Resumen de la novela Cinco Cerditos
Carla Lemanchant (Carolina Crale hija) acude a un investigador llamado Hércules Poirot para que la ayude a descubrir quien fue en verdad el asesino de su padre. Ella le cuenta que hace dieciséis años, su padre Amyas Crale, había sido envenenado, acusando por el hecho a su madre Carolina Crale; ésta fue condenada a cadena perpetua y murió mientras cumplía su condena. Carla, ya mayor de edad, recibe una carta que su madre había escrito antes de morir, en la que redacta que ella no había sido la asesina de su padre.
Hércules Poirot comienza a estudiar el caso; visita al abogado defensor de Carolina, al fiscal de la causa y a otras personas involucradas en el caso. Estas personas le brindaron información al detective sobre quienes fueron los sospechosos del crimen: Felipe Blake, íntimo amigo de Amyas; Meredith Blake, hermano del anterior; Elsa Greer, amante de Amyas; Cecilia Williams, institutriz en casa de los Crale; y Ángela Warren, hermanastra de Carolina.
Luego de visitarlos, le pide a cada uno de ellos que escriba un ensayo en el cual señalen todo lo que recordaban.
La carta de la mucama confesaba haber visto a Carolina quitando las huellas de la botella y marcando las del cadáver para que todo pareciera un suicidio. Sus dudas se fueron despejando a medida que iba preguntando lo necesario a cada acusado, y citó a todos los involucrados en el caso para plantearles sus conclusiones.
Poirot hizo referencia a que Carolina no había sido la culpable, ya que en realidad ella pensaba que fue Ángela la que envenenó a Amyas y para protegerla trató de que todo pareciera un suicidio, pero no funcionó, por eso se inculpó. Ángela, exaltada al oír esto, advirtió que no hubiese permitido que su hermana pagara un precio que no debía. Hércules consintió y comentó que sabía perfectamente quién había asesinado a Amyas Crale.
Al finalizar, Poirot develó el misterio: Elsa había sido una amante Amyas, y este habia decidido dejarla luego de terminar su cuadro. Mr. Crale al notar la tristeza que Carolina sentia debido a las declaraciones de Elsa, habló con su esposa y le explicó que la hecharia ni bien termine la pintura. Lo que el matrimonio no sabía era que Elsa estaba escuchando y planeó todo para matar a Amyas. Fue Elsa quien enveneno al señor Crale.
Entonces quedaron solos Poirot y Elsa Greer, a quien no le interesó lo que el detective tuviese para decirle. De igual modo, Hércules le comentó que no tenía pruebas en su contra, sólo hipótesis y que él haría todo lo posible para limpiar el nombre de Carolina y que se haga justicia.
Elsa, finalmente, confiesa haber asesinado a Amyas Crale y se marcha del lugar.
Resumen de Yerma.
Yerma es una mujer que está casada con un labrador de cierta posición. Se llama Juan. Ya llevan dos años casados y todavía no tienen hijos. Esta ausencia de los hijos, que ella espera de manera apasionada, la obsesiona de tal manera que no puede dejar de pensar en ello ni tener otro interés. Y, sintiendo su deseo, entiende todavía menos por qué no puede tenerlo, cuando otras lo tienen tan fácilmente. Eso se aprecia en su conversación con María, cuando esta le anuncia que está embarazada y ¡sólo a los cinco meses de casada¡ Insiste de continuo a Juan sobre el asunto de la maternidad, pero este, sin embargo, se lo toma con más tranquilidad, incluso, al parecer de Yerma, con indiferencia. El suyo fue un matrimonio acordado por el padre de Yerma, y ella desde el principio puso por encima de todo a los hijos, quiere a su marido, pero su auténtica esperanza son los hijos. Aparece entonces un antiguo conocido, Víctor, por el que ella sintió algo hacía tiempo y no puede, de alguna manera, dejar de sentirlo. No va a ser infiel, pero el estar juntos dará lugar a comentarios por el pueblo. Eso expresa el coro de las lavanderas, que hacen ver que todavía tiembla Yerma cuando ve a Víctor. Su canto en forma de poesía en el cuadro primero del acto segundo es una maravilla de composición. Esas murmuraciones son intolerables para Víctor, que hace que su hermanas vigilen más estrechamente a Yerma, incluso llevándoselas a vivir consigo. Yerma se escapa de casa y va a ver a una curandera para que le haga algún conjuro que cure su esterilidad. Allí se plantea una vez mas la cuestión si el problema no será de Juan, pero Yerma está convencida de que es ella la estéril. Juan y las hermanas descubren su huida, la encuentran y la insultan fuertemente, incluso acusándola de adulterio. La situación se va haciendo insostenible. Yerma se consume por dentro y por fuera. Por dentro porque ya no piensa en ella ni en nada, solo en lo que no es, en lo que no tiene, en la ausencia del hijo, por fuera porque su relación con Juan empeora y la situación en casa con las hermanas de este es agobiante y tenebrosa. Por fin, Yerma acude con su marido a una ermita, donde se celebra una romería que se dice tiene la virtud de preñar a las casadas que no se quedan preñadas. Una vieja se acerca a ella y le ofrece que se acueste con su hijo, le asegura que el culpable de su infertilidad no es ella, sino Juan. Yerma rechaza esto. Juan que lo había oído todo, se da cuenta de que los rumores sobre su mujer son infundados, pero Yerma, en un rapto de dolor y desesperación, mata a Juan, al tiempo que grita que al matar a Juan ha matado a su hijo.
