¿Quién no se ha enamorado alguna vez y ha hecho locuras por amor? Pues igual que nosotros, las celebrities no podían ser menos y se han dejado llevar por los impulsos de la pasión, aunque muchos sean los que se han arrepentido de sus emociones cuando el fuego del amor se ha apagado. Todos estos famosos se enamoraron y creyeron que era para siempre: por eso se tatuaron el nombre de su amor en el cuerpo. Luego llegaron los divorcios y las operaciones quirúrgicas para quitarse de la piel el nombre que envenena sus sueños.
Angelina Jolie no siempre fue la mujercita de Brad Pitt. Antes de que se lo arrebatase a Jennifer Aniston, tuvo un apasionado matrimonio con el también actor Billy Bob Thornton cuyo nombre se tatuó en el hombro. Tres años después, visitaba un centro estético para eliminar las huellas de tan intenso romance.
Lo de Pamela Anderson y su ex, el músico Tommy Lee fue de juzgado de guardia. Ella se tatuó su nombre, a modo de anillo, en el dedo. Él hizo lo mismo, pero en el pene. Luego vendrían las peleas, los gritos y la separación definitiva. Pamela acusó a Tommy Lee de infectarle con hepatitis C al compartir la misma aguja de tatuar. Finalmente Pamela se cambió el ‘Tommy’ por un ‘Mommy’ (‘Mamá’).
Johnny Depp estaba tan enamorado de Winona Ryder que se puso un ‘Winona Forever’ en el hombro. Sin embargo, a pesar de que se prometieron, ni siquiera llegaron al altar. El actor de ‘Piratas del Caribe’ tuvo que hacer un retoque al tatuaje y dejarlo en ‘Wino Forever’.
Denise Richards y Charlie Sheen parecían hechos el uno para el otro, sin embargo, las juergas del actor acabaron con su matrimonio. Ella se tatuó un Charlie en el tobillo, mientras el ex protagonista de la serie ‘Dos Hombres y Medio’ se puso un Denise en la muñeca. Aunque rompieron en 2006 y acabaron con sus tatuajes, quedaron dos preciosas niñas como recuerdo imborrable de su relación.
Era joven e ingenua. La actriz Halle Berry se enamoró del jugador de béisbol David Justice y, después de casarse, se puso el nombre de su enamorado en el trasero. Tuvo que ponerse una flor encima para eliminar este recuerdo imborrable de su primer marido.
La compañera de Susan Sarandon en ‘Telma y Louise’, la actriz Geena Davis también sucumbió a la pasión y se puso el nombre de su marido Renny Harlin en el tobillo. Poco después de divorciarse, se puso otro tatuaje encima.
No todos son casos dramáticos. Melanie Griffith se enamoró de Antonio Banderas en 1996 y desde entonces son una de las parejas más sólidas de Hollywood. De momento, la protagonista de ‘Armas de Mujer’ aún no se ha arrepentido del corazón que se tatuó con el nombre de su amado ‘Antonio’ dentro.