-Hola taringo-
Hace rato que no publico nada, el siguiente es un cuento corto como es costumbre, creo que bastante común.

Ya saben, denle play antes de iniciar a leer

Promesa&Fabula
Una noche llegue a mi hogar y en la cocina capture un ratón que al parecer intentaba robarme un poco de comida para su familia. Al ver su necesidad converse con él, parecía entender las razones por las cuales no podía dejarlo vivir en mi cocina y luego de una charla lo deje vivir de mis sobras, pero ¡jamás! debía ir a mi cocina de nuevo.
Así que ahora tenía la tarea de informarle a mi gato sobre los nuevos inquilinos y de mi promesa de no atacarlos mientras no se acerquen a nuestra cocina. Mi gato no lo tomo bien, pero acepto dejarlos en paz si cumplían con su parte.

El tiempo paso y los ratones no parecían confiar en él pero de igual manera cada vez les molestaba menos su presencia. Y con cada día los ratones le restaban atención al gato que cada vez se acercaba más a ellos. Para cualquier lector seria sencillo adivinar como terminara esta historia, fue muy ingenuo de mi parte creer que este cuento tendría un final feliz para los ratones.
Cierto día llegue a casa de noche, mi gato dormía en la sala, 5 cuerpos de ratones esperaban en la cocina, pero el desastre venia de otro lado, claramente parecía que los ratones fueron emboscados mientras iban por las sobras al lugar donde siempre las dejaba para ellos. Mi gato no me dijo nada al entrar, pero cuando le pregunte por los ratones fue claro conmigo –Están en la cocina, tú ya sabes el resto – ¡sin titubeos me ve! y parece que me da a elegir creerle a pesar de todas las evidencias que demuestran lo contrario. Sentí que debía enseñarle una lección, no podía dejarlo salirse con la suya, pero él tenía otros planes para mí.

Luego de presentarle las pruebas que lo incriminaban como quien ¡rompió el acuerdo! Le dije lo malo que era mentir y lo que me costaría creerle si lo seguía haciendo, peor aún – le digo – Rompiste tu promesa...
Mi gato no me ve mal, tampoco me ve arrepentido, se acerca ronroneándome, usa mi pierna para rascarse el lomo y me dice:
“Si mentir está mal, ¿Por qué le dices a los ratones que un gato no los comerá?
Y peor aún, les prometes cosas en nombre de otro al que no sabes si podrás controlar”
Y peor aún, les prometes cosas en nombre de otro al que no sabes si podrás controlar”
Arquea el lomo , pide que lo acaricie, cosa que hago mientras pienso en lo que me dijo.
¿Quién creerá en un hombre que promete cosas que no puede cumplir?
La lección fue para mí, no se desde cuando la tenia planeada, pero ya lo entendí, o espero haberla entendido.

-Gracias por leer-

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