Quienes tienen una voz más profunda y poderosa tienen en consecuencia testículos más pequeños.
Esto al menos es lo que ocurre en el caso de los monos aulladores, según descubrió un equipo internacional de investigadores que observó que el poderoso llamado de este animal podría estar escondiendo desventajas reproductivas.
Según estos científicos, que publicaron su estudio en la revista Current Biology, los monos aulladores desarrollan voces potentes o grandes testículos, pero no las dos cosas.
Los investigadores hicieron este descubrimiento cuando trataban de entender "la evolución de los increíbles sonidos que hacen estos animales".
El hallazgo indica que esta clase de compensaciones es mucho más común de lo que se pensaba.
Diferencias
Los monos aulladores -Alouatta- reciben precisamente ese nombre por los poderosos sonidos que emiten para intimidar a sus rivales e impresionar a sus posibles parejas.
Su instrumento musical es un hueso en la garganta llamado hueso hioides que actúa como resonador.
Mientras que sus cuerdas vocales son como las cuerdas de un instrumento, el hueso hioides es la caja de resonancia y su tamaño se relaciona directamente con la profundidad del gruñido.
"Para las hembras un gruñido profundo resulta más atractivo", explica Jake Dunn, líder del proyecto de estudio de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.
Al investigar diferentes especies de monos aulladores, los investigadores notaron que había una "gran variedad" en el tamaño de este hueso.
"El hueso hioides más grande tenía un tamaño 14 veces superior al más pequeño", explica Dunn.
"Lo que nos interesó fue entender cómo y por qué existía una variedad tan grande".