Resumen de Rosaura a las diez.
La obra es una historia de amor, de un pintor de unos cuarenta años, un hombre solitario, huérfano que vive en un mundo encerrado y quien se inventa la historia de Rosaura, sin imaginarse, que su sueño y su invención terminaría en un espantoso crimen.
Rosaura a las diez empieza con la declaración de la señora Milagros Ramoneda. Ella es la narradora y cuenta la historia de todo lo que ocurrió, cuando un nuevo huésped vino a vivir en su casa. La Señora Milagros es una viuda y la dueña de La Madrileña. Ella tiene tres hijas, Matilde, Enilde, y Clotilde. Siempre había pensionistas viviendo en su casa. El hombre que llegó un día a La Madrileña se llamaba Camilo Canegato. Pidió un cuarto con pensión. Camilo era un poco misterioso porque no tenía ni un pariente. Su padre había muerto hacia un mes. Estaba solo en el mundo y quería vivir en La Madrileña. Camilo era un pintor de cuadros y un especialista en retratos al óleo.
Camilo era el huésped modelo, era callado e introvertido, aunque tenia sus secretos.
Milagros y sus tres hijas eran la familia que él no tenía. Pero, un día ocurrió algo insólito. El cartero trajo una carta para Camilo Canegato, cuyo sobre era de color rosa y tenía olor a perfume, Milagros pensó que era correspondencia de una mujer. Después de este día, cada miércoles, llegaba por correo una carta dirigida a Camilo. Milagros y su hijas estaban muy interesadas en el misterio y ellas descubrieron el lugar donde Camilo escondía todas las cartas. Ellas leyeron las cartas y descubrieron que una mujer, que se llamaba Rosaura, estaba enamorada de Camilo.
Las cartas llegaron durante ocho semanas, y, un miércoles, llegó una carta donde faltaba el nombre de Camilo. Milagros leyó la carta antes que Camilo regresara a la casa. Ella no podía creer que Camilo haya vivido con ellas por tanto tiempo y nunca haya dicho nada de una mujer. Cuando él llegó a la pensión todos se sentaron a la mesa y Milagros le preguntó a Camilo sobre la mujer y él les contó toda la historia.
Un día un hombre le preguntó a Camilo si quería ir con él porque tenía un cuadro deteriorado y pensaba que Camilo podía ayudarlo. Este era muy rico y tenía una casa muy grande. Camilo aceptó el trabajo de la restauración del retrato de la difunta esposa de aquel hombre. Después de empezar el trabajo, el viudo le ofreció otro trabajo. El cliente quiso que Camilo pintara un dibujo de su hija Rosaura. Camilo estaba muy feliz porque pensaba que Rosaura era muy bonita. Durante las sesiones de pintura Camilo y Rosaura se enamoraron. Pero, un día, llegó una carta de Rosaura que decía ”Adiós para siempre”. Rosaura terminó su relación porque su padre quería que ella se casara con su primo segundo. Camilo estaba muy triste pero sentía que no podía hacer nada. Milagros decía que él debía luchar por su felicidad. Él solo se sentía más y más triste. Una noche cuando todos cenaban, Rosaura llegó a La Madrileña a las diez. Milagros estaba muy feliz, la abrazó y la besó. Rosaura era muy bonita, no tenía ningún defecto físico. Durante todo eso, Camilo se quedó en el comedor y no habló. Milagros hablaba con Rosaura y descubrió que ella se había peleado con su padre la noche anterior y escapó. Un día Milagros oyó voces y gritos en el cuarto de Rosaura. Ella estaba llorando pero no dijo nada sobre lo que ocurrió.
