El pombero
Pombero

El pombero
De todos los duendes del litoral, el POMBERO no sólo es el más conocido sino el que posee más descripciones. Muchos aseguran que es una gran familia a la que mencionan como “de la familia del pomberito” .Por ejemplo Karay Octubre similar física y metódicamente.
Pero la figura inconfundible dice que se trata de un ser: pequeño, muy peludo, con un bastón o caña en la mano. Con un sombrero de alas anchas de copa alta, confeccionado en diferentes materiales, carandillo , cuero , pirí o palma. La forma rara de su sombrero obedece a que, no le gusta que se rían de su estatura.
Ante los adultos se presenta como un ser flaco, muy delgado con una caña o tacuara en la mano, sin barba .
Don Gómez, padre de Ana y abuelo de Adriana, solía contarme que para recibir los beneficios de una buena salud, todos los viernes dejaba las ofrendas en el viejo horno de barro. Estas ofrendas variaban entre: bebida alcohólica llamada caña, también mil de caña o de abejas, mosto, tabaco, cecina o charque. Tarros con azúcar. Cigarros, cigarrillos o tabaco picado.
Dicen que todos los que deseen tener éxitos o pretendan que se les cumpla algún pedido, deben prometer y ofrendar periódicamente sus ofrendas. Pronto si el pacto se cumple reciben su ayuda.
Alguno han intentado venganzas o que el pombero hiciera daño a otra persona, pero el pombero actúa siempre que no corra peligro ningún tipo de vida, en especial las vidas del monte. Por esto también se le adjudica la protección de los animales y plantas.
El pombero es vigilante y perseguidor de los cazadores, obrajeros y destructores de su hábitat. Es frecuente el comentario entre mariscadores (cazadores) del relato que cuenta como seres fantasmales los pierden, los confunde, los extravía, en zonas que ellos conocen a la perfección.
A los pescadores les roba sus piezas de las orillas o directamente desaparecen de los anzuelos y redes.
Y ya para finalizar esta pequeñísima recopilación, me da pie para citar un dicho de viejo señor de apellido D’augero . Don D’augero solía ser ayudante de mi padre y dentro de ese cumulo de frases que emiten los mayores a modo de caciques o patriarcas, solía expresar:
<<Nunca progresará, el que corta el árbol, el que quema la tierra y el que quema los árboles.>>
Triste y fantástica frase, Don D’augero con su cara de Pilagá añejo, nos daba su sabiduría, pero también se alineaba con estos seres protectores de la natura:
El que corta los arboles es: el hachero u obrajero.
El que quema la tierra: el ladrillero.
El que quema los arboles: el carbonero.
Nota:
Busquemos ayudar al pombero, recordemos la frase de ese viejo de monte y procuremos reponer lo que venimos sacando. La extracción de la materia prima sin reposición, nos está llevando a un camino sin retorno.
Perderemos los montes y nos perderemos nosotros mismo.
Saludos y no se olviden de las ofrendas al pomberito.


pombero formosa

POMBERO
El Pombero es un duende perteneciente a la mitología del litoral argentino , también es conocido en países como Brasil y Paraguay.
Este duende tiene una tipología de un ser bajo, fornido, bastante feo, con brazos y piernas cortas y sin articulaciones, muy peludo, barba larga y con un gran miembro viril. Ocasionalmente también suele llevar un sombrero de paja y viste de manera andrajosa.
Otras de las características de este curioso ser son que pueden volver del revés sus pies, por lo cual es prácticamente imposible seguir su pista, pueden transformarse en otros seres tanto animales como plantas, pueden hacerse invisibles, se hace de notar con un potente silbido y producir escalofríos cuando toca a un ser humano.
La principal función del Pombero es la de protector de la fauna y flora, teniendo un carácter amigable y castigador con los seres humanos. Estos si le ofrecen distintas ofrendas, consistentes principalmente en tabaco, miel y aguardiente, el Pombero puede llegar a proteger la casa, hacer que crezcan mejor los cultivos, guiar a los cazadores a las mejores presas, cuidar del ganado o guiar a los pescadores a los mejores peces, pero siempre que se cumplan escrupulosamente con dichos regalos. Estas ofrendas deberán ser, en caso de un favor específico, por el periodo de tiempo de 30 noches, y si no se cumplen a rajatabla estas ofrendas, el Pombero se sentirá ofendido y las consecuencias, que luego relataremos, serán muy negativas.
Pero el Pombero tiene una cara también violenta, siendo extremadamente agresivo con aquellos cazadores, pescadores o recolectores que abusan de la naturaleza, cazando animales o talando árboles sin compasión y sin necesidad alguna de hacerlo. En estos casos, este duende hará que dichos individuos se pierdan en el monte o se ahoguen en los ríos, provocándoles la muerte como castigo por sus fechorías.
Otra maneras de hacerle enfadar, es no cumpliendo u olvidándose del regalo de las ofrendas por la promesa que le pidieron, llegando a provocar fenómenos como : sonidos extraños, movimientos de objetos,… en las casas de los desafortunados, males en cosechas y ganado, e incluso provocar que los mismos se pierdan en la espesura de los montes de la llanura Chaqueña (Argentina), se cree – también - que el Pombero puede chupar la sangre de sus víctmas hasta dejarles secos.
Dentro del carácter irascible, también le irrita que hablen mal de él, ( en especial de su altura) , , que no le hagan regalos, que imiten su temible silbido o que pronuncien su nombre en voz alta, por ello dentro de las tradiciones regional , se evita hablar de él en reunión nocturnas y en el caso de hacerlo, se haría en voz baja.
Todo esto provocara que realice violaciones, ataques físicos o demás excesos.


