Las neuropsicosis de defensa (1894)
Ya para este entonces, Freud se había alejado completamente de la Neurología de los problemas de las neurosis. Este era su principal interés en este momento.
Los dividió en “Neurosis actuales” (neurastenia y estados de angustia), y “Psiconeurosis de defensa” (Histeria y N. obsesiva (fobias), psicosis de defensa).
Modifica algunas cuestiones en su teoría de las neurosis histéricas. Declara que el complejo sintomático de la histeria justifica el supuesto de una escisión de la conciencia con formación de grupos psíquicos separados.
Esta escisión de conciencia (efectos que produce la conciencia) tiene diferentes puntos de vistas:
•Según Janet, la escisión de conciencia es un rasgo primario de la alteración histérica, ya que tiene como base una endeblez innata de la aptitud para la síntesis psíquica, que degenera a los individuos histéricos. Entonces esta escisión es INNATA (no adquirida), PRIMARIA y GENETICA. Le asigna a la escisión de conciencia un papel importante en la característica de la histeria.
•Según Breuer, la escisión de conciencia es un rasgo secundario, y adquirida. Depende de las representaciones que afloran en estados hipnoides (estados inconcientes) limitados a la asociación del contenido de conciencia. [Freud no verifica la existencia de los estados hipnoides]. Breuer habla de una HISTERIA HIPNOIDE.
•Según Freud, la escisión del contenido de conciencia es la consecuencia de un acto voluntario del enfermo. Esto no significa que el enfermo se proponga producirse una escisión de su conciencia, en realidad su propósito es otro, pero no alcanza lograrlo, así que se genera esta escisión de conciencia. Entonces, la escisión es ADQUIRIDA. Habla de HISTERIA DE DEFENSA.
Lo que forma las neurosis y las psicosis es el mecanismo psíquico llamado Defensa. Freud determina a la Teoria de la defensa, como una defensa que produce una escisión de conciencia, producida por el yo (conjunto asociado a la conciencia) que intenta olvidar una vivencia, una representación inconciliable (el sistema se defiende de lo inconciliable) con la vida de representaciones (que son cualitativas), logrando que se despierte un afecto (que se aumenta, disminuye o se desplaza, y que tiene que ver con el terreno vivencial sexual) que la persona busca olvidar. Se puede decir, que estas representación inconciliables en las mujeres mayoritariamente tienen relación con el sentir sexual, que buscan alejar, así defendiéndose de ellas. En este año Freud duda de si ese esfuerzo de alejamiento produce un acto patológico, o si el olvido realmente se logra. Tiene en cuenta que en los pacientes por él tratados el olvido no fue logrado. Lo único que lograron fueron reacciones patológicas que finalmente produjeron una histeria, una representación obsesiva, o una psicosis alucinatoria.
Esta defensa que busca producir el Yo, es imposible de lograr, porque una vez que la huella mnémica y el afecto adherido a la representación están ahí, no es posible quitarlas. Entonces, para volver esta representación intensa en una débil, se produce la CONVERSION, separando el afecto de la representación mediante desplazamiento, aplicando esa suma de excitación divorciada a otro lugar. Gracias a la conversión, el yo consigue quedarse libre de la contradicción, pero a cambio le dejo a la conciencia una inervación motriz irresoluble, que se quedara ahí hasta que se produzca una inervación inversa mediante conversión. Además, la huella mnémica que quedó de aquella representación reprimida, formará un Grupo Psíquico Segundo (que es accesible sin el auxilio de la hipnosis)
Procesos Psicofísicos que ocurren en la histeria:
La distribución de la excitación (afecto) consigue volver hasta la representación de la que fue separada, obligando a la persona a su procesamiento asociativo o a su trámite en ataques histéricos.
El método catártico de Breuer, guía esa excitación, de forma consciente, de lo corporal a lo psíquico, así reequilibrando la contradicción mediante un trabajo de pensamiento, y descargando esa excitación por medio del habla.
