Hastío
Son extraños los cambios que se dan poco a poco, desde dentro y sin pausa… Observar como todo se va desintegrando y va perdiendo el color y hasta el sentido. Y de tanto verlo sentir cierta revoltura en el estomago. No es la realidad, es más que eso. No es dolor, es la resignación y rebeldía combinadas de a ratos… esperar y no encontrar respuestas o sentir que no son para ti esas respuestas.
Ver la transformación ante tus ojos. Mirar atrás y no poder recordar cómo era…
Es muy extraño.
Pensaba que podía a acostumbrarme a todo, a la carestía, a una simplicidad básica, y sí, es posible en el sentido personal… más no me percate de la preocupación que causa ver a los más débiles sufrir…, y sufrir con ellos por no poder hacer más.
Ver a los que se dicen dolientes, preocupados por tantas frivolidades que les son hasta ajenas, “preocupados” por las recientes noticias más sonadas que les envía la tele para “pensar” o “sentir”. Contenido masticado y digerido que llega a causar molestia, hasta repugnancia o hastío…
Más de lo mismo.
Ante esto me rebelo.
Para mí son los más pequeños, débiles o indefensos, los ancianos, los niños, que aun no llegan a conocer la vida o los que ya están tan cansados, los que llaman mi atención. Los inocentes sobre todo. Los rechazados, habitantes de países ya olvidados… Me pregunto ¿por qué debemos preocuparnos más por los que resaltan las noticias, que por los que nadie mira?
Siempre están ellos, los que carecen de voces… Los pobres, los rechazados, los desvalidos. Que no los que ya comercialmente son defendidos por esta actual sociedad. Ellos ya tienen voz. Me refiero a los que nadie menciona.
Me indigna tanta frivolidad. Apariencias.
Porque no ir a buscar y/o escuchar a aquellos que sufren, habitantes de países olvidados, digamos África, Latinoamérica, Oceanía… No. Los medios se concentran en lo que está de moda. En lo que puede “vender”. A veces sinceramente no quisiera ni leer noticias, ni ver las redes sociales… Mientras en varias ciudades de Venezuela la gente literalmente se entran a golpes, disparos y demás por comida, el mundo se concentra en otras cosas… y no es que esas noticia no tengan su importancia, pero vaya! me pregunto ¿qué pasa con los de aquí, de este país? ¿A quién le duele lo que pasa aquí? ¿Le importará lo suficiente al menos a los mismos venezolanos?… no lo sé. Pero en la medida que se espera una respuesta la crisis va galopando a pasos exacerbados…
Ante las crisis por momentos hay que avocarse a lo que se da, al momento, porque el momento lo requiere, lo reclama…
El pájaro canta hasta morir de Colleen McCullough
La verdad tenía mucha curiosidad por leer este libro, había visto la serie hace tantos años, que incluso no recordaba bien los detalles, ni el porqué ese pájaro buscaba una espina para empalarse… porqué pasaba su vida buscando esa espina, y menos porque en ese momento emitía su más hermoso canto…
El mismo libro dice que es una leyenda Celta, una leyenda al fin y al cabo.
Creía que se trataba de algún sacrificio especial que solo algunos podían hacer, pues lo mejor se obtiene luego de un gran sacrificio, dice, y es verdad.
Me pongo a pensar luego de leer el libro, que no es algo especial o extraño lo que hace este pájaro, pues eso deja ver entre líneas, sino que la mayoría de las personas hacen este recorrido por su vida, hacen elecciones que aunque le causen dolor no pueden cambiar.
Lo que va difiriendo son los motivos, algunos eligen su camino guiados por la ambición, la vanidad, a pesar del costo de abandonar otras cosas que le son más nobles lo que de alguna manera atormentan su corazón de por vida, es el caso de Ralph de Bricassart… Otros eligen un camino atraídos por un amor que los invade a pesar de sí mismos, olvidando que la entrega total en el amor de alguna manera los herirá hasta lo más profundo, es el caso de Meggie Cleary.
Pero todos lo hacen, todos van por ese árbol buscando su espina para enclavarse y cantar hasta morir … lo que hay de cierto en esto es que la mayoría de los seres humanos toman sus decisiones pensando que son lo mejor, sin cuestionarse demasiado, y sufriendo las consecuencias sin mucho cuestionamiento.
Raras son las especies que hacen cambios o giros en sus caminos, pues la mayoría está convencido de que su canto el mejor que pueden emitir a pesar de que pueda doler…
Hay cierta belleza en esto… la escritora aclara al final que el pájaro no es consciente de lo que hace, pero el ser humano sí….
