Este es más o menos el comentario que hice hace un rato en un Post sobre el nabo ingles ese que se sacó la selfi con el terrorista trucho que desvió el avión egipcio.
´´Hoy tengo un ´´día de esos´´ Por alguna razón que desconozco anduve todo el día bajoneado, como de capa caída, con ganas de irme a mi casa meterme en la cama y que me hagan unos mimos. Posiblemente es una puta gripe que tengo hace varios días. Pero después de ver esta fotografía del inglés pelotudo ya sin más vueltas estoy pensando seriamente en el suicidio. El mundo es una mierda, y está todo perdido´´.
Pero después de mandar el comentario me arrepentí inmediatamente. Por eso hago este post porque, hoy no, pero siempre pienso que no podemos dejar que nos ganen los idiotas, los derrotistas y los putos pesimistas como este ingles infradotado y subnormal.
Así que decidí hacer un post con fotos motivadoras para contrarrestar las malas ondas e incluí un cuentito del gran escritor Brasileño, Pablo Coello. Simplemente para que nos ayuden a pelearle a la desesperanza, a la desazón y ganarle a los que nos quieren amargar y hacernos bajar los brazos frente a las cosas buenas de la vida.
Hace mucho, cuando vi esta fotografía de un niño con cáncer terminal y su perro que no lo abandona ni por un segundo, me acorde de este cuentito sobre la amistad del gran escritor Brasileño, Pablo Coello.
"Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición).
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban cansados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, llena de hermosos árboles y plantas exóticas.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo: - Buenos días. - Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito? - Esto es el Cielo.
- ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos! - Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera dijo el guardián señalando una hermosa fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
A ESTA FOTO NO SE LE PUEDE HACER NINGÚN COMENTARIO, SIMPLEMENTE HAY QUE MIRARLA.
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
ENTUSIASMO Y AGRADECIMIENTO por cada cosa buena que pase en la vida. Esa es una de las claves de la felicidad. Sino mira la cara de ese niño.
- Buenos días - dijo el caminante. - El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo - Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando el lugar. Podéis beber toda el agua como queráis.
- El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre. - Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste, esta agua es para todos.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre. - EL CIELO.
- ¿El Cielo? - ¿Sí?
AUTODISCIPLINA. Este niño no tiene más de cinco o seis años, es un chico como cualquiera pero le están enseñando a autodicisplinarse por eso puede hacer eso. Seguro que nunca se va dejar vencer por la decidía y la pereza.
- Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!.
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián. El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! - advirtió el hombre. - ¡De ninguna manera!-increpó el hombre - En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar sus mejores amigos".
Este es Hope el niño considerado brujo por sus ignorantes padres, abandonado en la calle para que se muriera. Tubo suerte y lo encontró un alma con luz que le salvo la vida.
Esta fotografía tiene como cinco años, vale la pena guardarla.
´´Hoy tengo un ´´día de esos´´ Por alguna razón que desconozco anduve todo el día bajoneado, como de capa caída, con ganas de irme a mi casa meterme en la cama y que me hagan unos mimos. Posiblemente es una puta gripe que tengo hace varios días. Pero después de ver esta fotografía del inglés pelotudo ya sin más vueltas estoy pensando seriamente en el suicidio. El mundo es una mierda, y está todo perdido´´.
Pero después de mandar el comentario me arrepentí inmediatamente. Por eso hago este post porque, hoy no, pero siempre pienso que no podemos dejar que nos ganen los idiotas, los derrotistas y los putos pesimistas como este ingles infradotado y subnormal.
Así que decidí hacer un post con fotos motivadoras para contrarrestar las malas ondas e incluí un cuentito del gran escritor Brasileño, Pablo Coello. Simplemente para que nos ayuden a pelearle a la desesperanza, a la desazón y ganarle a los que nos quieren amargar y hacernos bajar los brazos frente a las cosas buenas de la vida.
Hace mucho, cuando vi esta fotografía de un niño con cáncer terminal y su perro que no lo abandona ni por un segundo, me acorde de este cuentito sobre la amistad del gran escritor Brasileño, Pablo Coello.
"Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera.
Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición).
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban cansados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, llena de hermosos árboles y plantas exóticas.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo: - Buenos días. - Buenos días - Respondió el guardián.
- ¿Cómo se llama este lugar tan bonito? - Esto es el Cielo.
- ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos! - Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera dijo el guardián señalando una hermosa fuente.
- Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
A ESTA FOTO NO SE LE PUEDE HACER NINGÚN COMENTARIO, SIMPLEMENTE HAY QUE MIRARLA.
- Lo siento mucho - Dijo el guardián- pero aquí no se permite la entrada a los animales.
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
ENTUSIASMO Y AGRADECIMIENTO por cada cosa buena que pase en la vida. Esa es una de las claves de la felicidad. Sino mira la cara de ese niño.
- Buenos días - dijo el caminante. - El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo - Hay una fuente entre aquellas rocas - dijo el hombre, indicando el lugar. Podéis beber toda el agua como queráis.
- El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre. - Podéis volver siempre que queráis - Le respondió éste, esta agua es para todos.
- A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre. - EL CIELO.
- ¿El Cielo? - ¿Sí?
AUTODISCIPLINA. Este niño no tiene más de cinco o seis años, es un chico como cualquiera pero le están enseñando a autodicisplinarse por eso puede hacer eso. Seguro que nunca se va dejar vencer por la decidía y la pereza.
- Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!.
- Aquello no era el Cielo. Era el Infierno - contestó el guardián. El caminante quedó perplejo.
- ¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones! - advirtió el hombre. - ¡De ninguna manera!-increpó el hombre - En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar sus mejores amigos".
Este es Hope el niño considerado brujo por sus ignorantes padres, abandonado en la calle para que se muriera. Tubo suerte y lo encontró un alma con luz que le salvo la vida.
Esta fotografía tiene como cinco años, vale la pena guardarla.