Procesos Psicofísicos que ocurren en la neurosis obsesiva:
Cuando una persona neurótica no tiene la capacidad de producir una “CONVERSION”, este produce un “ENLACE FALSO”, en donde el afecto de la representación se une a una representación no inconciliable. Así de producen las representaciones obsesivas y las fobias. Freud remarca que la fuente dentro del enlace falso es la vida sexual, la R.O figura un sustituto de la representación sexual inconciliable y lo revela dentro de la conciencia, de todas formas no se excluye que ese afecto nazca en otro ámbito.
Procesos Psicofísicos que ocurren en la psicosis alucinatoria:
El yo rechaza la representación insoportable, junto con su afecto, y se comporta como si la representación nunca hubiera aparecido. A esto se le llama “Rechazo conjunto en la psicosis”. El yo se defiende de la representación insoportable mediante la psicosis. El psicótico no separa la representación del afecto, y trastoca la realidad (modifica una parte de la realidad)
La proton pseudos histérica (caso Emma) - 1895
Es un caso que nos demuestra la represión en la histeria, ya que en ella un recuerdo despierta un afecto que como vivencia no había despertado, con efecto retardado se ha producido un trauma. Este caso es un ejemplo de lógica retroactiva (ALGO QUE SUCEDE DESPUÉS TIENE EFECTO EN ALGO QUE PASÓ ANTES. INTERCALA LA VIVENCIA CON EL RECUERDO. Es una defensa patológica que funciona a través de representaciones, no de vivencias).
Emma no puede ir sola a una tienda.
Justificación:
12 años – Recuerdo de que dos empleados de una tienda se reían entre ellos (uno de ellos le atrae), sale corriendo. Escena I.
Pensamientos que despierta: “Se reían de mi vestido”
8 años – Fue dos veces a una tienda en donde el pastelero le pellizco los genitales (la primera vez, la segunda y última vuelta fue por curiosidad) a través del vestido y rió. Reproche por haber vuelto esa segunda vez. Escena II
Hay una conexión asociativa entre risas y vestido. La risa despierta inconscientemente el recuerdo del pastelero, y esto produce un desprendimiento sexual que se traspone en angustia.
ETIOLOGIA DE LA HISTERIA – 1896
Según Charcot, la causa de la histeria era la herencia.
Mediante el método de Breuer, uno busca la solución del síntoma histérico haciendo que el enfermo busque la escena/vivencia en la cual y por la cual el síntoma se formó, ya que en esas vivencias están las causas eficientes de la histeria. Esta reconducción de un síntoma histérico a una vivencia de eficacia traumática solo se logra si se tienen estas dos condiciones (estas dos condiciones nos ayudan a entender el síntoma):
1)Idoneidad determinadora
2)Fuerza traumática
Toda vez que la escena hallada primero es insatisfactoria (que no nos explica nada del síntoma), es a causa de que detrás de ella existe una vivencia anterior más importante, que nos permitirá a través de hilos asociativos (nexos ramificados) hallar la explicación del síntoma. Podríamos decir que, la primera vivencia proporciona la fuerza traumática por su afecto de terror, y la segunda el efecto determinador por su contenido.
Freud nos propone que ningún síntoma histérico puedo surgir de una vivencia real sola, sino que todas las veces el recuerdo de vivencias anteriores (que serán los puntos nodales), despertado por vías asociativas, coopera en la causación del problema.
Hay que tener en cuenta que, aun en aquellos casos en donde se reconduce a una vivencia con idoneidad determinadora y fuerza traumática, es casi seguro que habrá una vivencia anterior a la escena traumática (por más que únicamente la reproducción de esa escena traumática cancele el síntoma).
Son posibles también, las cadenas asociativas, en donde a partir de distintos detalles de una vivencia parten dos o más síntomas // Los síntomas están determinados desde distintas escenas, son una combinación unidas por cadenas asociativas.
Sin importar el tipo de síntoma, siempre se llega al ámbito del vivenciar sexual, que corresponden casi siempre al período de vida de la PUBERTAD. Esta será la condición etiológica se los síntomas histéricos.