A pesar de que Camilo y Rosaura nunca hablaron, ellos decidieron casarse. Cuando se estaban preparando para la boda necesitaban documentos de identidad. Rosaura tenía su cédula y Clotilde, notó que el nombre en la cédula era Marta Córrega. Rosaura le explicó que solo firmó las cartas con el nombre «Rosaura,» y que su nombre realmente era Marta Córrega. Es un misterio por qué razón ella usó un nombre falso. Pero ellos se casaron y se fueron al Hotel Wien para la noche de bodas. De allí partirían al día siguiente para Córdoba. Después de la celebración “todos estaban un poco achispados y nadie notó la ausencia de David Réguel”. Milagros despertó en la noche cuando oyó el timbre y muchas voces. Como un huracán entró David Réguel con las noticias. Dijo que Camilo Canegato mató a Rosaura en un hotel en Buenos Aires.
David Réguel en su declaración a la policia habló de la motivación y dijo que el asesinato tuvo una razón. Dijo que Camilo era un hombre que produjo resentimientos y así era potencialmente peligroso. Camilo se enojó pero nunca dijo nada.
Después de la declaración de David Réguel, se inicia una conversación entre Camilo y un inspector llamado Julián Baigorri. Camilo contestó las preguntas del inspector pero decían una historia totalmente diferente que la que contaron Milagros o David. Dijo que trabajó en el taller y fue un restaurador de cuadros.
El inspector acusó a Camilo por la falsificación del documento de Rosaura, pero Camilo dijo que Rosaura jamás existió.El dijo, «Pero, en esa realidad, yo interpolé un sueño, y mi sueño se llama Rosaura, yo introduje un fantasma, y el fantasma se llama Rosaura»
Rosaura era una pura invención de su mente. Camilo escribió todas las cartas, sus sueños expresan sus deseos reprimidos. El inspector creyó que Camilo estaba loco.
En la habitación del hotel Rosaura se reía como loca, Camilo quería que ella se detuviera y él oprimió su garganta. El salió, pero ella todavía estaba viva. Era posible que otra persona la matara. El hombre del hotel, llamado Turco, estaba afuera de la puerta. También había un muchacho alto .
La parte final del libro incluye la carta desaparecida de Rosaura. La carta estaba dirigida a Rosa China, su tia, en ella cuenta que Rosaura llegó al Palacio Marinera, cuyo dueño era el Turco, era amigo de Iris y le fabricó la cédula a Marta. Cuando Iris le preguntó si quería trabajar para ellos, ella escapó. Pero, luego estaba sola y recordó que su tía planchaba la ropa de un hombre que se llamaba Camilo Canegato que vivia en la pensión La Madrileña. Su tía Rosa China, le dio una foto de ella a él y Camilo pintó el retrato. Ella quería encontrar a Camilo para abastecerse de su dinero, y fue a La Madrileña. Cuando llegó la gente salió del interior de la casa y le llamó Rosaura, ella no entendió porqué, todo esto era porque Camilo imaginó a Rosaura, pero ella nunca existió. Tenía una foto de Marta Correga y la llamada «Rosaura». Fue una coincidencia que ella llegara a La Madrileña y quisiera casarse con Camilo. Al final, el estranguló a Marta pero no la mató.
Resumen de la novela La vorágine
La vorágine es la novela de la selva amazónica, de la selva del caucho, región donde toda moral se desvanece ante la lucha sostenida por el hombre contra sus semejantes y contra la naturaleza "inhumana y sádica” batalla en la cual vence y sobrevive el más fuerte, el más hábil o el más sagaz.
