¡Qué agradable sorpresa es a veces descubrir la historia de los instrumentos, símbolos y palabras que nos acompañan en nuestro diario vivir!
Sobre todo si convencidos que los habíamos visto nacer, que eran contemporáneos y pertenecientes a nuestra generación, resulta después de investigar que estábamos felizmente equivocados.
Hola, este es tu amigo Roy, y hoy hablaremos de la
@: Enigmas de su Origen y Secretos de su Historia
Por sorprendente que pueda resultar, el símbolo @, el mismo de nuestros e-mails, el que figura en nuestros teclados mecánicos y digitales, no es una invención de esta era de la internet. He aquí el primer misterio.
Los historiadores de los orígenes del curioso símbolo tienen varias líneas de investigación abiertas.
Una de ellas se inclina por el origen árabe de la @. En la antigua lengua árabe, hablada y escrita, han encontrado varias coincidencias al parecer concluyentes. Por ejemplo la similitud fonética: arroba suena muy similar a ar-roub, una palabra árabe usada en la jerga comercial, que significa "la cuarta parte de".
El lenguaje comercial es tan estable como el comercio mismo y es así que sus signos se afirman y perpetúan por el frecuente uso. De esta manera la palabra arroba se sigue usando como unidad de peso: una arroba es la cuarta parte de un quintal (algo más de once kilogramos).
Este múltiplo de la arroba, el quintal, representa una medida de unos 46 kilogramos (manteniendo su valor hispánico original en el ámbito latinoamericano) relacionada con el transporte y comercio a granel. De manera que, aún hoy, en mercados rurales de América Latina puede escucharse comprar o vender un quintal de azúcar, una arroba de maíz, de harina, etc.
Según esta teoría comercial, la arroba, desde sus orígenes hasta el presente, siempre fue la cuarta parte de una medida de volumen o peso y por lo tanto ha estado durante siglos en nuestra historia.
Pero el misterio se ahonda puesto que la representación gráfica de la arroba, esa especie de a rodeada por un círculo, ha sido descubierta en documentos mucho más antiguos de lo esperado.
Podemos suponer que los documentos más antiguos que han llegado hasta nuestros días no sean los más antiguos que alguna vez existieron. De hecho se supone que los mercaderes árabes usaban la arroba para controlar las existencias de sus embarques comerciales hace más de mil años. Pero éstas hojas de cálculo no tenían ningún valor de conservación.
En cuanto a los documentos existentes, pruebas fehacientes de la existencia del símbolo @, hay dos que son especialmente concluyentes. Así que si pensabas que la arroba había nacido con el correo electrónico vas a sorprenderte.
Existe una carta comercial, un detalle de envío de cierta cantidad de granos de trigo, desde el Reino de Castilla hasta el Reino de Aragón, en la que sin lugar a dudas figura nuestra enigmática arroba. ¿Te imaginas de qué año comprobado es el documento en cuestión?
¡Pues ni más ni menos que del año 1448!
Existe también un segundo documento comercial, que confirma el anterior, y borra toda duda sobre el uso y la antigüedad del símbolo. Se trata de una especie de lista de precios con todo y fecha: 4 de mayo de 1536.
En ella un comerciante italiano, establecido en Sevilla, detalla existencias y precios a un probable comprador afincado en Italia. Le describe el arribo de tres barcos cargados de género de las Américas y detalla los precios de los vinos a la venta:
"así una @ de vino, que es la treceava parte de un tonel, tiene un precio de entre 70 y 80 ducados … "
En el documento en cuestión, el vendedor escribe de su puño y letra indiscutiblemente el símbolo @.
Todavía podemos preguntarnos: ¿tiene alguna relación su significado en aquellos entonces con el actual? ¡Sería otra sorpresa y un misterio que alguna similitud hubiera llegado intacta hasta los teclados de nuestros ordenadores de los siglos XX y XXI!
Hay mucho de esto como veremos. Para averiguarlo debemos remontarnos hasta la Edad Media en la cual predominaba el Latín debido a la gran influencia del poder eclesiástico.
En aquellos tiempos era muy frecuente usar la preposición ad en escritos oficiales. El término ad significaba entonces "hacia" o "hasta" y era tal la frecuencia de su uso que los copistas a fuerza de repeticiones fueron cambiando su apariencia por una a rodeada por una d. Allí tenemos el embrión de la forma definitiva de nuestra @.
Pero ten en cuenta que estamos hablando de la Edad Media (período de nuestra civilización comprendido entre los siglos V y XV). Entonces de momento podemos suponer con propiedad que la @ de nuestros teclados tuvo su origen en algún momento a partir del año 400 DC!
Entonces las arrobas más antiguas que conocemos tenían dos usos bien diferenciados.
En un caso se trataba de un uso contable: controlar las existencias de las bodegas de barcos mercantes y medir las capacidades y pesos de dichas mercancías.
En otro, más notarial, un símbolo de escrituras y comunicaciones oficiales entre partes que mantenían asuntos civiles abiertos. En este caso los escritos eran redactados por profesionales que no eran otra cosa que monjes copistas que disponían de sus instrumentos de escribir de la época en el retiro de sus monasterios.
¿Podemos suponer entonces que la arroba es mucho más antigua en su uso notarial que en el comercial? En este caso, fue en esta primera etapa que cambió su forma y se convirtió exactamente en el mismo símbolo que hallamos hoy día en nuestros teclados. Los comerciantes árabes e hispánicos la tomarían prestada en su forma icónica del Latín.
El misterioso significado original, en Latín, veremos ahora que se ha mantenido casi igual hasta nuestros días. Pues ocurrió que, significando hacia según vimos antes, y usándose en cartas y documentos pendientes de envío, comenzó a usarse en el espacio del destinatario. Es decir, antes de un nombre propio, indicando la dirección del envío.
Vemos una similitud evidente con el uso actual: la arroba forma parte actualmente de una dirección de correo (electrónico según la tecnología actual).
En cuanto a la llegada de la @ a nuestros teclados, el hecho está relacionado con la Internet y los primeros e-mails. En efecto el hecho se remonta al año 1971 cuando el creador del correo electrónico Ray Tomlinson buscaba un signo en el teclado de su máquina de escribir que sirviera para establecer las direcciones de los usuarios (los ordenadores en los que se encontraban el remitente y el destinatario).
Luego de analizar los símbolos disponibles eligió el de uso menos frecuente y por lo tanto el menos confuso: la @.
Así ha llegado hasta nosotros este misterioso símbolo: a través de una historia llena de aventuras por los puertos de las civilizaciones comerciales y las cortes de los reinos medievales.
Ayer los copistas latinos y los comerciantes árabes, griegos, italianos e hispánicos.
Hoy tú y yo.
Este es tu amigo Roy que espera haberte sido útil.
Tus puntos me lo dirán.
Gracias y hasta pronto.
Tus puntos me lo dirán.
Gracias y hasta pronto.