Lo único que tienen en común las vivencias traumáticas es la sexualidad y el periodo de pubertad. Y muchas veces, carecen de idoneidad determinadora. Uno debe buscar el determinismo de esas vivencias mucho más atrás, en la época de la niñez temprana, y así nos encontramos con las vivencias infantiles de contenido sexual. Este contenido sexual proviene de experiencias sexuales del cuerpo propio, no de impresiones sensoriales.
Antes de las aplicaciones del análisis, los enfermos nada saben de estas escenas, y al momento de que las rememorizan, las niegan, posiblemente por vergüenza.
[[Freud nos clasifica las vivencias sexuales infantiles de sus casos en 3 grupos:
1)Atentados únicos o abusos aislados en niñas por adultos mayores y extraños a ellas;
2)Una persona adulta cuidadora de un niño lo introdujo al comercio sexual y mantuvo con el una relación amorosa formal durante años;
3)Relaciones infantiles genuinas, vínculos sexuales entre dos niños de sexo diferente, entre hermanos (que a veces continuaron con esto pasada la pubertad). Freud nota que, en una relación entre dos niños, el varón anteriormente había sido seducido por una persona adulta de sexo femenino, y bajo la presión de su libido prematuramente despertado, y a consecuencia de su compulsión mnémica, busco repetir eso en la niña ]]
Entonces, la etiología de la histeria es por un conflicto psíquico, en donde, una representación inconciliable pone en movimiento la defensa del yo, y este produce y logra la represión de esa representación inconciliable. Pero esta representación inconciliable, si logra un nexo lógico o asociativo con una vivencia sexual infantil (inconcientes), se produce el síntoma histérico. Escribi la palabra “inconciente” entre paréntesis, porque existen personas que recuerdan esas vivencias infantiles, pero no son histéricas. Esto es a causa por el simple hecho de que esas vivencias les son concientes. Esto no significa que sean inmunes a una neurosis. Solo las vivencias sexuales infantiles pueden producir y mantener síntomas histéricos. Y estos se solucionan haciendo concientes los recuerdos inconcientes infantiles de tal índole. Entonces, los síntomas histéricos son retoños de unos recuerdos de eficiencia inconciente.
Debo aclarar que, el papel etiológico de las vivencias sexuales infantiles no es válido solo para la histeria, sino también para las neurosis obsesivas, y otras psicosis.
[[La formación de síntomas histéricos comienza con el octavo año, y las vivencias sexuales comienzan a partir del año y medio o dos.]]
El determinismo de los síntomas no provienen de las vivencias infantiles, si no de vivencias posteriores (!)
MANUSCRITO K
Las neurosis de defensa tienen en común dos condiciones:
1)Que son de índole sexual
2)Suceden en el periodo anterior a la madures sexual
Además, tienen una tendencia defensiva normal (PRINCIPIO DE PLACER?). Esta defensa es una fuente, independiente del principio de constancia, del desprendimiento de displacer. El displacer pone en marcha la defensa. La defensa es inocua contra representaciones que alguna vez estuvieron relacionadas con displacer que no pueden desprender un displacer nuevo.
La defensa se vuelve nociva o patogena cuando se dirige contra representaciones que pueden desprender un displacer nuevo siendo recuerdos actuales (por ejemplo, representaciones sexuales). Esto sucede si se interpone la pubertad entre la vivencia y su repetición en el recuerdo, porque el mecanismo psíquico no está preparado para eso.
La defensa nociva y la normal conviven! <3
Este displacer proviene de una vivencia de la vida sexual prematura traumática (no es traumática desde el principio), el recuerdo de esa vivencia se reprime, y luego su recuerdo es despertado por una vivencia. Así se forma un síntoma primario. Hay entonces, un síntoma primario, pero aun la defensa es lograda.
Entonces, la resignificación (que no siempre es conciente y comienza en la pubertad) puede provocar un displacer que antes no estaba.
Las diferencias principales entre las diversas neurosis se muestran en el modo en que las representaciones reprimidas retornan, o en el modo de la formación del síntoma.