Por mi parte esta novela me encanto, los paisajes de la vieja Australia, la selva negra, la hacienda de Drogheda, la familia Cleary, llegue a sentir que estaba con ellos por esos mundos perdidos … La seguridad de Meggie me fascino, primero la niña, la joven y luego la mujer indomable, segura de su destino, prácticamente carente de miedos, y con una sola certeza: el amor que sometía al final y siempre su corazón, capaz de soportarlo todo…
Digamos que en cuanto al amor, nos cuenta de aquellos incapaces de entregarse distraidos por sus sueños de grandeza, vanidad, ambiciones y otras seguridades… y de aquellos que se entrega muy a pesar de todo, incluso a pesar de sí mismos…
La mejor mujer del mundo
Hay una imagen que tengo en mi mente desde hace años, mi madre junto a su cama y en una mesita de noche muchos libros, junto a ellos una foto de nosotros aun pequeños, colocada en un pequeño recuadro con pinceladas hechas a mano por ella misma.
Una noche, entrando de improviso a su habitación, la encontré como otras veces haciendo una oración… entonces le pregunte, ¿Cómo estas?, ella estaba triste, yo lo presentía, pero ella solo tomo el pequeño recuadro entre sus manos y me dijo: -hay muchas cosas que se las he entregado a Dios, cosas que ya no espero… pero ahora lo único que quisiera, con lo único que aun sueño cada día es que ustedes sean felices.- Esas palabras me conmovieron profundamente, y yo sabia porque las decía, y comprendía la sinceridad con la cual las decía.
Esto ocurrió hace muchos años.
Creo que ella me enseño una manera de amar que toco mi vida más allá de lo que he podido imaginar. La manera de comprender la vida, la manera de vivirla y de ser, se las debo a ella, y a veces me digo cuan grande es mi madre, sus talentos, su sabiduría, las virtudes que sin esfuerzo ella aun muestra cada día, toda esa sencillez que muchas veces fue objeto de critica por algunas de sus amistades, esa sencillez que se confunde con alguna carencia, con falta de cualquier ambición. Y es que esa sencillez es autentica, es inherente a ella, todas esas son cosas que yo no he encontrado prácticamente en este mundo…
Ella es especial para mi, como lo era cuando tenía cinco años… Creo que ella no sabe ni se da cuenta de todo lo que ella es, y es parte de su encanto, creo que ella es de verdad la mejor mujer del mundo…
Te amo mamá.

No te resignes, huye…
“Aprovecha el día,no dejes que termine sin haber crecido un poco,sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños” Walt Whitman
Una de las cosas que pienso es la siguiente, ¿cómo hacer que cada día valga…? es una enseñanza muy arraigada en mí, no es mía, en serio, me la inculco mi madre.
Estar en casa es lo más difícil en este sentido. Cómo hacer para tener la casa presentable y que no se nos vayan los días en tareas rutinarias, sin mucha repercusión a posteriori… leía en un libro que no se puede abarcar todo, por ejemplo, cuando los hijos son pequeños mantener una casa presentable implica dejarlos mucho tiempo sin atenderlos… de todas formas la casa puede esperar, ellos no, ellos siguen creciendo día tras día…
Así sucede en muchas áreas, la rutina para mí, no tiene que abarcar todo el día, debe haber un momento especial, diferente. Un momento para leer un libro, disfrutar realmente de la música, pasar tiempo en mi mini jardín, jugar, compartir con los seres queridos, hacer algo diferente, resolver un asunto, rescatar un espacio, puede hacer la diferencia.
En estos tiempos de la tecnología ya es costumbre que se nos vayan las horas absortos en la red… para mí es un tiempo que también se va si no es administrado. Y no es que todo tenga que estar medido, sino precisamente por cuidar el tiempo dedicado a “algo más” es que veo necesario que este no se vaya cada día sin hacer que valga de verdad…
A la vuelta de la esquina…
Cuando llevamos bastante tiempo caminando y viendo el mismo horizonte tendemos a creer que no habrá más nada… se nos olvida que los horizontes se abren cada vez y cambian no solo para mal, sino también para bien…
Creemos que conocemos inclusive nuestro interior y todas sus aristas por dentro, y a veces ni eso conocemos… la ventana cerrada, ¿quién sabe que habrá cuando se abra?
El peligro de permanecer bajo el mismo esquema es ese, convencerse que no hay más nada…
Muy engañoso es el corazón, ¿quién lo conocerá?, cuan ciertas son estas palabras.
