Para los investigadores, la lectura entre adultos y bebés permite un incremento del vínculo afectivo, desarrolla el conocimiento sobre los objetos y sus nombres y favorece el vocabulario.
Para motivar a los niños lo primero que se debe hacer es incentivar a los adultos; y el mejor lugar para hacerlo es el hogar.
Para ello se debe fomentar el desarrollo del lenguaje en los primeros años con base en acciones alrededor de la escritura y la lectura.
La idea es que en el preescolar –jardines y hogares infantiles y comunitarios– se promueva la lectura con rimas, rondas e imágenes, todo lo cual lleva a la adquisición de la lectoescritura en la etapa escolar.
Para motivar a los niños lo primero que se debe hacer es incentivar a los adultos; y el mejor lugar para hacerlo es el hogar.
Para ello se debe fomentar el desarrollo del lenguaje en los primeros años con base en acciones alrededor de la escritura y la lectura.
La idea es que en el preescolar –jardines y hogares infantiles y comunitarios– se promueva la lectura con rimas, rondas e imágenes, todo lo cual lleva a la adquisición de la lectoescritura en la etapa escolar.