[[Neurosis obsesiva
La vivencia primaria estuvo dotada de placer, no hubo dolor ni asco. Esta vivencia, al ser recordada después desprende displacer. Al principio genera un reproche que es conciente, luego, el recuerdo y el reproche son reprimidos. Se forma en la conciencia un síntoma contrario. Antes de la vivencia placentera, hay una que es una vivencia puramente pasiva, y esta última es la que le da el displacer al recuerdo de placer, y posibilita la represión.
Displacer -> Placer -> Represión.
Al momento del retorno de lo reprimido, el reproche vuelve INALTERADO.
La curación de la neurosis obsesiva se obtiene deshaciendo las sustituciones y las mudanzas de afecto halladas, hasta que el reproche primario y su vivencia queden despejados y puedan serles presentados al yo.
Paranoia:
La vivencia primaria es parecida a la de la neurosis obsesiva, también la represión aparece luego del recuerdo, solo que no se forma ningún reproche, y el displacer depende de la proyección del esquema psíquico.
Histeria:
La histeria comienza con un avasallamiento del yo.
Necesita una vivencia displacentera primaria de naturaleza pasiva que no se produzca en una época demasiado temprana. Esta no forma ningún síntoma psíquico, sino que se establece en una exteriorización de descarga, una exteriorización de terror con lagunas psíquicas, así formando el primer estadio de la histeria: Histeria de terror. ]]
MANUSCRITO E – 1894
La angustia es un afecto inconfundible, el único que no engaña. No es analizable, tampoco tiene un mecanismo psíquico. Proviene de una causa sexual, de energía sexual somática acumulada. Esta acumulación es consecuencia de una descarga estorbada. En la angustia hay un déficit de afecto sexual, de libido psíquica.
Las excitaciones sexuales somáticas, una vez que alcanzo el valor de umbral, pasa a la excitación psíquica. La psique cae en el afecto de la angustia cuando se siente incapaz para tramitar una tarea que proviene desde afuera. Cae en la neurosis de angustia cuando se nota incapaz de reequilibrar la excitación sexual endógenamente generada.
La abstinencia es recurrente en:
1)Angustia en personas virginales
2)Angustia en personas voluntariamente abstinentes
3)Angustia de las abstinentes forzosas
4)Angustia de las mujeres que viven en coitus interruptus o personas que tras estimulación física no llegan a la satisfacción
5)Angustia de los hombres que practican el coitus interruptus, y además, aquellos hombres que se excitan de diversas maneras y no aprovechan la erección para el coito
6)Angustia de los hombres que van más allá de su placer o sus fuerzas
7)Angustia de los hombres que se abstienen ocasionalmente
Primero Freud pensaba que la causa de la angustia podría situarse en el miedo de que la practicara sexual fracasara y se produjese una concepción, pero esto no sería válido, ya que encontraba casos de angustia en mujeres que no tenían miedo, o les daba igual quedar o no embarazadas.
Se genera Neurastenia cada vez que la acción adecuada (coito normal) es sustituida por una menos adecuada (una masturbación).
Muchas veces, pero no en todos los casos, en la memoria de un adulto no se encuentran los recuerdos más intentos y llenos de afecto de la infancia, pero si se encuentran recuerdos indiferentes de aquella época. Esto es a causa de un proceso de desplazamiento, en donde aquellos recuerdos indiferentes son el sustituto, en la reproducción mnémica, de otras impresiones/recuerdos estorbados por una resistencia a los que solo se pueden llegar a través de un análisis psíquico.
Aquellos recuerdos indiferentes, Freud los denomina Recuerdos encubridores. Estos contienen un vínculo asociativo con otros recuerdos reprimidos, y un desplazamiento atrasador o retrocedente, ya que suelen ser vivencias de años posteriores al contenido del recuerdo encubierto. También, el recuerdo encubridor puede ser un Recuerdo encubridor simultaneo o contiguo, porque no solo se vincula con el contenido del otro recuerdo, sino también por su contiguedad en el tiempo.
En el olvido de un nombre sabemos que los nombres sustitutivos son falsos, pero en el caso de los recuerdos encubridores, nos asombramos de poseerlos.
