Cuando se lee o se escucha sobre las cruzadas, inmediatamente viene a la cabeza una serie de ideas, un desfile de imágenes: ejércitos de peregrinos, fanáticos armados por al fe y el miedo a Dios para recuperar la tierra de Cristo, Palestina medieval, Tierra Santa, o como los francos la llamaban, Outremer, literalmente, "mas allá del mar"
Inocencio III, un enérgico y ambicioso Papa de 38 años, tenia entre sus planes, recuperar el Santo Sepulcro, pero ahora no dejaría que los reyes organizaran ni decidieran los destinos de esta empresa, la Tercera cruzada tuvo resultados inciertos, pero en absolutos los de recuperar Palestina para la cristiandad.
El rey Ricardo Corazón de León había muerto, y los conflictos territoriales habían estallado entre los reinos de la Inglaterra angevina y Francia capetina. Parecía ser que la cuarta cruzada estaba destinada a ser pospuesta, pero un grupo de nobles menores, entre los que se destacaban: Theobaldo de Champaña, Balduino de Flandes y Louis de Blois, tomaron la responsabilidad de llevar la guerra a la tierra de quienes ellos denominaban infieles
Estaban seguros que no cometerían los mismos errores de sus antecesores, y se asegurarían de llegar con la mayor cantidad de hombres a tierras musulmanas, y ademas de hacer el mayor daño posible, siguiendo el consejo de Ricardo, para golpear a los musulmanes, no hay que atacar Jerusalem, sino golpear directamente en su corazón, de donde residía el califato fatimida, donde toda moneda era forjada, donde todo sustento provenía, la tierra de Egipto.
Se decidió pues que el viaje seria por mar, y desembarcarían en las cercanías de Alejandria. La cruzada a principios de 1200 parecía concretarse para felicidad de Inocencio, y ademas no contaba con la participación de ningún Rey, lo que le aseguraba no competir con el ego de ningún monarca. Pero no todo saldría como él esperaba.
El ejercito Cruzado llego a Venecia donde anteriormente se había llegado a un acuerdo por el cual se compraban embarcaciones para la empresa, el problema fue que la cruzada fue multitudinaria, mas de lo esperado, en la desesperación los lideres cruzados aceptaron un nuevo trato, que les ofrecía un astuto y vivaz Doge (lider veneciano) Enrico, a cambio de otorgar mas barcos , de posponer el pago, y mejorar la participación de saqueos, el ejercito cruzado debería marchar a la ciudad amurallada de Zara, y arrebatársela al rey de Hungría... que era cristiano. los cruzados aceptaron, y atacaron la ciudad dalmata de Zara, el Papa enterose de esto y repudió inmediatamente la campaña que estaban haciendo. Pero era demasiado tarde, los cruzados recibieron una misteriosa visita
Alejo era un pretendiente al trono Bizantino, y llego a la saqueada ciudad de Zara a pedir y a ofrecer. Los cruzados deberían recuperar para él su trono en Constantinopla y él les financiaría su cruzada, y ademas pelearía con ellos... y la guinda del pastel, sometería al patriarca de Oriente bajo la regencia del Vaticano, uniendo la cristiandad después de cientos de años. Nadie los podía culpar, la gloria era mucha. Contra los deseos del papa, e inclusive los deseos venecianos, los cruzados marcharon por los balcanes hacia Constantinopla, con hambre de guerra, tomaron la ciudad.
Si bien Inocencio nunca quiso la guerra entre cristianos, Balduino le escribió mencionandole el trato con el nuevo emperador, el cual prometía unir las iglesias en una sola, el sueño de tener una sola fe era un premio, así que no reprimió a los cruzados. Repentinamente un golpe de estado anticatolico quito la corona a Alejo y subió un nuevo emperador, Alejo V, tocayo del anterior que había hecho trato con los cruzados, el nuevo emperador, negaba y rechazaba todo acuerdo que habían logrado con el anterior Alejo
Lejos de casa, sin pertrechos, sin esperanza de obtener financiamiento para volver a casa o emprender marcha a Egipto, los cruzados estaban en aprietos, observaban la ciudad mas rica de Europa en frente de ellos, erigirse llena de oro, reliquias, y joyas legendarias. La sombra de La Basilica de la Santa Sabiduria temblaba tras el fuego desatado, tocando sus campanas a rebato, los cruzados habían atacado la ciudad de Constantinopla
En abril del 1204, los cruzados se abrieron paso por las murallas. El saqueo duro tres dias y tres noches, las riquezas, libros, joyas, mausoleos, estatuas, todo fue destruido y llevado a los reinos de occidente. La cuarta cruzada fue un fracaso para sus propósito, Inocencio no obtuvo su cruzada anhelada como quería, el Doge de Venecia logró desplazar a sus rivales en el comercio de oriente, logrando controlar maritimamente a Constantinopla, la colonia finalmente superó a la metropoli. Balduino fue coronado como emperador de el nuevo Imperio Latino. Pero el Imperio romano de oriente no se extinguió, las cortes imperiales se desplazaron la ciudad de Nicea... desde donde esperarían para recuperar la ciudad de Constantino una vez mas
Inocencio III, un enérgico y ambicioso Papa de 38 años, tenia entre sus planes, recuperar el Santo Sepulcro, pero ahora no dejaría que los reyes organizaran ni decidieran los destinos de esta empresa, la Tercera cruzada tuvo resultados inciertos, pero en absolutos los de recuperar Palestina para la cristiandad.
