Aquí hay una lista de las 25 peores contraseñas del 2011, recopilada por SplashData. Los desarrolladores de software de seguirdad generaron esta lista a partir de millones de contraseñas verdaderas robadas y publicadas en línea por hackers.
No es para sorprenderse que las claves más comunes también son las más obvias, incluyendo a “password,” “123456″ y “qwerty”.
Incluso contraseñas que parecerían ser menos transparentes, como “trustno1″ y “shadow” se han vuelto bastante comunes. Otro dato desconcertante es la frecuencia con que se repiten palabras poco relacionadas al tema, como “monkey” y “ashley”.
Esta es la lista completa:
1.password
2.123456
3.12345678
4.qwerty
5.abc123
6.monkey
7.1234567
8.letmein
9.trustno1
10.dragon
11.baseball
12.111111
13.iloveyou
14.master
15.sunshine
16.ashley
17.bailey
18.passw0rd
19.shadow
20.123123
21.654321
22.superman
23.qazwsx
24.michael
25. football
SplashData publicó unas cuantas recomendaciones para ayudar a los usuarios (que mucho lo necesitan por lo visto) para mantenerse a salvo:
Antes que nada, crea una contraseña fuerte. Usa letras, números y símbolos para mayor efectividad. Si te preocupa no poder recordar una clave demasiado larga, puedes recurrir a frases (en forma de acrónimo, por ejemplo) o separar las palabras y letras con guiones. Recuerda que una frase es mucho más fácil de recordar que una serie de caracteres sin mayor sentido.
En segundo lugar, no disperses la misma contraseña por toda la red. O al menos usa contraseñas diferentes para cuentas más o menos importantes. Por ejemplo, por redes sociales, mensajería instantánea, servicios bancarios, tiendas en línea, foros y correo electrónico. No permitas que un correo, foro o servicio de juegos en línea hackeado ponga en peligro tus tarjetas de crédito.
Para simplificar aún más las cosas, existen programas de manejo de contraseñas, como LastPass, Roboform, eWallet, SplashID o KeePass. Estas herramientas recuerdan tus contraseñas por ti, de forma que puedas hacerlas tan largas y complicadas como quieras sin temor alguno.
Sigue cualquiera de estas instrucciones, y estarás mejor protegido -por lo menos- que esa persona que usa “abc123″.