De los recuerdos de infancia no poseemos la huella mnémica real y efectiva, sino una elaboración posterior a ella. Por lo tanto, los recuerdos de infancia son universalmente recuerdos encubridores.
EL OLVIDO DE LOS NOMBRES PROPIOS
Freud quería demostrarnos con este tema, que inconciente tenemos todos, no solo los histéricos.
Los nombres propios son más vulnerables al olvido que otros contenidos de la memoria. No solo se produce un olvido de ellos, sino también un recuerdo falso, a partir de nombres sustitutivos mediante un desplazamiento. Existe en este desplazamiento, un nexo que nos permite ver el proceso del olvido de nombres.
Freud nos relata una ocasión en donde le ocurrió el olvido de un nombre:
Estaba en un tren con un extraño hablando, y al querer recordar el nombre
Signorelli
Se le imponían otros dos nombres
Botticelli y Boltraffio
Freud sabía que ambos no eran correctos
Antes de querer mencionar ese nombre, y hablar sobre el tema que lo involucraba, el extraño y Freud hablaban de las costumbres de los turcos que viven en Bosnia y en Herzegovina. Freud contaba que los turcos suelen tener confianza al médico y total resignación ante el destino, y si muere un enfermo pronuncian:
“Herr (señor), no hay nada más que decir...[]”
También ellos tienen estimación al goce sexual por sobre todo. Y esta charla que contenía como contenido “muerte y sexualidad”, le hizo recordar a Freud que un paciente suyo le había dado fin a su vida, pocas semanas antes, en Trafoi a causa de una incurable perturbación sexual. Por esto mismo, quizo evitar el tema, y luego ocurrió el olvido. El olvido fue a causa de querer olvidar algo, reprimir algo, y esto produjo desplazamientos y condensaciones, conexiones asociativas, y un enlace entre el nombre buscado y el tema reprimido.
Las palabras remarcadas son las conexiones asociativas. Estas palabras no fueron tomadas por su significado, fueron desarmada y tomadas sus partes para armar un “acertijo” formando nuevas significaciones.
Signorelli es lo que se quiere acordar, y Trafoi es lo que se quiere olvidar. Ambos tienen un compromiso. Mientras tanto, Botticelli y Boltraffio están condensados.
LA TÉCNICA DEL CHISTE
Al igual que en el olvido, en el chiste hay desplazamiento, condensación y compromiso. Se fusionan y condensan palabras entre sí, para crear una abreviación, una palabra mixta, o algún cambio de expresión. Esto se produce bajo una modificación sustitutiva (la brevedad puede ayudar a esta modificación)
La diferencia está en que en el olvido no hay voluntad de esto en la persona, y en el chiste sí.
Al igual en el inconciente, el chiste “dice las cosas a medias”. Ambos juegan con las palabras.
Si el chiste no causa gracia es porque:
-No hay traducción
-No se comparte la misma parroquia lingüística
-Esta mal empleado la técnica del chiste (el juego de palabras)
Ejemplo del Chiste Familionario:
“R me trató como a uno de los suyos,
Por entero FAMILLONARMENTE”
Hay una neoformacion (palabra inventada de la condensación de 2 palabras: Familia y Millonario)
CINCO CONFERENCIAS SOBRE PSICOANALISIS
Freud y Breuer comenzaron a interesarse en el mecanismo psíquico de los fenómenos histéricos mediante un método catártico, Charcot en Francia se interesaba también en los procesos psíquicos de la histeria, pero no se inclinaba a una concepción psicológica. Solo su discípulo Janet, que tomaba en cuenta al igual que él, el papel de la herencia y la de la degeneración, veía a la histeria con una alteración degenerativa del sistema nervioso que se daba a conocer mediante una endeblez innata de la síntesis psíquica.
Luego de que Freud comienza a investigar la etiología de la histeria por su cuenta, mediante la terapia, se encuentra con la escisión de conciencia.
