Desde que llegó a mi vida se ha convertido en una de mis más fieles compañías, especialmente en esos instantes en los que necesito del silencio y de esa mirada tierna que me transmite paz en medio de las tormentas de la vida.
Cuando lo miro a los ojos siento que es real; tal vez muchos no comprendan lo que significa para mí ese simple muñeco de peluche cubierto de lana, como muchos lo llaman, pero para mí es algo más.
Él es mi amigo en las noches más tristes y el hermano que no tengo en los tiempos más apacibles; él es, sin dudas, el regalo más lindo que mis padres me hicieron en la infancia, cuando apenas entendía dónde se esconde la esencia de las cosas.
Luego, con los años, descubrí que Machito, como nombré a mi pequeño conejito de peluche, tal vez no sea el más lindo de los juguetes y su color no sea uno de mis preferidos, pero sí estoy segura de algo: nada ni nadie podrá quitarle nunca el lugar que tiene no solo en mi cuarto, sino también en mi corazón.
Cuando lo miro a los ojos siento que es real; tal vez muchos no comprendan lo que significa para mí ese simple muñeco de peluche cubierto de lana, como muchos lo llaman, pero para mí es algo más.
Él es mi amigo en las noches más tristes y el hermano que no tengo en los tiempos más apacibles; él es, sin dudas, el regalo más lindo que mis padres me hicieron en la infancia, cuando apenas entendía dónde se esconde la esencia de las cosas.
Luego, con los años, descubrí que Machito, como nombré a mi pequeño conejito de peluche, tal vez no sea el más lindo de los juguetes y su color no sea uno de mis preferidos, pero sí estoy segura de algo: nada ni nadie podrá quitarle nunca el lugar que tiene no solo en mi cuarto, sino también en mi corazón.