Agujero blanco
Es el término propuesto para definir una solución de las ecuaciones del campo gravitatoria de Einstein, cuya existencia se creía imposible, debido a las condiciones tan especiales que requiere.
De acuerdo a la teoría general de la relatividad, un agujero blanco es una región hipotética del universo a la cual no se puede acceder y de la cual escapan la luz y la materia.
Se trata de una región finita del espacio-tiempo, visible como objeto celeste con una densidad tal que deforma al espacio pero que, a diferencia del agujero negro, deja escapar materia y energía en lugar de absorberla. De hecho ningún objeto puede permanecer en el interior de dicha región durante un tiempo infinito por ello se define un agujero blanco como el reverso temporal de un agujero negro: el agujero negro absorbe a su interior a la materia en cambio el agujero blanco la expulsa.
También podríamos pensar de una forma intuitiva, que todo lo que entra debe salir por algún lado. es decir que si en un agujero negro la entrada es negra, su salida debe ser blanca. Podríamos imaginar que la materia del agujero negro sale en otro punto del espacio-tiempo en un brillantísima agujero blanco. Sin embargo, este sugestivo pensamiento, no tiene ningún apoyo en la física. Todo lo que entra en un agujero negro termina inexorablemente en un misterioso saco oscuro, llamado singularidad, de donde jamás sale.
En 1965, el científico ruso Igor Novikov y el israelí Yuval Ne'eman (que llegaría a ministro en su país) desarrollaron el primer trabajo importante sobre agujeros blancos donde postulaban que la creación del universo se produce en varias etapas.
Primero, el gran estallido o Big Bang, y después surgen pequeñas explosiones, como si la creación no hubiera completado todo su proceso y siguieran produciéndose estallidos rezagados.
Se trataría de los agujeros blancos, que durante los setenta del pasado siglo se identificaron con los cuásares, objetos extraordinarios que emiten poderosas fuentes de radiación y que se encuentran lejanos en el espacio y el tiempo. Pero las ecuaciones demostraron que los agujeros blancos tenían que ser más inestables, aunque todavía queda mucho por estudiar para dar respuesta a esos misterios cósmicos.
Hipótesis modernas:
En principio se ha supuesto a los agujeros blancos como una especie de salida de los agujeros negros, ambos tipos de singularidades probablemente estarían conectadas por un agujero de gusano; cuando se descubrieron los quásares se supuso que estos eran los buscados agujeros blancos pero en la actualidad tal supuesto ha sido descartado.
Otra idea generalizada en la actualidad es que los agujeros blancos serian muy inestables, durarían muy poco tiempo e incluso tras formarse podrían colapsar y trasformarse en agujeros negros.
también se ha llegado a conjeturar que la singularidad inicial del big bang pudo haber sido una especie de agujero blanco en sus momentos iniciales .
Los agujeros blancos son inestables.
La inestabilidad del agujero blanco es consecuencia de la acumulación de materia y energía a su alrededor que lo acaban llevando al colapso. De esta manera, la tendencia del agujero blanco es convertirse rápidamente en agujero negro. Es la "teoría de los agujeros blancos son tímidos", como la denomina el físico Paul Halpern.Según Douglas Eardley, del Instituto Tecnológico de California (Caltech), el agujero blanco es tan inestable que su travestimos de blanco a negro ocurriría en menos de un abrir y cerrar de ojos.
Un agujero blanco un millón de veces mayor que el Sol no sobreviviría más de un minuto. Su detección resulta una tarea titánica que afectará a generaciones de estudiosos.
Si se crearon en los primeros momentos del universo, difícilmente se podrá localizar alguno. También se ha especulado con la posibilidad de que los agujeros blancos y los negros sean lo mismo, como postula Stephen Hawking.
Es el término propuesto para definir una solución de las ecuaciones del campo gravitatoria de Einstein, cuya existencia se creía imposible, debido a las condiciones tan especiales que requiere.
De acuerdo a la teoría general de la relatividad, un agujero blanco es una región hipotética del universo a la cual no se puede acceder y de la cual escapan la luz y la materia.
Se trata de una región finita del espacio-tiempo, visible como objeto celeste con una densidad tal que deforma al espacio pero que, a diferencia del agujero negro, deja escapar materia y energía en lugar de absorberla. De hecho ningún objeto puede permanecer en el interior de dicha región durante un tiempo infinito por ello se define un agujero blanco como el reverso temporal de un agujero negro: el agujero negro absorbe a su interior a la materia en cambio el agujero blanco la expulsa.
También podríamos pensar de una forma intuitiva, que todo lo que entra debe salir por algún lado. es decir que si en un agujero negro la entrada es negra, su salida debe ser blanca. Podríamos imaginar que la materia del agujero negro sale en otro punto del espacio-tiempo en un brillantísima agujero blanco. Sin embargo, este sugestivo pensamiento, no tiene ningún apoyo en la física. Todo lo que entra en un agujero negro termina inexorablemente en un misterioso saco oscuro, llamado singularidad, de donde jamás sale.
En 1965, el científico ruso Igor Novikov y el israelí Yuval Ne'eman (que llegaría a ministro en su país) desarrollaron el primer trabajo importante sobre agujeros blancos donde postulaban que la creación del universo se produce en varias etapas.
Primero, el gran estallido o Big Bang, y después surgen pequeñas explosiones, como si la creación no hubiera completado todo su proceso y siguieran produciéndose estallidos rezagados.
Se trataría de los agujeros blancos, que durante los setenta del pasado siglo se identificaron con los cuásares, objetos extraordinarios que emiten poderosas fuentes de radiación y que se encuentran lejanos en el espacio y el tiempo. Pero las ecuaciones demostraron que los agujeros blancos tenían que ser más inestables, aunque todavía queda mucho por estudiar para dar respuesta a esos misterios cósmicos.
Hipótesis modernas:
En principio se ha supuesto a los agujeros blancos como una especie de salida de los agujeros negros, ambos tipos de singularidades probablemente estarían conectadas por un agujero de gusano; cuando se descubrieron los quásares se supuso que estos eran los buscados agujeros blancos pero en la actualidad tal supuesto ha sido descartado.
Otra idea generalizada en la actualidad es que los agujeros blancos serian muy inestables, durarían muy poco tiempo e incluso tras formarse podrían colapsar y trasformarse en agujeros negros.
también se ha llegado a conjeturar que la singularidad inicial del big bang pudo haber sido una especie de agujero blanco en sus momentos iniciales .
Los agujeros blancos son inestables.
La inestabilidad del agujero blanco es consecuencia de la acumulación de materia y energía a su alrededor que lo acaban llevando al colapso. De esta manera, la tendencia del agujero blanco es convertirse rápidamente en agujero negro. Es la "teoría de los agujeros blancos son tímidos", como la denomina el físico Paul Halpern.Según Douglas Eardley, del Instituto Tecnológico de California (Caltech), el agujero blanco es tan inestable que su travestimos de blanco a negro ocurriría en menos de un abrir y cerrar de ojos.
Un agujero blanco un millón de veces mayor que el Sol no sobreviviría más de un minuto. Su detección resulta una tarea titánica que afectará a generaciones de estudiosos.
Si se crearon en los primeros momentos del universo, difícilmente se podrá localizar alguno. También se ha especulado con la posibilidad de que los agujeros blancos y los negros sean lo mismo, como postula Stephen Hawking.