El método catártico, implicaba poner al enfermo en estado de hipnosis profunda, ya que en este momento, solo así, en un estado no normal del paciente, encontraba la solución de aquellos nexos patógenos. Poco tiempo después, la hipnosis le comenzó a desagradar, porque no solo ponía en estado hipnótico a solo una parte de sus pacientes, sino que este además de no notar las resistencias (la hipnosis encubre la resistencia), tampoco permitía formar una representación certera del procesos patógeno efectivo. Freud se da cuenta de esto al momento de independizarse del tratamiento catártico. Comenzó a trabajar con sus pacientes en sus “estados normales”. Para despertarles tales recuerdos a aquellas personas, Freud les aseguraba que a ellas que realmente contenían esos recuerdos, les aseguraba que el recuerdo justo será el que les acudiese en el momento en que el pusiese la mano sobre su frente (o cualquier otra parte). De esta forma, sin emplear la hipnosis, averiguaba el nexo entre las escenas patógenas olvidadas y los síntomas que estas habían dejado como secuela.
Probaba así que los recuerdos olvidados no estaban perdidos, pero alguna fuerza no dejaba a aquellos recuerdos ser concientes. Esta fuerza, es una resistencia, que intenta mantener en pie al estado patológico. Y pronto, Freud averigua, que la cancelación de esa resistencia produciría el restablecimiento del paciente.
Esta resistencia, dice, tiene la misma fuerza que la represión que en un momento produjo el olvido. Además, en todos sus casos, había una vivencia con una gran moción de de deseo que se encontraba en oposición a los demás deseos del individuo. Una vivencia inconciliable con el yo del individuo. Y es esta, aquella que se reprimiría. La aceptación de la moción de deseo inconciliable provocó un alto grado de displacer.
Finalmente Freud nos hace saber, que lo que produjo los síntomas de los histéricos, es el fracaso de la represión de aquellos deseos insoportables, que, ubicada en el inconciente, busca la oportunidad de enviar dentro de la conciencia una formación sustitutiva, desfigurada e irreconocible de ella. En esta formación sustitutiva (o sea, síntoma) estarán las mismas sensaciones de displacer, y será inmune a los ataques del yo defensor.
El olvido de los sueños
El sueño es una formación plena de sentido que puede insertarse en la trama del acontecer psíquico.
La memoria parece incapaz de conservar el sueño. El recuerdo del sueño se vuelve lagunoso, infiel y falseado. Lo desfiguramos en el intento de reproducirlo, a causa de la elaboración secundaria del sueño por parte de la instancia del pensamiento normal. Esto nos dificulta, ya que los rasgos más ínfimos del sueño son indispensables para la interpretación. Esta duda y olvido, son causados por la censura onírica en los pensamientos oníricos en la conciencia, son efectos de la resistencia, que oculta los puntos débiles del disfraz del sueño. El olvido del sueño depende mucho más de la resistencia que del estado de la vigilia y el del dormir. Todo lo que perturba el trabajo analítico es una resistencia.
Cuando se interpreta un sueño, uno se encuentra con un fragmento omitido del sueño, este será muy importante, porque desde ahí arranca el olvido, y si logramos seguirlo, nos llevara a la solución del sueño.
Diferentes fragmentos del sueño nos pueden llevar a nuevas interpretaciones. Es por esto, que un mismo sueño es sobreinterpretado. Varias interpretaciones pueden tener una relación fija. Y se dice que, uno nunca tiene una interpretación completa, además, aun en los sueños mejor interpretados hay un conjunto de pensamientos oníricos que no se dejan desenredar, pero que tampoco han hecho otras contribuciones en el sueño. Esto es, el ombligo del sueño.
Lo que posibilitó que el sueño se formara, es causa de que la resistencia, en el estado del dormir, perdió una parte de su poder (no fue cancelada, esto es demostrable por la deformación onírica que ella produce). Luego al despertar, la resistencia vuelve a eliminar lo que se volvió forzada a admitir. Es acá cuando se forma el olvido del sueño.
La regresión
La fuerza impulsora del sueño es un deseo por cumplir irreconocible a causa de la censura psíquica. Este deseo es vivenciado en el sueño, la mayor parte mediante la figuración en imágenes sensibles.
El aparato psíquico no es conocido anatómicamente, a Freud esto no le interesa, pero nos da una construcción del aparato psíquico.
