InicioCiencia EducacionEfrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo
Efrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo

efren rebolledo


Efrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo



link: http://orig03.deviantart.net/a91d/f/2015/297/e/4/00efrain_post_by_mallorquina2-d9e9hnj.swf
Te invito a disfrutar de este hermoso SWF, cortesía de mi amiga @mallorquina2




Texto de Guillermo Sheridan (Selección).

Efrén Rebolledo fue uno de esos modernistas mexicanos en los que pareció reunirse la suficiente dosis de anacronismo como para haber pasado de moda aun antes de empezar a escribir. Su obra, formada por una decena de libros de poesía y antologías, una obra de teatro y tres o cuatro noveletas, es puntal del lugar común de nuestro modernismo rescatable, de ese modernismo semimuerto de origen en el que la pálida joyería parnasiana ya se mezcla con los póstumos hedores del numinoso dariano.

poesia

erotismo

RELIQUIA

A mis amigos los redactores y dibujantes
de la “Revista Moderna” de México.


Me llevé el deslumbramiento

De tu blanquísima tez,

Y en mis manos voluptuosas

La sensación de tu piel,

Y recordaba tu imagen,

Acordándome también

De las liras, de las ánforas

Y de las alas, tal vez,

Porque remedan contornos

Y gálibos de mujer,

Y en la noche saturada

De tu memoria, soñé

Que era un escultor de Atenas,

Y que estaba en un taller

Lleno de hermosas estatuas

Del Arte y la Forma prez,

Y que tú estabas desnuda

Y mi labio era un cincel,

Y que pulía tu cuerpo

Muriéndome de placer

Desde tu bendita frente

Hasta tus divinos pies.

modernismo


La obra de Rebolledo equivale, en su habilidad sincrética, a la de ciertos modernistas menores como Bernardo Couto Castillo: vaciar, en el veleidoso perol de una modernidad más asumida que habitada, todas las ocurrencias y recurrencias del arribismo estético de la hora. A Rebolledo, no obstante, lo salva como poeta la sazón con que pudo mejorar tal guiso: el erotismo.

estetica

poesia erotica

POSESIÓN

Se nublaron los cielos de tus ojos,

Y como una paloma agonizante,

Abatiste en mi pecho tu semblante

Que tiñó el rosicler de los sonrojos.

Jardín de nardos y de mirtos rojos

Era tu seno mórbido y fragante,

Y al sucumbir, abriste palpitante

Las puertas de marfil de tus hinojos.

Me diste generosa tus ardientes

Labios, tu aguda lengua que cual fino

Dardo vibraba en medio de tus dientes.

Y dócil, mustia, como débil hoja

Que gime cuando pasa el torbellino,

Gemiste de delicia y de congoja.

literatura mexicana


Esa sazón es en Rebolledo una alquimia o, mejor, una metáfora sostenida siempre: su afán artificializante lo lleva, cuando se asume esteta, a transmutar lo abstracto y lo natural en bisutería inorgánica, y cuando se acepta erótico, a convertirlo todo en “carne victoriosa”.

soneto

exotismo

EL BESO DE SAFO

Más pulidos que el mármol transparente,

Más blancos que los blancos vellocinos,

Se anudan los dos cuerpos femeninos

En un grupo escultórico y ardiente.

Ancas de cebra, escorzos de serpiente,

Combas rotundas, senos colombinos,

Una lumbre los labios purpurinos,

Y las dos cabelleras un torrente.

En el vivo combate, los pezones

que se embisten, parecen dos pitones

Trabados en eróticas pendencias,

Y en medio de los muslos enlazados,

Dos rosas de capullos inviolados

Destilan y confunden sus esencias.


caro victrix



CLARO DE LUNA

Como un cisne espectral, la luna blanca

En el espacio transparente riela,

Y en el follaje espeso, filomela

Melifluas notas de su buche arranca.

Brilla en el fondo obscuro de la banca

Tu peinador de vaporosa tela,

Y por las frondas de satín se cuela

O en los claros la nivea luz se estanca.

Después de recorrer el mármol frío

De tu pulida tez, toco una rosa

Que se abre mojada de rocío;

Todo enmudece, y al sentir el grato

Calor de tus caricias, mi ardorosa

Virilidad se enarca como un gato.

Efrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo


El valor del erotismo poético de Rebolledo radica en la habilidad para conseguir esos estados que, a la vez, consiguen para él la supervivencia en el parnaso mexicano. De no haber sido por eso, su obra hubiera quedado como curiosidad dentro de ese discurso enumerativo y exhuberante que marca todo nuestro modernismo menor. Rebolledo también usó y abusó de las cosas: medievales, japonesas, joyeles, mitologías excéntricas; la urbe comatosa, el fjord serafítico, o el jardín oriental suspendido en su etereidad son todos escenarios sustituibles, pero cuando en ellos se dramatizan los devaneos del falo y la tiranía del deseo, con todo y sus hábiles eufemismos y la truculencia de sus aberraciones, consigue atmósferas de gran delicadeza sexual y una intensidad que toca el desafuero. Es entonces cuando Villaurrutia, en 1939, habla de “los mejores poemas de amor sexual de la poesía mexicana” para agregar de inmediato que esos poemas no son ya como una joya sino una joya. Esa joya, por otra parte, es el soneto que distingue a Rebolledo de sus maestros de poesía erótica, Swinburne y Richepin en Europa, Darío y Lugones en América. Y el soneto como forma tendrá en él un secuaz notable.

efren rebolledo


ANTE EL ARA

Te brindas voluptuosa e impudente,

Y se antoja tu cuerpo soberano

Intacta nieve de crestón lejano,

Nítida perla de sedoso oriente.

Ebúrneos brazos, nunca transparente,

Aromático busto beso ufano,

Y de tu breve y satinada mano

Escurren las caricias lentamente.

Tu seno se hincha como láctea ola,

El albo armiño de mullida estola

No iguala de tus muslos la blancura,

Mientras tu vientre al que mi labio inclino,

Es un vergel de lóbrega espesura,

Un edén en un páramo de lino.

erotismo


Los doce sonetos de Caro Victrix (“Carne victoriosa”, literalmente) significan el momento en que Rebolledo logra evadirse de la rutilante monorritmia de buena parte de su obra anterior por el hueco hasta entonces casi inhollado del amor sexual como asunto poético. Se trata, por supuesto, de una poesía que ha dejado su cuidado entre las azucenas olvidado, que ha dejado toda gazmoñería y todo planteamiento velador. Ritmo, imágenes, alusiones celebran y refinan el goce con una plasticidad visual extraordinaria que no quita del todo el velo, pero que logra hacer de él un acicate más para el disfrute. En ellos triunfa la carne en su sentido más epidérmico, desenfadadamente nervioso, menos “interesado en la idealización que en el contacto”, como dice Carlos Monsiváis. La entrega, como en “Posesión” es “generosa”, si bien el goce que de ella nace deja una sensación “de delicia y de congoja”. ¿Podría ser, en esta época, de otra manera? Los dioses de Rebolledo impelen a su acólito a las mismas crisis: como Hannon, como Huysmans, como Darío mismo, este erótico alterna la erupción con el arrepentimiento, si bien en él el dilema ya es más tema literario que preocupación interna. Caro Victrix y su fina intemperancia logra sacudirse el resquemor de la culpa decadentista y los signos de la época que ahí se manipulan acentúan su especial vigor antes que distraer con sus cargas convencionales.

modernismo



estetica
Éxtasis de Santa Teresa - Gian Lorenzo Bernini (1647-1652)

SANTA TERESA

El misticismo de la celda: brilla

En la sombra el reflejo de la lámpara,

Oscilando como una moribunda

Pupila que se estrecha y se dilata.

Qué tristeza en la llama que agoniza,

Qué blancas las paredes de la estancia,

Qué implacable silencio de sepulcro

En la indecisa claridad. La Santa

Reposa sobre el lecho inmaculado,

El lecho que se eleva como un ara

En uno de los ángulos sombríos;

Por su frente que han hecho mustia y pálida

Tanta meditación y tanto ayuno

Corre el sudor en transparentes lágrimas;

Sus ojos siempre abiertos por el éxtasis

Se entornan abatiendo sus pestañas;

En sus labios enjutos y apacibles

Perfumados con mirras de plegarias

Se despiertan los besos voluptuosos,

Y sus brazos, más blancos que las sábanas,

Queriendo rodear algo invisible,

Se retuercen, se agitan y se enlazan.

