A menudo nos encontramos en los medios de comunicación un ataque y exageración de la enfermedad mental. Muchas veces, se tiende a relacionar la enfermedad mental con la violencia y la delincuencia.
Estos síntomas pueden formar o no parte de un diagnóstico de enfermedad mental, pero hay un aspecto que sí debemos tener claro: la mayoría de las personas que sufre algún trastorno mental no actúa de esta manera.
Así es, aunque se piense que son personas agresivas y peligrosas, el número de delitos que pueden cometer es mínimo; de hecho, son las personas que padecen enfermedad mental las que mayor número de abusos y ataques sufren.
El estigma de la enfermedad mental se encuentra muy presente en la prensa, televisión, radio…en ocasiones, he leído artículos o escuchado noticias en las que prima más el amarillismo y morbo que la información de la noticia en sí y estos aspectos provocan mucho daños a las personas que sufren esta enfermedad.
Aún así, cabe destacar que también se han publicado artículos en los que sí se muestra la verdadera cara de las personas que sufren trastorno mental, que pueden desarrollar un trabajo e intentar vivir dentro de lo que llamamos “normalidad”.
Como han demostrado en numerosas ocasiones los medios, las personas con enfermedad mental pueden llevar una vida plena y similar al resto de personas.
Por todo lo dicho, me gustaría hacer un llamamiento a todos los medios: que consulten a profesionales de la salud mental antes de realizar diagnósticos precoces y establecer etiquetas que posteriormente son difíciles de quitar.
¿Cuántas veces te habrás encontrado con personas con trastorno mental por la calle? Incluso puede que compartas trabajo con ellas, y te lanzo la siguiente pregunta: ¿has tenido conflictos con ella?; ¿ha intentado hacerte daño?
Estos síntomas pueden formar o no parte de un diagnóstico de enfermedad mental, pero hay un aspecto que sí debemos tener claro: la mayoría de las personas que sufre algún trastorno mental no actúa de esta manera.
Así es, aunque se piense que son personas agresivas y peligrosas, el número de delitos que pueden cometer es mínimo; de hecho, son las personas que padecen enfermedad mental las que mayor número de abusos y ataques sufren.
El estigma de la enfermedad mental se encuentra muy presente en la prensa, televisión, radio…en ocasiones, he leído artículos o escuchado noticias en las que prima más el amarillismo y morbo que la información de la noticia en sí y estos aspectos provocan mucho daños a las personas que sufren esta enfermedad.
Aún así, cabe destacar que también se han publicado artículos en los que sí se muestra la verdadera cara de las personas que sufren trastorno mental, que pueden desarrollar un trabajo e intentar vivir dentro de lo que llamamos “normalidad”.
Como han demostrado en numerosas ocasiones los medios, las personas con enfermedad mental pueden llevar una vida plena y similar al resto de personas.
Por todo lo dicho, me gustaría hacer un llamamiento a todos los medios: que consulten a profesionales de la salud mental antes de realizar diagnósticos precoces y establecer etiquetas que posteriormente son difíciles de quitar.
¿Cuántas veces te habrás encontrado con personas con trastorno mental por la calle? Incluso puede que compartas trabajo con ellas, y te lanzo la siguiente pregunta: ¿has tenido conflictos con ella?; ¿ha intentado hacerte daño?