El primer esquema que forma es del Arco Reflejo. Dice que un aparato psíquico tiene como componentes denominados instancias o sistemas, continuados entre sí, y por ellos pasa la excitación que proviene de estímulos (internos o externos) y que termina en inervaciones (descarga de energía) dentro de una determinada serie temporal y espacial. Contiene además, dos extremos. Un extremo sensorial (quien recibe las percepciones, y estas son más duraderas acá, a pesar de que no tiene memoria alguna), y un extremo motor (quien abre la barrera de la motilidad). El proceso psíquico ocurre en general, desde el extremo de la percepción hacia el de la motilidad. Este aparato entonces, está construido por un aparato de reflejos.
El segundo esquema que nos propone Freud es el de la Huella Mnémica. Propone que, desde las percepciones que llegan a nosotros, queda una huella (denominada huella mnémica), que tiene como función atinente la memoria. Son marcas de la percepción perdida. Esas marcas están enlazadas entre sí en la memoria, están Asociadas. Varias Mn, con la misma excitación, se fijan asociadamente. Este proceso se llama “Fijación de la asociación por simultaneidad”.
El tercer esquema que nos propone Freud es el de los sistemas Icc, Pcc/c.
El ultimo sistema situado en el polo motor es el sistema preconciente. Los procesos que lleguen hasta este sistema alcanzaran rápidamente la conciencia. El sistema preconciente posee la llave de la motilidad voluntaria.
Detrás del sistema preconciente, está el sistema inconciente. Este no tiene acceso a la conciencia sin antes pasar por vía del preconciente, y sin antes modificar su proceso de excitación. La fuerza impulsora del sueño (el deseo) es aportada por el Icc. Esta logra llegar a la conciencia por la debilidad que tiene la resistencia cuando uno duerme.
El proceso psíquico tiene dos direcciones: progrediente y regrediente (Es una marcha “hacia atrás” en dond, en el caso del sueño, la representación vuelve a mudarse en la imagen sensorial de la cual alguna vez partió. Es la dirección que produce el sueño y el recordar deliberado, pero este último, en estado de vigilia, no puede ir más allá de las Mn)
Finalmente decimos, que el sueño puede describirse como el sustituto de la escena infantil, porque este se reanima, junto con sus mociones pulsionales y los modos de expresión que disponía, en el sueño mediante 3 tipos de regresión:
1)Regresión tópica
2)Regresión temporal
3)Regresión formal
Acerca del cumplimiento de deseo
El sueño es un cumplimiento de deseo (sea esta displacentero o no) que proviene de la vida diurna conciente y de una actividad psíquica inconciente. Solamente un deseo puede impulsar a trabajar nuestro aparato anímico.
Primero del aparato buscó mantenerse libre de estímulos, descargando la excitación por vías motrices (esquema del aparato reflejo). Pero las necesidades corporales de la vida, produce una excitación interna, y estas buscan una vivencia de satisfacción que cancele ese estimulo interno. Esta vivencia deja una percepción que queda marcada en una huella mnémica. Y luego, se querrá volver a producir esa percepción, se querrá restablecer la situación de la satisfacción primera (identidad perceptiva, repetir aquella percepción enlazada con la satisfacción de la necesidad). Esto será el deseo, y la producción de esa percepción será el cumplimiento de deseo.
Tres posibilidades de la génesis de un deseo en la vida adulta:
1)Un deseo admitido y no tramitado (excitación durante el día sin obtener satisfacción por una causa externa)
2)Un deseo no tramitado pero que fue sofocado (excitación durante el día que quedo pendiente)
3)Deseos que solo de noche se ponen en movimiento desde lo sofocado.
4)Mociones de deseo actuales que se despiertan durante la noche por el estimulo de la necesidad sexual
La moción del sueño conciente, solo incita al sueño, pero para que esto se logre el inconciente pone un refuerzo (transfiere su intensidad. A este proceso se le llama TRANSFERENCIA). De esta forma el deseo concience se transforma en excitar de un sueño, porque tiene un deseo paralelo inconciente mediante el cual se refuerza.