El rey Ricardo Corazón de León había muerto, y los conflictos territoriales habían estallado entre los reinos de la Inglaterra angevina y Francia capetina. Parecía ser que la cuarta cruzada estaba destinada a ser pospuesta, pero un grupo de nobles menores, entre los que se destacaban: Theobaldo de Champaña, Balduino de Flandes y Louis de Blois, tomaron la responsabilidad de llevar la guerra a la tierra de quienes ellos denominaban infieles
Estaban seguros que no cometerían los mismos errores de sus antecesores, y se asegurarían de llegar con la mayor cantidad de hombres a tierras musulmanas, y ademas de hacer el mayor daño posible, siguiendo el consejo de Ricardo, para golpear a los musulmanes, no hay que atacar Jerusalem, sino golpear directamente en su corazón, de donde residía el califato fatimida, donde toda moneda era forjada, donde todo sustento provenía, la tierra de Egipto.
Se decidió pues que el viaje seria por mar, y desembarcarían en las cercanías de Alejandria. La cruzada a principios de 1200 parecía concretarse para felicidad de Inocencio, y ademas no contaba con la participación de ningún Rey, lo que le aseguraba no competir con el ego de ningún monarca. Pero no todo saldría como él esperaba.
El ejercito Cruzado llego a Venecia donde anteriormente se había llegado a un acuerdo por el cual se compraban embarcaciones para la empresa, el problema fue que la cruzada fue multitudinaria, mas de lo esperado, en la desesperación los lideres cruzados aceptaron un nuevo trato, que les ofrecía un astuto y vivaz Doge (lider veneciano) Enrico, a cambio de otorgar mas barcos , de posponer el pago, y mejorar la participación de saqueos, el ejercito cruzado debería marchar a la ciudad amurallada de Zara, y arrebatársela al rey de Hungría... que era cristiano. los cruzados aceptaron, y atacaron la ciudad dalmata de Zara, el Papa enterose de esto y repudió inmediatamente la campaña que estaban haciendo. Pero era demasiado tarde, los cruzados recibieron una misteriosa visita
Alejo era un pretendiente al trono Bizantino, y llego a la saqueada ciudad de Zara a pedir y a ofrecer. Los cruzados deberían recuperar para él su trono en Constantinopla y él les financiaría su cruzada, y ademas pelearía con ellos... y la guinda del pastel, sometería al patriarca de Oriente bajo la regencia del Vaticano, uniendo la cristiandad después de cientos de años. Nadie los podía culpar, la gloria era mucha. Contra los deseos del papa, e inclusive los deseos venecianos, los cruzados marcharon por los balcanes hacia Constantinopla, con hambre de guerra, tomaron la ciudad.
Si bien Inocencio nunca quiso la guerra entre cristianos, Balduino le escribió mencionandole el trato con el nuevo emperador, el cual prometía unir las iglesias en una sola, el sueño de tener una sola fe era un premio, así que no reprimió a los cruzados. Repentinamente un golpe de estado anticatolico quito la corona a Alejo y subió un nuevo emperador, Alejo V, tocayo del anterior que había hecho trato con los cruzados, el nuevo emperador, negaba y rechazaba todo acuerdo que habían logrado con el anterior Alejo
Lejos de casa, sin pertrechos, sin esperanza de obtener financiamiento para volver a casa o emprender marcha a Egipto, los cruzados estaban en aprietos, observaban la ciudad mas rica de Europa en frente de ellos, erigirse llena de oro, reliquias, y joyas legendarias. La sombra de La Basilica de la Santa Sabiduria temblaba tras el fuego desatado, tocando sus campanas a rebato, los cruzados habían atacado la ciudad de Constantinopla
En abril del 1204, los cruzados se abrieron paso por las murallas. El saqueo duro tres dias y tres noches, las riquezas, libros, joyas, mausoleos, estatuas, todo fue destruido y llevado a los reinos de occidente. La cuarta cruzada fue un fracaso para sus propósito, Inocencio no obtuvo su cruzada anhelada como quería, el Doge de Venecia logró desplazar a sus rivales en el comercio de oriente, logrando controlar maritimamente a Constantinopla, la colonia finalmente superó a la metropoli. Balduino fue coronado como emperador de el nuevo Imperio Latino. Pero el Imperio romano de oriente no se extinguió, las cortes imperiales se desplazaron la ciudad de Nicea... desde donde esperarían para recuperar la ciudad de Constantino una vez mas