La historia narra las aventuras y travesías que le suceden a Arturo Cova, que para deshacerse de sus obligaciones sociales, abandona la ciudad de Bogotá junto a Alicia, su amante, a quien ha seducido y embarazado sin sentir afecto por ella; huyendo de los padres de la muchacha, del juez y el cura que pretendían que ellos se casaran. Ambos escapan rumbo a la llanura de Casanare, y varios días después llegan a un pequeño poblado, la fundación de La Maporita, donde conviven con Franco y su mujer, Griselda.
En este lugar, Arturo, que ha comenzado a interesarse por Alicia, se disgusta con ella con motivo de los celos infundados a causa de Barrera, un nuevo personaje, un ladrón, asesino y donjuán, que quería seducir a Griselda y a Alicia. Cova, furioso por lo mencionado anteriormente, lo busca para pedirle cuentas, al encontrarlo es herido por el criminal, quien ya había forjado planes para asesinarlo durante una reyerta ocasionada por el juego.
Clarita, una prostituta, cuida a Arturo mientras sus heridas sanaban. Un tiempo después, luego de haberse restablecido, Cova regresa con Franco a La Maporita, no encuentran a nadie, ya que, Griselda y Alicia han sido obligadas por Barrera a marcharse con él. Franco, indignado por esto, prende fuego su propia casa.
Arturo, Franco y otros hombres se internan en la selva en busca del criminal y de las dos mujeres, para asi, cobrar venganza. Durante el trayecto, unos fugitivos les informan que Barrera lleva a Alicia y Griselda como sirvientas y queridas. Siguen su expedición y poco después, cerca de una playa, se encuentran a Clemente Silva, viejo y enfermo, que acepta servirles de guía durante el resto del camino. El viejo Clemente les describe la vida miserable de los indios caucheros en la selva amazónica y la explotación de la cual son víctimas por parte de las empresas extranjeras; también les relata la tragedia que lo hizo internarse en la selva: la huida de su hija, por haber sido seducida, y la muerte de su esposa a causa de la ausencia de su hijo Luciano, quien se fugó de la casa por vergüenza de la deshonra de su desdichada hermana. Clemente Silva anda en busca de su hijo, que se entera de cómo un árbol lo mató, eso es lo que creian todos, pero la cruel y única verdad es que Luciano se suicidó por una mujer.
Poco a poco, Arturo se va dando cuenta de la vehemente atracción y de la terrible ley que rige en la naturaleza a su alrededor, a la que deberá someterse si quiere sobrevivir. Obsesionados por la venganza, Franco y Arturo, siguiendo al viejo Clemente Silva, continúan internándose en la selva, pero Arturo no sólo sigue adelante llevado por su afán de venganza, sino que ahora lo anima también un ferviente deseo de luchar contra las injusticias de los ricos explotadores y redimir a los caucheros.
Una mañana, Arturo Cova y Franco se acercan a la barraca de una compañía cauchera. Allí pasan algún tiempo, durante el cual se dan cuenta de la esclavitud a que están sometidos los caucheros. Ahí se topan con el Váquiro, siniestro personaje que trafica niñas de ocho a diez años para iniciarlas en la prostitución; también conocen a Funes, hombre sediento de sangre, quien una noche, tendiéndoles una emboscada, había asesinado a sesenta caucheros por reclamar sus derechos. En esta barraca, Arturo tiene amoríos con la Turca Zoraida Ayram, la Madona, magistralmente descrita como sensual, prostituta regordeta, calculadora, usurera y cínica, por quien el hijo de Clemente Silva se había suicidado. Arturo envía hasta Río Negro a don Clemente para que entregue una misiva al cónsul de Colombia, donde informa acerca de la explotación en que viven los caucheros.
La expedición, ahora más exigua, prosigue su marcha. Disimulando ante Zoraida, Arturo consigue averiguar el paradero del delincuente y encontrar a Griselda, ésta le cuenta sus desdichas y las de Alicia, acosadas por el raptor. Griselda había sido vendida a la Madona Zoraida. En cambio Alicia se libró de ello porque estaba embarazada; y cierto día en que Barrera quiso violarla, ella, con una botella desfondada, "le hizo al bellaco, de un golpe, ocho sajaduras en plena cara".
Griselda, Cova y sus compañeros se marchan del lugar y, finalmente, encuentran al secuestrador y a Alicia. Arturo se traba en lucha con Barrera y lo mata. A causa del cúmulo de impresiones, Alicia da a luz antes de tiempo, el sietemesino, milagrosamente, vive.
