Personas inseguras: ¿tienen complejo de inferioridad o son simplemente tímidas?
Seguro que te habrá pasado alguna vez: conoces a una persona, empezáis a hablar sobre cualquier tema y, de repente, notas que la incomodidad invade la conversación. En este momento es normal que sientas que eres tú quien está causando la incomodidad en la otra persona.
Hasta el momento en que empiezas a hablar con esa persona todo iba perfecto: habías tenido un buen día, te sentías bien contigo mismo. Pero a partir del momento en que notas la incomodidad con la conversación que estás teniendo, comienzan a surgirte ciertas dudas sobre tu aspecto, tu lenguaje corporal, tu capacidad para comunicarte… En principio, la persona que tienes enfrente tiene una imagen impecable, un buen puesto en su empresa y grandes dotes comunicativas. Pero tiene la particularidad de querer demostrar a todo el mundo lo bien que le va en la vida, ya sea en un contexto distendido o en una reunión de negocios.
Ante estas personas, no es raro que podamos sentirnos muy pequeños, insignificantes, abrumados por sus relatos personales que nos demuestran que, al parecer, son personas con unas vidas magníficas.
Las personas inseguras que no saben gestionar su inseguridad pueden tratar de sentirse felices a base de lograr que las personas que les rodean se sientan infelices
Obviamente, no todas las personas inseguras son neuróticas. En ocasiones, los individuos inseguros canalizan esta característica mediante el retraimiento o la timidez.
En el caso de las personas con complejo de inferioridad, es bastante habitual que empiecen a cuestionarte y a hacerte sentir mal. Lo más habitual es que no sean especialmente groseros ni maleducados; si te hacen sentir mal es porque, precisamente, muestran una falsa cordialidad. También es común que las personas con complejo de inferioridad traten de hacerte saber sus logros y virtudes a toda costa. Si normalmente te sientes bien contigo mismo pero empiezas a dudar de tu valía cuando estás acompañado de ciertas personas, es posible que éstas estén proyectando sus temores e inseguridades sobre ti.
No es condición imprescindible que te sientas inseguro cuando converses con una persona para concluir que esa persona está proyectando su complejo en ti. Los individuos que hacen alarde continuamente de su formación, estilo de vida, de sus logros personales y laborales y de su familia perfecta, puede que intenten auto-convencerse de que son personas destacadas y valiosas.
La falsa modestia es una de las maneras que usan las personas inseguras para presumir de sus logros. Por ejemplo, te habrás fijado en que tienes un contacto en las redes sociales que suele quejarse de todos los viajes que tiene que hacer, pero que en realidad lo que quiere demostrar es que tiene un trabajo importante.
Las personas que tienen un sentimiento permanente de inferioridad acostumbran a mostrar que tienen gustos refinados y altas expectativas sobre todas las cosas que les rodean. De hecho, muchas veces son tachados de esnobs, porque se muestran muy críticos con todos los productos culturales que creen que no están a la altura. Utilizan esta estrategia no solo para dar una imagen de personas especiales sino también como un método para autoevaluarse.
No todas las personas inseguras tienen complejo de inferioridad. Por tanto, hay personas que sienten inseguridad porque son tímidas, o porque la situación social (el contexto) de la interacción les provoca un poco de incomodidad. Para conversar con estas personas, asegúrate de mostrarte agradable y desenfadado, que no parezca que las interrogas o que las examinas.
Seguro que te habrá pasado alguna vez: conoces a una persona, empezáis a hablar sobre cualquier tema y, de repente, notas que la incomodidad invade la conversación. En este momento es normal que sientas que eres tú quien está causando la incomodidad en la otra persona.
Hasta el momento en que empiezas a hablar con esa persona todo iba perfecto: habías tenido un buen día, te sentías bien contigo mismo. Pero a partir del momento en que notas la incomodidad con la conversación que estás teniendo, comienzan a surgirte ciertas dudas sobre tu aspecto, tu lenguaje corporal, tu capacidad para comunicarte… En principio, la persona que tienes enfrente tiene una imagen impecable, un buen puesto en su empresa y grandes dotes comunicativas. Pero tiene la particularidad de querer demostrar a todo el mundo lo bien que le va en la vida, ya sea en un contexto distendido o en una reunión de negocios.
Ante estas personas, no es raro que podamos sentirnos muy pequeños, insignificantes, abrumados por sus relatos personales que nos demuestran que, al parecer, son personas con unas vidas magníficas.
Las personas inseguras que no saben gestionar su inseguridad pueden tratar de sentirse felices a base de lograr que las personas que les rodean se sientan infelices
Obviamente, no todas las personas inseguras son neuróticas. En ocasiones, los individuos inseguros canalizan esta característica mediante el retraimiento o la timidez.
En el caso de las personas con complejo de inferioridad, es bastante habitual que empiecen a cuestionarte y a hacerte sentir mal. Lo más habitual es que no sean especialmente groseros ni maleducados; si te hacen sentir mal es porque, precisamente, muestran una falsa cordialidad. También es común que las personas con complejo de inferioridad traten de hacerte saber sus logros y virtudes a toda costa. Si normalmente te sientes bien contigo mismo pero empiezas a dudar de tu valía cuando estás acompañado de ciertas personas, es posible que éstas estén proyectando sus temores e inseguridades sobre ti.
No es condición imprescindible que te sientas inseguro cuando converses con una persona para concluir que esa persona está proyectando su complejo en ti. Los individuos que hacen alarde continuamente de su formación, estilo de vida, de sus logros personales y laborales y de su familia perfecta, puede que intenten auto-convencerse de que son personas destacadas y valiosas.
La falsa modestia es una de las maneras que usan las personas inseguras para presumir de sus logros. Por ejemplo, te habrás fijado en que tienes un contacto en las redes sociales que suele quejarse de todos los viajes que tiene que hacer, pero que en realidad lo que quiere demostrar es que tiene un trabajo importante.
Las personas que tienen un sentimiento permanente de inferioridad acostumbran a mostrar que tienen gustos refinados y altas expectativas sobre todas las cosas que les rodean. De hecho, muchas veces son tachados de esnobs, porque se muestran muy críticos con todos los productos culturales que creen que no están a la altura. Utilizan esta estrategia no solo para dar una imagen de personas especiales sino también como un método para autoevaluarse.
No todas las personas inseguras tienen complejo de inferioridad. Por tanto, hay personas que sienten inseguridad porque son tímidas, o porque la situación social (el contexto) de la interacción les provoca un poco de incomodidad. Para conversar con estas personas, asegúrate de mostrarte agradable y desenfadado, que no parezca que las interrogas o que las examinas.