humitos azules, los babaus. Vengo de la casa de mi medio hermano, ese sol de occidente para papá , esa guía de todos los lugares donde nunca iré. Soporté tres horas de papá culto y resentido, medio hermano experto en marketing de películas, media cuñada muda y ese medio sobrino absolutamente desconocido, con su televisor y sus dibujitos y su computadora y su sobreinformación sobre la nada.
El súmmum de esa psicología de heladera; ese punto frío de la convivencia desde donde se desparrama el mandato de casa-perro-chimenea con humo azul que ha hecho infelices a generaciones enteras.
Uno no puede cumplir con eso.
Así, sencillamente, no puede.
Entren a la casa de sus amigos separados y vean ese dibujo en la heladera. Díganme si hay algo más parecido al desamparo. Sólo la heladera vacía, con tres postrecitos Sandys para el fin de semana en que tienen que ejercer como padres, se le acerca en el top five de la tristeza. La heladera, siempre, siempre, es la confirmación del fracaso de la familia occidental.
Fuente
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Odio a los nenes, como toda persona normal. No los entiendo. Abomino de los dibujos pegados en las heladeras de los padres comprensivos, esas casas con chimeneas y humo azul .
¿Por qué los chicos dibujan casas con chimeneas y humo azul ? No se entiende por qué los chicos hacen eso. ¿Dónde las vieron? ¿Qué le pasa a un padre por la cabeza cuando pega en la puerta de su heladera un papel manoseado con unos garabatos en donde se supone hay una casa con chimenea y humo azul ?
¿Qué frustración salvan esos padres? ¿Qué vacío llenan? La heladera, noble espacio para números de pizzería, de la verdulería de los bolivianos, del súper coreano, de la heladería, no debería ser mancillada con esas manchas extemporáneas, líneas toscas, ésta es mamá, éste es papá , éste es el nene y éste babau y ésta la casita.
¡No hay más familias así! Modernicen a sus hijos, pónganlos en el mundo real. Mamá y papá no soportaron la convivencia, ella le revisa los mails, él ni la mira, ella se frustra ante cada pañal, él no se acuerda de quién era, ella quiere que él no vuelva y llega cada vez más tarde y si sabés que martes y jueves es el happy hour con las chicas, ya te dije que no me esperes, que lo bañes y le calentés alguna cosa para comer, no se te va a caer nada, ¿dos veces por semana, tiene que ser dos veces por semana?, y el domingo ni se te ocurra que voy a ir a la casa de tu vieja, llevalo vos, que no te faltan las piernas y quién te ocupa tus espacios, de qué espacios me hablás si estamos en este tres ambientes porque tu viejo no quiso prestarnos la plata de la casita de Córdoba, yo no puedo llevarlo al cumpleaños de Gise, bueno vos sos el padre, ojalá estuviera seguro, si no estás seguro es porque sabés de tus falencias, y cuando veas un orgasmo por ahí decile que estoy acá, esperando, que cuando quiera se presente, que no lo voy a morder, que no me tenga miedo, que quiero al menos ver uno de cerca alguna vez, alquilate una porno entonces no va a ser la primera vez, por qué no te grabás vos con esa puta así me ahorro el viaje al videoclub, dejá seguro que hacen un papel tristísimo.
Papá está en otra casa ahora con una señora que no es tan buena ni es tan linda pero papá no quiere que se diga y por eso pegó el dibujito en la otra heladera pero sin el garabato con polleras. Además, los perros molestan en un departamento y nadie tiene casitas con humo azul .
Y no se dice babau, babau no es nada.
Es perro.
Se dice perro.
Quizás hoy me encuentre un poco exacerbado en mi fobia a los nenes, los humitos azules, los babaus. Vengo de la casa de mi medio hermano, ese sol de occidente para papá , esa guía de todos los lugares donde nunca iré. Soporté tres horas de papá culto y resentido, medio hermano experto en marketing de películas, media cuñada muda y ese medio sobrino absolutamente desconocido, con su televisor y sus dibujitos y su computadora y su sobreinformación sobre la nada.
El súmmum de esa psicología de heladera; ese punto frío de la convivencia desde donde se desparrama el mandato de casa-perro-chimenea con humo azul que ha hecho infelices a generaciones enteras.
Uno no puede cumplir con eso.
Así, sencillamente, no puede.
Entren a la casa de sus amigos separados y vean ese dibujo en la heladera. Díganme si hay algo más parecido al desamparo. Sólo la heladera vacía, con tres postrecitos Sandys para el fin de semana en que tienen que ejercer como padres, se le acerca en el top five de la tristeza. La heladera, siempre, siempre, es la confirmación del fracaso de la familia occidental.
Fuente
Gente: es una crítica sarcástica a la familia tradicional... es humor!! No se ponga histéricas.
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