Los habitantes de Costa Rica,Vietnam o Colombia son mucho más felices que los alemanes, españoles o estadounidenses.
En los últimos meses, los españoles viven pendientes de la prima de riesgo y la calificación que de la deuda pública del país establecen las agencias de rating. Cada mala noticia parece empujar un poco más a la economía española hacia el abismo y nos hace un poquito más infelices. Un tercio de las depresiones que son atendidas por los médicos de atención primaria están causadas por la crisis económica. El estudio The mental health risks of economic crisis in Spain: evidence from primary care centres, 2006 and 2010, del Institut Universitari d’Investigació en Ciències de la Salut (IUNICS), demuestra que los desórdenes mentales y el abuso de alcohol se han incrementado en 2010 en relación a 2006 por la crisis económica.
Sin embargo, la felicidad no depende de la rentabilidad del bono a cinco años o del dinero con el que los fondos europeos vayan a sanear a la banca en problemas. Al menos, eso es lo que se desprende del índice encargado de medir la felicidad en cada país y cuyos resultados podemos ver en la bitácora “Gurusblog”. El Happy Planet Index usa la esperanza de vida, la percepción del bienestar y la huella ecológica como indicadores para medir la felicidad media de los habitantes de cada país.
Así, este ranking de felicidad formado por 151 países está encabezado por Costa Rica, país al que siguen Vietnam y Colombia. Potencias europeas como Alemania y Francia ocupan los puestos 46 y 50, mientras que para encontrar a España tenemos que descender hasta la posición número 62. El todopoderoso Estados Unidos, en cambio, ocupa el lugar 105 de esta lista que cierran Chad y Botsuana como los países menos felices del planeta.
Lo curioso de este índice es que, al observar los datos sobre un mapa del mundo, descubrimos que los países más felices no son los que forman el llamado primer mundo.
Ya saben aquello de «no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita»