A ella no le gusta ni la música alta, ni las demostraciones falsas de amor, ni las fotos, ni las personas insensibles; incluso su sentido del deber es algo dramático y en algunos casos hasta desconsiderado con ella misma.
Mi madre odia el engaño; ella jamás se pone disfraz para expresar —siempre en voz alta y sin rodeos— sus opiniones, aunque estas puedan resultar adversas en ocasiones.
Mi madre no duda en extender su mano a todo el que lo necesite y en acoger como hijos a aquellos que el destino no quiso darle el afecto de sus padres.
Si tuviera la oportunidad de elegir en este momento la imagen con la cual quisiera irme de este mundo, escogería el siguiente recuerdo.
Aquel día cuando mi madre perdió a su niña más pequeña y tuvo q llenarse de valor para seguir dándome amor aún con el corazón hecho pedazos. La recuerdo aparentando ser fuerte a pesar de tanto sufrimiento para que no me faltara nunca ese abrazo y ese beso que mi hermanita tanto agradeció en sus últimas días.
Tú, mamita, me has dado las alas para volar muy alto, y sé que tu sueño es verme llegar hasta esa dimensión donde mis sueños se hagan realidad.
Mi madre odia el engaño; ella jamás se pone disfraz para expresar —siempre en voz alta y sin rodeos— sus opiniones, aunque estas puedan resultar adversas en ocasiones.
Mi madre no duda en extender su mano a todo el que lo necesite y en acoger como hijos a aquellos que el destino no quiso darle el afecto de sus padres.
Si tuviera la oportunidad de elegir en este momento la imagen con la cual quisiera irme de este mundo, escogería el siguiente recuerdo.
Aquel día cuando mi madre perdió a su niña más pequeña y tuvo q llenarse de valor para seguir dándome amor aún con el corazón hecho pedazos. La recuerdo aparentando ser fuerte a pesar de tanto sufrimiento para que no me faltara nunca ese abrazo y ese beso que mi hermanita tanto agradeció en sus últimas días.
Tú, mamita, me has dado las alas para volar muy alto, y sé que tu sueño es verme llegar hasta esa dimensión donde mis sueños se hagan realidad.