



El popular divulgador Michael Stevens, Vsauce, lo explica en detalle en el vídeo debajo. Algo así jamás llegaría a ocurrir, pero imaginarlo sirve para entender mejor conceptos físicos y científicos que de otra forma tal vez nunca nos pararíamos a pensar. ¿Qué ocurriría? Un resumen:
- Sería algo parecido a ir en coche a casi 1.700 km/h y chocar contra un muro solo que, en este caso, todo lo que no estuviera sólidamente anclado a la Tierra (es decir, todos nosotros, edificios incluidos) saldríamos despedidos a esa velocidad.
- Dado que la velocidad de rotación en los Polos es menor, la población muy cerca de los Polos podría sobrevivir inicialmente. Aunque solo al principio.
- La gente que en el instante de pararse la Tierra volara en aviones, tendría también posibilidades de sobrevivir, aunque las tormentas y fenómenos atmosféricos que se formarían luego harían casi imposible que esos aviones siguieran en el aire.
- La velocidad del viento generado por este fenómeno sería tan elevada (más rápida que el impacto de una bomba atómica) que produciría incendios en buena parte de la superficie del planeta.
- Ese viento produciría también una erosión sin precedentes que arrasaría gran parte de la superficie terrestre.
- Los océanos se elevarían como enormes tsunamis inundando los continentes. Luego el agua se acumularía en los Polos al no existir la inercia del giro que mantiene a los océanos en su sitio y por ser también la gravedad mayor en los Polos. El centro del Tierra se quedaría sin agua
- Sin la rotación de la Tierra, desaparecería el campo magnético de nuestro planeta y la radiación solar destruiría la escasa vida que pudiera quedar. La mitad de la Tierra estaría expuesta a una temperatura casi insoportable para la vida. La otra mitad se helaría.
Puedes verlo todo debajo explicado debajo por Vsauce. Un apocalíptico ejercicio de imaginación.

FIN DEL POST

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