Amigo , muchos tienen la costumbre de acumular objetos que ahora tal vez ya no usan, porque creen que podrían tener alguna utilidad en el futuro. Sin embargo, la llegada de nuevas cosas impide quedarnos con ellas.
Una cámara de fotos (no importa si no es profesional, con que tome buenas fotos es suficiente)
Una computadora con conexión a Internet
Todo lo que no uses o ya no te haga falta (y que esté en un razonable buen estado)
Una lista de sitios en los que vender estos objetos usados.
Una dirección de correo electrónico
Busca en los armarios de tu casa, en la azotea.
Ten en cuenta lo siguiente: no se trata de venderle chatarra o desperdicios a la gente, está bien que sean cosas que ya no utilizas pero deben estar en buen estado.
Ten presente que la ropa de varón usada y los juguetes en buen estado suelen tener mayor demanda.
Nadie te comprará algo que ya no funciona, ropa apolillada o un juguete descolorido al que le faltan muchas piezas .
Una vez que hayas recolectado todos los objetos usados que existen en tu hogar, haz una lista en la que definirás los precios que les pondrás a todos esos artículos.
El siguiente paso es sacarles fotos a cada uno de los objetos usados que vas a vender.
Podrías preparar una mesa con un mantel blanco para colocarlos allí, así le darás un toque profesional a tu operación.
No tomes una sola foto, saca cinco o seis fotografías a cada objeto, desde distintos ángulos. Si tienen algún defecto o daño, haz una foto clara de eso.
Haz una descripción de cada artículo. Que sea corta pero con todos los detalles que el comprador necesite saber (tamaño, desperfectos o daños).
Investiga en las webs donde venden objetos parecidos a los tuyos, y compara los precios, para que puedas fijar tarifas competitivas. Recuerda, no se trata de vender los artículos al mismo precio que te costaron. Por su condición de usados ya disminuyó su valor.
Calcula los gastos de envío de los productos.
Prepara un correo electrónico para facilitar el contacto con tus compradores. Puedes usar tu propio email o crearte uno solo para las ventas.
Una cámara de fotos (no importa si no es profesional, con que tome buenas fotos es suficiente)
Una computadora con conexión a Internet
Todo lo que no uses o ya no te haga falta (y que esté en un razonable buen estado)
Una lista de sitios en los que vender estos objetos usados.
Una dirección de correo electrónico
Busca en los armarios de tu casa, en la azotea.
Ten en cuenta lo siguiente: no se trata de venderle chatarra o desperdicios a la gente, está bien que sean cosas que ya no utilizas pero deben estar en buen estado.
Ten presente que la ropa de varón usada y los juguetes en buen estado suelen tener mayor demanda.
Nadie te comprará algo que ya no funciona, ropa apolillada o un juguete descolorido al que le faltan muchas piezas .
Una vez que hayas recolectado todos los objetos usados que existen en tu hogar, haz una lista en la que definirás los precios que les pondrás a todos esos artículos.
El siguiente paso es sacarles fotos a cada uno de los objetos usados que vas a vender.
Podrías preparar una mesa con un mantel blanco para colocarlos allí, así le darás un toque profesional a tu operación.
No tomes una sola foto, saca cinco o seis fotografías a cada objeto, desde distintos ángulos. Si tienen algún defecto o daño, haz una foto clara de eso.
Haz una descripción de cada artículo. Que sea corta pero con todos los detalles que el comprador necesite saber (tamaño, desperfectos o daños).
Investiga en las webs donde venden objetos parecidos a los tuyos, y compara los precios, para que puedas fijar tarifas competitivas. Recuerda, no se trata de vender los artículos al mismo precio que te costaron. Por su condición de usados ya disminuyó su valor.
Calcula los gastos de envío de los productos.
Prepara un correo electrónico para facilitar el contacto con tus compradores. Puedes usar tu propio email o crearte uno solo para las ventas.