Unos de los puntos más característicos del Pombero es su carácter lascivo y pervertido. Tiene un especial gusto por las mujeres humanas, las cuales se centra principalmente en las embarazadas y en aquellas que no fueron bautizadas (característica añadida de la religión cristiana).
Las mujeres embarazadas le gustan, ya que cree que el hijo que van a tener será es suyo; según dicen las leyendas, si las toca puede llegar a suceder que dicho bebe pase a ser de él. Pero no todo es malo, ya que si se diera el caso que se enamore de dicha mujer en gestación, puede ayudarlas y protegerlas en la noche, cuando anden en la oscuridad o se sientan amenazadas.

Mientras, respecto a las mujeres no bautizadas, si se ve atraído por ellas, normalmente las rapta, para acto seguido violarlas y dejándolas embarazadas, apareciendo después abandonadas en mitad del bosque. Así el hijo que tendrán, será tan feo como el padre, pasando a convertirse en otro Pombero.
Un caso especial, es que gusta de castigar a las mujeres adulteras o que duden o se rían de la virilidad de su esposo, raptándola y violándolas salvajemente.

Ya para finalizar, hay una serie de tópicos asociados al Pombero que tienen paralelismos con otras tradiciones o costumbres de otros lugares del planeta.
La primera, es que en los países anteriormente descritos, se suele utilizar para asustar o atemorizar a los niños que no quieren irse a la cama comentándoles que los va a raptar..
La segunda, en Brasil utilizan al Pombero para encontrar objetos extraviados usando la frase: “Pomberito, Pomberito, si me haces encontrar <el objeto> yo te ofrezco tabaquito”, pero después habría que hacerle las ofrendas por 30 noches si no se le quiere hacer enfadar. Aquí tendríamos nuestra replica con San Cucufato y la dolorosa acción que se le aplica.
Ya por último y en mi opinión las más curiosa, es que muchas mujeres le utilizan para justificarse de embarazos extramatrimoniales, muy mal visto por aquellas zonas, los cuales se los atribuyen al Pombero.

pombero

<<Imayi>>
Los tobas aseguran que cada lugar tiene su protector. Estos duendes llamados Imayi suelen vivir en pequeños grupos , pero en algunas zonas pueden vérselos sólos, y se vuelven ermitaños y muy desconfiados . Celosos de las áreas que cuidan, ningún forastero cruza sus tierras sin antes pedir permiso o atenerse a las consecuencias . Los únicos hombres que tienen relación fluida con estos seres , son los aspirantes a Payak. (magos – Chamanes)
Los Imayi han aceptado enseñar las artes mágicas a quienes acepten estar bajo sus órdenes durante un largo periodo de tiempo , y no discutan sus enseñanzas , ni revelen sus secretos .


pomberito


Primera
El Karaí Octubre (Señor Octubre) es un duende petiso y barbudo de rasgos duros, que usa un sombrero de paja y lleva un látigo.
Según la tradición, se inicia el mes en que escasean los alimentos: la mandioca, el maíz y otros vegetales que son más difíciles de conseguir en el campo.

