Sin duda se puede hablar de todo tipo de eventos, grandes, chicos, medianos, los hay de muchos tipos y de todos conceptos, empresariales, sociales, como bodas, XV años, aniversarios, eventos que van desde lo formal hasta lo más informal, pero alguna vez alguien se ha preguntado ¿Cómo es la vida detrás de los eventos?
Para algunas personas se puede mencionar que el trabajar de noche ya sea en un salón de fiestas, centro de convenciones hablando de eventos puede ser una jornada muy pesada o incluso un trabajo no tan viable para sacar su potencial y su máxima eficiencia.
Es muy cierto el dicho que comenta “si elijes un trabajo que te guste, jamás en tu vida tendrás que trabajar”, a ciencia cierta trabajar en Eventos es una limitación tanto de tiempo social como de tiempo libre, ya que el trabajo que existe detrás de la planificación de un evento es basta, desde escoger el menú hasta planificar toda la logística sin error alguno.
Se puede empezar el día con una rica taza de café caliente, o incluso iniciar con un desayuno para cientos de personas, donde el estrés y la presión es el mejor emparedado para recibir un nuevo evento. Cuando se encuentra inmerso en este medio, el remedio para todos los males, es que el trabajo se vea reflejado en la gratitud de los clientes (Anfitriones, Contactos, Responsables de grupo, etc.), no necesariamente en forma económica, sino en cuestiones de felicitaciones por la constancia y perseverancia para llegar a un excelente evento, teniendo como resultado mayor trabajo y que se sea más buscado por recomendaciones de clientes anteriores que conforme al tiempo se pueden convertir en grandes amigos.
La mala memoria es un arma de dos filos para el profesional de eventos, ya que depende de una agenda o una libreta donde anotar todos los pendientes, sin embargo, visto desde otro ángulo, al ser constante en anotaciones es muy difícil que se dejen cabos sueltos previos al evento.
Existen mini infartos por cuestiones que no se prevén con anterioridad al evento, siempre se debe estar respaldado de la experiencia y ser una persona con buenas tomas de decisiones ya que del organizador depende que la boda, aniversario, graduación o vaya en si la celebración se lleve conforme a lo planeado o improvisar sin que nadie se dé cuenta, esto no es lo más apropiado pero como se dice “Todo sea por que el evento salga bien”
Cuando uno se encuentra en el medio de todo, se debe de tener presente una frase muy importante para llevar un buen control de las cosas “Cabeza fría para resolver problemas”, tanto para él o ella que estén frente del evento, en servicio o como apoyo para cualquier área, la mejor forma de resolver problemáticas es pensar opciones con una calma y paciencia inquebrantable, ya que si se ve el problema con un punto de vista externo se puede llegar a resolver sin tener la necesidad de acudir a más personas o involucrar a mas individuos.
Por último el cliente no siempre tiene la razón, sin en cambio, por uno u otro motivo debemos de consentirlo y brindarle la mejor atención. Lo más recomendable en estos casos es hacerle recomendaciones por no decir errores con opciones y que las decisiones que tome pueden dar pro y contras, conforme a estas comparaciones, él tomara algunas opciones alternas, influenciadas por la experiencia del experto.
La vestimenta y pulcritud debe de ser excelente, pues el contacto directo con personas y la calidad del trabajo se ven reflejada en la imagen. Por ejemplo, en una camisa limpia y bien planchada puede ser una tarjeta de presentación ante un cliente exigente, además que reflejar el compromiso por estar en el evento y cumplir con todas las etiquetas que se manejan dentro de esté.
Como se verá, el trabajo del organizador no es nada sencillo, pero tampoco imposible, pues constituye una forma de realizar relaciones públicas que pueden llegar a ser muy fructíferas y se aprende de todo y la experiencia de se adquiere en muchas áreas es muy amplia.
Para algunas personas se puede mencionar que el trabajar de noche ya sea en un salón de fiestas, centro de convenciones hablando de eventos puede ser una jornada muy pesada o incluso un trabajo no tan viable para sacar su potencial y su máxima eficiencia.
Es muy cierto el dicho que comenta “si elijes un trabajo que te guste, jamás en tu vida tendrás que trabajar”, a ciencia cierta trabajar en Eventos es una limitación tanto de tiempo social como de tiempo libre, ya que el trabajo que existe detrás de la planificación de un evento es basta, desde escoger el menú hasta planificar toda la logística sin error alguno.
Se puede empezar el día con una rica taza de café caliente, o incluso iniciar con un desayuno para cientos de personas, donde el estrés y la presión es el mejor emparedado para recibir un nuevo evento. Cuando se encuentra inmerso en este medio, el remedio para todos los males, es que el trabajo se vea reflejado en la gratitud de los clientes (Anfitriones, Contactos, Responsables de grupo, etc.), no necesariamente en forma económica, sino en cuestiones de felicitaciones por la constancia y perseverancia para llegar a un excelente evento, teniendo como resultado mayor trabajo y que se sea más buscado por recomendaciones de clientes anteriores que conforme al tiempo se pueden convertir en grandes amigos.
La mala memoria es un arma de dos filos para el profesional de eventos, ya que depende de una agenda o una libreta donde anotar todos los pendientes, sin embargo, visto desde otro ángulo, al ser constante en anotaciones es muy difícil que se dejen cabos sueltos previos al evento.
Existen mini infartos por cuestiones que no se prevén con anterioridad al evento, siempre se debe estar respaldado de la experiencia y ser una persona con buenas tomas de decisiones ya que del organizador depende que la boda, aniversario, graduación o vaya en si la celebración se lleve conforme a lo planeado o improvisar sin que nadie se dé cuenta, esto no es lo más apropiado pero como se dice “Todo sea por que el evento salga bien”
Cuando uno se encuentra en el medio de todo, se debe de tener presente una frase muy importante para llevar un buen control de las cosas “Cabeza fría para resolver problemas”, tanto para él o ella que estén frente del evento, en servicio o como apoyo para cualquier área, la mejor forma de resolver problemáticas es pensar opciones con una calma y paciencia inquebrantable, ya que si se ve el problema con un punto de vista externo se puede llegar a resolver sin tener la necesidad de acudir a más personas o involucrar a mas individuos.
Por último el cliente no siempre tiene la razón, sin en cambio, por uno u otro motivo debemos de consentirlo y brindarle la mejor atención. Lo más recomendable en estos casos es hacerle recomendaciones por no decir errores con opciones y que las decisiones que tome pueden dar pro y contras, conforme a estas comparaciones, él tomara algunas opciones alternas, influenciadas por la experiencia del experto.
La vestimenta y pulcritud debe de ser excelente, pues el contacto directo con personas y la calidad del trabajo se ven reflejada en la imagen. Por ejemplo, en una camisa limpia y bien planchada puede ser una tarjeta de presentación ante un cliente exigente, además que reflejar el compromiso por estar en el evento y cumplir con todas las etiquetas que se manejan dentro de esté.
Como se verá, el trabajo del organizador no es nada sencillo, pero tampoco imposible, pues constituye una forma de realizar relaciones públicas que pueden llegar a ser muy fructíferas y se aprende de todo y la experiencia de se adquiere en muchas áreas es muy amplia.