Sueña: sueña que el Cristo macilento,

El cuerpo exangüe y celestial que ama,

Sonríe tras su mueca de amargura,

Que sus frescas heridas se restañan

Y sus lívidos miembros se coloran

Y se cierran las bocas de sus llagas;

Sueña que su mirada se ilumina

Y del madero ignominioso baja

Más radiante que un ángel y más bello

Al lecho que se eleva como un ara,

Y que mezclan y juntan sus alientos

Y que sus cuerpos vírgenes se enlazan,

Y que en un beso trémulo y sonoro

Se confunden sus bocas invioladas.



poesia erotica



LOS BESOS

Dame tus manos puras: una gema

Pondrá en cada falange transparente

Mi labio tembloroso, y en tu frente

Cincelará una fúlgida diadema.

Tus ojos soñadores, donde trema

La ilusión, besaré amorosamente,

Y con tu boca rimará mi ardiente

Boca un anacreóntico poema.

Y en tu cuello escondido entre las gasas

Encenderé un collar, que con sus brasas

Queme tus hombros tibios y morenos,

Y cuando al desvestirte lo desates,

Caiga como una lluvia de granates

Calcinando los lirios de tus senos.


literatura mexicana
Salomé, Lovis Corinth (1900)


SALOMÉ

Son cual dos mariposas sus ligeros

Pies, y arrojando el velo que la escuda,

Aparece magnífica y desnuda

Al fulgor de los rojos reverberos.

Sobre su obscura tez lucen regueros

De extrañas gemas, se abre su menuda

Boca, y prodigan su fragancia cruda

Frescas flores y raros pebeteros.

Todavía anhelante y sudorosa

De la danza sensual, la abierta rosa

De su virginidad brinda al tetrarca,

Y contemplando el lívido trofeo

De Yokanán, el núbil cuerpo enarca

Sacudida de horror y de deseo.

soneto



exotismo

LETEO

Saturados de bíblica fragancia

Se abaten tus cabellos en racimo

De negros bucles, y con dulce mimo

En mi boca tu boca fuego escancia.

Se yerguen con indómita fragancia

Tus senos que con lenta mano oprimo,

Y tu cuerpo suave, blanco, opimo,

Se refleja en las lunas de la estancia.

En la molicie de tu rico lecho,

Quebrantando la horrible tiranía

Del dolor y la muerte exulta el pecho,

Y el fastidio letal y la sombría

Desesperanza y el feroz despecho

Se funden en tu himen de ambrosía.

caro victrix


Después de años dedicados al servicio exterior mexicano, el licenciado Rebolledo murió en funciones en Madrid, en 1929. Sus Obras completas se deben, como en varios otros casos, a la dedicación de Luis Mario Schneider quien las publicó en Ediciones de Bellas Artes, México, 1968.

Efrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo

efren rebolledo

EN LAS TINIEBLAS

El crespón de la sombra más profunda

Arrebuja mi lecho afortunado,

Y ciñendo tus formas a mi lado

De pasión te estremeces moribunda.

Tu cabello balsámico circunda

Los lirios de tu rostro delicado,

Y al flotar por mis dedos destrenzado

De más capuz el tálamo se inunda.

Vibra el alma en mi mano palpitante

Al palpar tu melena lujuriante,

Surca sedosos piélagos de aromas,

Busca ocultos jardines de delicias,

Y cubriendo las flores y las pomas

Nievan calladamente mis caricias.



poesia



EL DUQUE DE AUMALE

Bajo la obscura red de la pestaña

Destella su pupila de deseo

Al ver la grupa de esplendor sabeo

Y el albo dorso que la nieve empaña.

Embiste el sexo con la enhiesta caña

Igual que si campara en un torneo,

Y con mano feliz ase el trofeo

De la trenza odorífera y castaña.

El garrido soldado de Lutecia

Se ríe de sus triunfos, mas se precia

De haber abierto en el amor un rastro,

Y gallardo, magnífico, impaciente,

Como un corcel se agita cuando siente

La presión de su carga de alabastro.







erotismo

modernismo

¡Vamos todos a leer!


Algunas Comunidades que podrían ser de tu interés:














Efrén Rebolledo, o el triunfo del erotismo


¡Visita mis otros posts!

Datos archivados del Taringa! original
185puntos
530visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
11visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

r
Usuario
Puntos0
Posts75
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.