Los deseos que se figuran en el sueño tienen la característica de ser un deseo infantil, el resto de mociones de deseo (restos diurnos) que se produjeron en la vida conciente de vigilia tienen un papel secundario en la formación del sueño, pero aun así son necesarios. Estos restos diurnos toman del Icc la fuerza pulsionante que dispone el deseo reprimido para participar en la formación del sueño. El Icc se los da porque los restos dirunos son indiferentes y recientes, están libres de asociaciones.
La satisfacción por el cumplimiento del deseo reprimido puede resultar tan grande que equilibre los afectos penosos adheridos a los restos diurnos.
El pensamiento onírico desempeña el papel de empresario en el sueño (contiene la idea y el empuje para ponerla en práctica, pero no contiene capital –aporte de gasto psíquico-). Ese gasto psíquico lo aporta el deseo que proviene del inconciente, por lo tanto, este sería el capitalista.
Muchas veces, el empresario mismo es el capitalista (la actividad diurna ha incitado un deseo inconciente, que crea entonces el sueño)
El proceso primario y el proceso secundario
En la formación del sueño una parte importante es la ilación de pensamiento (que es preconciente). El sueño sustituye gran parte de los pensamientos que se producen en nuestra vida mental normal, muchas veces inadvertidos por la conciencia a causa de diferentes razones tienen que ver con la atención.
La ilación de pensamiento puede ser interrumpida por una energía de investidura, que se desplaza por las vías asociativas seleccionadas por ella. Una ilación de pensamiento descuidada no recibe esa investidura y queda liberada de su propia excitación. La ilación de pensamiento investida atrae la atención de la conciencia y por intermedio de esta recibe una sobreinvestidura.
SOBRE EL SUEÑO (1901)
El miramiento por la comprensibilidad produce la última revisión del sueño, influye con posterioridad sobre el contenido del sueño ya previamente formado, y ordena los elementos del sueño formando así una trama, una composición onírica.
Elisabeth Von R.
Elisabeth tiene un síntoma conversivo (esto significa que el síntoma afecta sobre el cuerpo), padecía de dolores de pierna, específicamente en un muslo, y caminaba mal.
Primero Freud le hace una revisión médica, al pellizcarle y ver su cara de placer, puede darse cuenta que el síntoma no es orgánico. Freud toma a esa dolencia como una histeria, y la estimulación afectaba una zona heterogenea.
Al comenzar un método catártico, Elisabeth comienza a relatar varias desgracias. Ella había tenido la mayor participación en las desgracias de su familia (la operación de los ojos de su madre, y el cuidado de su padre que había muerto hacía un tiempo, al que ella había cuidado) El cuidado de enfermos es un elemento que se repite en los casos de histeria.
Freud busca la génesis de esos síntomas, sobre estas piensa diferentes sustituciones (en este momento Freud piensa al síntoma como una sustitución de las representaciones) a partir de 3 recuerdos que da Elisabeth:
Primera sustitución: Se vinculo con la enfermedad del padre, ya que Elisabeth recordó que en los últimos meses de su cuidado, ella sufrió un dolor en la pierna que luego cesó.
Segunda sustitución: Creyó que el síntoma es a causa por el reproche que Elisabeth se dio una vez que salió con un muchacho, en donde disfruto de su compañía, pero al volver a su casa su padre había empeorado.
Tercer sustitución: Dolor de pierna a causa de que el padre apoyaba su pierna sobre ese muslo.
Finalmente Elisabeth recuerda que, una de sus hermanas mayores se había casado hacia ya un tiempo, con un hombre por el que Elizabeth tenía una simpatía singular.
Luego del parto, esta hermana se enferma y tiempo después muere. Al encontrarse Elisabeth en el lecho de muerte de su hermana, una idea le sobreviene: su cuñado está ahora solo y podrá casarse con ella.
Esa idea que se le aparece a la paciente, fue inmediatamente reprimida, surgiendo en su lugar graves síntomas histéricos.
Ella había olvidado aquella escena, fue una representación intolerable, y esta es la etiología de su histeria.