Estoy convencida que uno de los mayores errores que se comenten en la vida es pensar que sabemos cómo va a reaccionar nuestro corazón ante lo que nos sucede en la vida…
Una clave para saberlo son las puertas que dejamos abiertas, las ventanas, llamadas sueños, no digo expectativas, esas que se depositan en otros; me refiero más a aquello que serías capaz de hacer, las montañas que te atreverías a escalar o derribar… los mares que cruzarías nadando o que por encima te atreverías a volar… Las ideas con las que podrías bregar, lidiar o derribar… los sentimientos con los que podrías luchar, los odios que podrías contener o desechar, y ¿por qué no? , los amores que estarías dispuesto a dejar, soltar… y lo más interesante que ahora se me ocurre, dándole la vuelta , ¿a quién no le ha pasado que al dejar un amor, al soltarlo al viento y dejarlo ir, incluso al desecharlo y hasta despreciarlo, al ver lo lejos que iba en aquel horizonte donde todo se va empequeñeciendo, fue sintiendo al mismo tiempo como también ese amor se llevaba consigo una gran parte del corazón dejándolo solo, incompleto… son esas cosas que no se prevén… y que nos sorprenden tanto… Ah la vida! a veces ni se sabe qué o a quién quiere el corazón. A veces ni se sabe que la mente busca aventuras locas, libertades diferentes; pero resulta que el corazón es tan feliz en una playa tranquila con olas calmadas trayendo en si el aroma de la brisa…
¿Quién sabe lo que hay a la vuelta de la esquina? No solo ante lo que se aproxima, desconocido, sino también es bueno agregar lo que creemos tener completamente medido…
“Asimilar horizontes. ¿Qué importa si el mundo
es plano o redondo? Imaginarse como disgregado en la atmósfera,
que lo abraza todo.
Crear visiones de lugares venideros y saber
que siempre serán lejanos,
inalcanzables como todo ideal.
Huir lo viejo.
Mirar el filo que corta un agua espumosa
y pesada.
Arrancarse de lo conocido.
Beber lo que viene. Tener alma de proa”
……………………………
Ricardo Güiraldes (1887)
es plano o redondo? Imaginarse como disgregado en la atmósfera,
que lo abraza todo.
Crear visiones de lugares venideros y saber
que siempre serán lejanos,
inalcanzables como todo ideal.
Huir lo viejo.
Mirar el filo que corta un agua espumosa
y pesada.
Arrancarse de lo conocido.
Beber lo que viene. Tener alma de proa”
……………………………
Ricardo Güiraldes (1887)
Lo más revolucionario…
Estaba en un foro de mujeres, todas compartiendo sus inquietudes, tristezas, miedos… era muy bueno, más que todo por las mujeres que lo formaban. Aprendí los pocos meses que estuve, como seis, aprendí y vi el dolor tan grande que muchas veces se oculta en hermosos rostros y grandes sonrisas, me encontré de nuevo con el hambre tan grande de amor de la humanidad que las mujeres, más sensibles talves, expresamos, angustiadas en su búsqueda. ¿Adónde se fue el amor?, y compréndanme, hablo del amor fundamental, ese necesario para la vida, el que incluye un respeto básico, fundamental, ese que acepta al que piensa distinto y aun así lo cobija porque cabe bajo sus alas… Ese amor que es la convicción de que ninguno somos mejores que otros, que ninguna creencia es mejor que otra, que ningún color o condición es mejor que otra…
Me fui, no sin sentir dolor por las chicas que se quedaban en medio de la intolerancia a sus ideas distintas, esas mismas chicas que vuelven a perder la confianza a expresarse.
Me sorprende que aun en el facebook se tropieza una con dictaduras, que increíble, cuando se supone que el mundo virtual es idílico de por sí. Pero no, resulta que existen lideres dictadores también en el mundo virtual. Pero de ese país virtual si me fui, no sin antes declarar mis razones, con mucho respeto claro esta…
Esa experiencia me sirvió como me dijo una amiga en iguales condiciones: para encontrar a mujeres y quedarme con buenas amistades, todas mujeres libres que reaccionaron a las imposiciones. Me sirvió para darme cuenta que de injusticias esta el mundo lleno, de tristezas, pero que no tenemos porque seguir esa corriente. Que podemos ser personas revolucionarias al no solo exigir, sino DAR respeto.
Que increíble… Que revolucionario como dice Benedetti es: conservar la alegría. Gritar, expresar los desacuerdos sin herir… es revolucionario, desentonar con las masas al atreverte a expresar la opinión que tienes aun cuando sea diferente a la de ese “líder”.
Mi mensaje entre otras cosas es desprenderse del miedo. Buscar convicciones profundas que nos arropen al punto de sabernos también falibles… convicciones revisables… y no dejar nunca de cuestionarnos, no dejar nunca de pensar. Y saber que una razón no puede estar por encima del derecho que tiene otro de SER. Parece que la capacidad de expresión es como la capacidad de vertirse como el agua en la tierra… cuando no puede darse te quedas contenido, reprimido, sin ser tu mismo.
Que acertada frase aquella que dice: Pienso, luego existo…
Parafraseando a Gandhi: que sagrado es el derecho a expresarse.
Bueno, ya dada la opinión en dicho foro, esas divergencias rechazadas con intolerancia, me fui (jajaja) antes de que me botaran (;-))… y bueno pues como digo me toca limpiarme del dolor que eso provoca, el rechazo, no solo a mi sino a tantas…
En fin…