En la semana de la conmemoración del golpe al, a mi criterio, excelentísimo difunto ex presidente Illia, demócrata como pocos, figura política de la cual muchos deberían tomar ejemplo profesional y moral, a pesar de la lamentable proscripción del peronismo en las elecciones por parte de los enanos mentales con garrote. Es increíble que en estos días haya personajes siniestros vinculados con el ya tan entredicho gobierno anterior que hagan la alharaca de incitar a un golpe, las personas que por definición deberían defender y preservar el correcto funcionamiento del sistema democrático.
Llegado a este punto no pienso gastarme en tener una discusión sobre comportamiento democrático ni republicano, mucho menos en estas vísperas. Personas que desvirtuaron y desvirtúan la fe de la gente en un modelo que se valió de reclamos legítimos y necesidades profundas de las partes más vulnerables de la sociedad, que son los más para desgracia de nuestra realidad, estrategia inteligente, comparable al lobo con la piel de cordero. Devastaron el ejercicio de la política poniendo de frente la cara más cutre del discurso demagógico populista, y ahora, carentes de poder apurados por que la sombra del calabozo los persigue, buscan colgarse desesperados de algún pedazo de la cascara vacía que buscaron dejarnos por país.
No hay que tomarse a la ligera la incitación al golpe, estos tipos tienen el poder y los recursos que les da la plata que durante años drenaron del sistema, nuestra plata, y ahora la quieren usar para robarnos la democracia a un nivel hipócrita como poco. ¿Es normal que estos tipos sigan teniendo micrófono? ¿En cuántas causas tiene que estar involucrada una persona para que su palabra se ponga entredicho? ¿Nos vamos a dejar robar el país a todos los niveles?
A lo mejor deberíamos replantearnos qué clase de sistema queremos tener. ¿Seguimos necesitando a estos “representantes” del pueblo? O la tecnología por fin nos va a permitir gobernar al pueblo directamente sin tanto intermediario, que nos termina saliendo caro como poco y casi ninguno resulta confiable. Ellos no están por encima del sistema, si lo olvidaron, es nuestro deber y nuestro poder como pueblo recordárselos.
--
Chester D.C.
https://www.facebook.com/chest.dc/
Llegado a este punto no pienso gastarme en tener una discusión sobre comportamiento democrático ni republicano, mucho menos en estas vísperas. Personas que desvirtuaron y desvirtúan la fe de la gente en un modelo que se valió de reclamos legítimos y necesidades profundas de las partes más vulnerables de la sociedad, que son los más para desgracia de nuestra realidad, estrategia inteligente, comparable al lobo con la piel de cordero. Devastaron el ejercicio de la política poniendo de frente la cara más cutre del discurso demagógico populista, y ahora, carentes de poder apurados por que la sombra del calabozo los persigue, buscan colgarse desesperados de algún pedazo de la cascara vacía que buscaron dejarnos por país.
No hay que tomarse a la ligera la incitación al golpe, estos tipos tienen el poder y los recursos que les da la plata que durante años drenaron del sistema, nuestra plata, y ahora la quieren usar para robarnos la democracia a un nivel hipócrita como poco. ¿Es normal que estos tipos sigan teniendo micrófono? ¿En cuántas causas tiene que estar involucrada una persona para que su palabra se ponga entredicho? ¿Nos vamos a dejar robar el país a todos los niveles?
A lo mejor deberíamos replantearnos qué clase de sistema queremos tener. ¿Seguimos necesitando a estos “representantes” del pueblo? O la tecnología por fin nos va a permitir gobernar al pueblo directamente sin tanto intermediario, que nos termina saliendo caro como poco y casi ninguno resulta confiable. Ellos no están por encima del sistema, si lo olvidaron, es nuestro deber y nuestro poder como pueblo recordárselos.
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