Este duende castiga con un látigo a los que no supieron guardar en el invierno y premia a los que tienen la olla llena el 1 de octubre.
Por ello, el 1 del décimo mes del año en los hogares se prepara una suculenta comida, jopara, similar a un guiso, con la intención de conjurarlo, ya que este duende no se queda en los lugares donde hay abundancia.
Segunda (simple)
<>Dicen que el primer día de octubre, suele bajar al pueblo con su sombrero de paja y un rebenque en la mano, y azota a todo aquel que no coma en su honor hasta que se le atragante la comida. Algunos, para evitar su presencia, o tal vez la funesta ingesta, colocan un diente de ajo en las esquinas de su casa para que el Pombero no pueda entrar, y de esta manera evitarse los golpes del duende, que no deben ser nada livianitos.
Tercera :
Cultura: El Karai Octubre es un duendecito que sale de la región guaraní, tiene su centro en Paraguay pero la creencia también existe en Corrientes, Formosa y parte del Chaco y Santa Fe. Este duende castiga a los que no supieron guardar en el invierno, con un látigo, y premia a los que tienen la olla llena el 1 de octubre, bendiciéndoles con la Espiga Dorada. Es por esto que los guaraníes recibían el mes de octubre con un delicioso guiso Yopará, para conjurar al Karai Octubre. Según la tradición, octubre es el mes en que escasean los alimentos: la mandioca, el maíz y otros productos vegetales son más difíciles de conseguir en el campo. El Caraí (señor) Octubre es, según la creencia popular, un duende maléfico al cual atraen la carencia y la pobreza. Por eso, el 1 de octubre de cada año, en los hogares se hace una comida en la que se sirve un suculento Yopará, similar a un locro, pero con porotos, con la intención de conjurarlo, ya que este duende no se queda en los lugares donde hay abundancia”.
Karai Octubre es un festejo Guaraní que se remonta mucho antes de la llegada de los españoles a América, cuando en la época en que florecían los lapachos los guaraníes notaban que aflojaban sus reservas de alimento, ya que no había frutos que recoger en el monte y los animales estaban muy flacos por la salida del invierno, y la agricultura que hacían como ser maíz, mandioca, batata, recién se sembraban a partir de allí. En fin lo único que había por doquier era miseria.
El guaraní que era un hombre muy positivo en su manera de pensar no veía mejor manera de contrarrestar esta miseria que hacer una gran comilona y danzando su Dios Tupá para que aleje la pobreza. Cuando vienen los españoles y al convivir con los guaraníes ven precisamente que al comenzar la temporada de primavera se quedaban cortos de alimentos, adoptaron esa tradición uniéndose a la gran comilona y al baile. Algunas de las costumbres de los mayores en esta época era por ejemplo levantarse bien temprano con un arreador en mano y pegar en todos los rincones de la casa diciendo “Para que se retire karai octubre de esta casa”, o bien dejar comida en la puerta de las casa para que el que pasara por allí se la llevara. De ahí que en todas las casas, cada primero de octubre, no falte el puchero bien servido.

Por eso, el 1º de octubre se come puchero con locro, poroto, arroz y verduras en abundancia, es el muy famoso karaku jopará (huesos de vaca mezclado con todo) así con la panza llena se tiene la escapatoria para no hacer esfuerzos después de almuerzo. Esto asegurará la abundancia en la cocina durante todo el año.
De esa forma la conciencia de toda la familia quedará tranquila por el resto del año. En cambio aquellos que se resistan y mezquinen la comida de ese día tendrán que convivir con el hambre por el resto del año. Esta tradición enseña al campesino a prever el alimento para los suyos durante los meses de “vacas flacas”, época que se inicia en octubre y que abarca los últimos meses del año. El premio es para los previsores. El castigo, para los haraganes.
Cuarta
El litoral argentino recibe al “Karaí Octubre”, un personaje de nuestra mitología regional.
Este hombre que ahora trenza su látigo de ysypo resguardado en las anchas alas de su raído sombrero de paja vive solo en el monte. Nadie lo ve sino una sola vez al año. Aparece para comprobar que se cumpla la tradición de siempre el primer día de octubre. Viene preparado, con su rebenque listo para castigar a quienes se atrevan a desafiar la costumbre.
Le interesa sobremanera la cocina de cada casa. Pasa hasta donde las ollas están hirviendo sin importarle nada más. Lo ha hecho durante siglos. ¿Quién podría cuestionar su actitud?
Malhumorado y hombre de pocas pulgas elKarai se pasea por los poblados haciendo sonar su látigo para anunciar su llegada. Las mayoría de las mujeres le ceden el paso y le dejan espiar en las ollas. Pero aquellas que no han seguido la tradición, pretenden ahuyentarlo, temerosas. Esas no se salvan del castigo.

Karaí Octubre le llaman. Medio petisón es el hombre y su ancho sombrero lo achata aún más. Lleva puestas unas ropas roñosas y, como ya dijimos, hace sonar su rebenque antes de entrar a espiar en las cocinas y en las ollas.

Karaí Octubre es la pobreza, la miseria, las penurias. Se le ahuyenta solamente con una olla repleta de comida. Si no encuentra suficiente, se queda con esa familia para todo el año y, además de los rebencazos, la miseria les acompañará por todo el año, con sus nefastas consecuencias.

De ahí que en todas las casas, cada primero de octubre, no falte el puchero bien servido. De esa forma la conciencia de toda la familia quedará tranquila por el resto del año. En cambio aquellos que se resistan y mezquinen la comida de ese día tendrán que convivir con el hambre por el resto del año. Esta tradición enseña al campesino a prever el alimento para los suyos durante los meses de “vacas flacas”, época que se inicia en octubre y que abarca los últimos meses del año.

El premio es para los previsores.
El castigo, para los haraganes.

Mi trilogía favorita : el yasi yateré, Imayi y el pombero
Scheihing Edgardo (recopilación 2016)
Fuente . Seres Mitológicos Argentinos Diario 3 (litoral) Autor Leonardo Batic - Editorial Albatros.
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