Arturo Cova se hace ilusiones acerca de su futuro junto a Alicia y a su hijo.
Como no encuentran a Clemente Silva en el lugar convenido, continúan su camino, pero antes le dejan un mensaje: "Viejo Silva: sentimos no esperarlo. Le dejaremos en nuestro rumbo grandes fogones”. Pasado un tiempo, un último cable del cónsul de Colombia dirigido al ministro decía textualmente, en relación con la suerte de Arturo Cova y sus compañeros: "Hace cinco meses búscalos en vano Clemente Silva. Ni rastros de ellos. ¡Los devoró la selva!"
Resumen de ROJO Y NEGRO
Primer libro
El primer libro comienza describiendo el marco en el cual se desarrollara la historia, la ciudad de Verrières, y con la presentación del personaje principal, Julián Sorel, el cual tiene la necesidad de ascender en su nivel social. Él, con una diferente visión a futuro, prefiere pasar su tiempo leyendo libros o imaginando su vida siendo militar en el ejército de Napoleón, que aceptar su realidad como ayudante de su padre y de sus hermanos, quienes lo reprenden por pretender mejorar su posición social. Julián comienza a ayudar al párroco de su localidad, quien luego lo ubica en un puesto más importante como preceptor de los hijos del alcalde de Verrières, el señor Rênal.
Julián se muestra como un hombre piadoso, al que únicamente le interesa la Biblia como obra literaria, porque gracias a ella puede impresionar a las personas, recitando sus pasajes de memoria.
Imprevistamente, Julián comienza a tener una relación con la mujer del alcalde del pueblo, la cual finaliza cuando la criada Elisa, que estaba enamorada de Julián, comenta este hecho por despecho. Debido a esto, el señor Rênal expulsa a Julián, que luego ingresa en un seminario en Besancon, lleno de interrogantes.
El director, agotado de los enredos de la Iglesia, decide abandonar el seminario, y al hacerlo, pide al diplomático reaccionario, de La Mole, que contraiga a Julián como su secretario particular, teniendo en cuenta el particular afecto que sentía por él.
Segundo libro
El segundo libro expone el tiempo que Julián pasa en Paris con la familia de La Mole. En ese tiempo, el joven modesto intenta formar parte de la vida en la alta sociedad; pero los nobles lo discriminan por su humilde origen. Por un lado Julián se mostraba entusiasta con el hecho de ascender en la sociedad, pero como contrapartida, sentía un profundo rechazo por la hipocresía y la mediocridad en la cual estaba inmersa la nobleza parisina.
Julián comienza una aventura pasional con la hija de La Mole, Mathilde, en la que él demuestra su torpeza de principiante. Julián, cansado de las actitudes de desprecio de la joven, finge que no le interesa y usa unas cartas que recibe de un mujeriego para despertar sus celos. Finalmente, Julián y Mathilde se unen cuando ella le comunica que esta embarazada. El señor de la Mole se enfada cuando se entera, pero luego, su idea cambia y da a Julián un sueldo y un puesto en el ejército, permitiendo asi la boda de su hija. Al final, su idea cambia nuevamente cuando recibe una carta se la señora Rênal, diciendo que Julián era mujeriego y ambicioso, por apresar a mujeres vulnerables.
Luego de averiguar que su antigua amante lo traiciono, Julián regresa a Verrières, compra balas para su pistola, encuentra a la señora Rênal en la Iglesia y dispara dos veces contra ella, uno de los tiros le pega en el hombro. La señora Rênal sobrevive, pero Julián es condenado a muerte en la guillotina, luego de permanecer el poco tiempo que le quedaba de vida en prisión.
Los últimos capítulos describen la vida de Julián en la cárcel, donde pensaba en todas sus acciones cometidas durante los últimos años y sobre su posición en la sociedad.
La señora Rênal, perdona a Julián, y junto con Mathilde tratan de sobornar a los oficiales públicos para que la sentencia a muerte sea revocada; pero no logran conseguirlo. En su último examen de conciencia, Julián se da cuenta de que realmente amaba a la señora Rênal. Hacia el final, se cumple su sentencia de muerte y ella fallece a los tres días por dolor.