Paul Keres (Narva, Imperio ruso, 7 de enero de 1916 - Helsinki, Finlandia, 5 de junio de 1975) fue un ajedrecista estonio, uno de los mejores jugadores de ajedrez de todos los tiempos, aunque jamás llegó a ser campeón del mundo. Debido a no ganar nunca el título mundial pese a su enorme talento, en el entorno ajedrecístico se le ha llamado el "eterno campeón sin corona".
En 1946 Keres volvió a los torneos internacionales en un match URSS-Gran Bretaña. En 1948, Keres quedó cuarto en el match-torneo de La Haya-Moscú del que salió el nuevo campeón mundial de ajedrez, el soviético Mijaíl Botvínnik. Keres hizo 10,5 puntos de 20 en el torneo, lo que representó un gran fracaso para él, dado que era uno de los favoritos para alzarse con el trofeo. En paralelo, Keres ganó tres veces el Campeonato de Ajedrez de la URSS en los años 1947, 1950 y 1951, derrotando en cada ocasión a jugadores de muy grande talento como Efim Geller, Tigran Petrosian, Vasili Smyslov, Mijaíl Botvinnik, Yuri Averbakh, David Bronstein, Mark Taimanov, Salo Flohr, Igor Bondarevsky, y Alexander Kotov.
Hasta tiene su propio billete
Pecheandola contra Fischer
Tartakower entrevistando a Keres
Keres participó en el "Torneo de candidatos de la FIDE" y luego en el Campeonato Mundial de Ajedrez en cinco ocasiones, calificando como segundo lugar en Zúrich 1953, Ámsterdam 1956, Yugoslavia 1959 y Curazao 1962, aunque perdió el match en Riga en 1965 contra un jovencísimo Boris Spassky y quedó tercero en la clasificación. El hecho de no clasificarse nunca para disputar un encuentro con el título mundial en disputa le ganó el apodo irónico de "Paul el Segundo" (en alusión al zar Pablo I de Rusia) o el de "Eterno Segundo". Posteriores comentarios de los grandes maestros Yuri Averbaj y Boris Spassky apuntaron que entre 1945 y 1953 Keres sufría de una gran presión para mantenerse en forma física y mental, aguantar las sospechas y hostilidad del gobierno de la URSS, evitarse nuevos problemas con la burocracia soviética, y en simultáneo dar prestigio internacional a Estonia, lo cual le impediría ofrecer el máximo rendimiento en instancias decisivas.
Otra de las destacadas actuaciones de Keres fue en las Olimpíadas de ajedrez representando a la URSS en Helsinki 1952, Amsterdam 1954, Moscú 1956, Múnich 1958, Leipzig 1960, Varna 1962, y Tel Aviv 1964, siendo que en todas ellas el equipo soviético liderado por Keres obtuvo la medalla de oro. Junto con sus actuaciones y triunfos, la maestría de su juego agresivo y su carisma personal le ganaron la admiración de casi todos sus rivales; otros grandes resultados fueron sus triunfos en Mar del Plata 1957 venciendo a Miguel Najdorf, y terminar tercero en Zürich 1959 empatando allí con un muy joven Bobby Fischer.
Keres murió repentinamente en Helsinki (Finlandia) de un ataque cardíaco en 1975, al regreso del torneo de ajedrez de Vancouver, que ganó. A su funeral en Tallinn acudieron 100,000 personas, entre ellos el presidente de la FIDE y ex campeón mundial Max Euwe.
La web no oficial Chessmetrics establece a Keres en el "top ten" de los diez mejores jugadores de ajedrez del planeta entre 1936 y 1965, además de uno de los mejores promedios de triunfos en ajedrecistas de toda la historia.
Un rasgo especial de Keres es que fue uno de los raros jugadores del mundo en tener un récord favorable en sus partidas contra el campeón José Raúl Capablanca. También tuvo un balance favorable de partidas contra los campeones mundiales Max Euwe y Mijaíl Tal, mientras que su balance muestra empates contra Smyslov, Petrosian y Anatoli Karpov. En su larga carrera de casi 40 años, Keres derrotó en torneos oficiales a 8 de los 9 campeones mundiales de ajedrez con quienes se enfrentó, desde Capablanca hasta Bobby Fischer, siendo el único ajedrecista en lograr tal récord, pues las dos veces que jugó contra el futuro campeón Anatoli Karpov la partida acabó en tablas. Otros grandes maestros contra los cuales Keres tuvo récord favorable fueron Reuben Fine, Salo Flohr, Viktor Korchnoi, Efim Geller, Savielly Tartakower, Mark Taimanov, Milan Vidmar, Svetozar Gligorić, Isaac Boleslavsky, Efim Bogoljubov y Bent Larsen.
Al enterarse de la muerte de Keres, Botvínnik dijo: "Esta es la mayor pérdida para el ajedrez desde la muerte de Alekhine". El billete de cinco coronas estonias (cinco krooni) lleva su imagen teniendo como fondo un tablero y piezas de ajedrez. Se ha erigido una estatua de Paul Keres en Tõnismägi, Tallin, la capital estonia. Preguntado sobre el motivo por el cual nunca fue campeón del mundo, Keres respondió "Tuve mala suerte, igual que mi país".
Les dejo una partida inmortal de este gran ajedrecista