
Cuidemos las palabras.
Cuidémosla del miedo, del miedo de no decirlas.
Cuidémosla del abuso, y del absurdo de decirlas.
Cuidemos las palabras.
Cuidemos esos ojos ajenos que en ellos se han alborotado todas las palabras.
Cuidemos los estruendos, las sacudidas, las mordidas provocadas por estas.
Cuidemos las palabras tanto como si lo digiera tu boca.
Cuidémosla de la derrota, del llanto, y del desanimo.
Cuidémosla de la alegría, de la carcajada, de tanta soberanía.
Cuidemos la palabra con la boca que lo dice,
Con la mente que lo ingenia,
Con el viento que lo acerca.
Cuidémosla de la pelea,
Del desamparo, del silencio.
Del barullo, del tumulto, de la nada.
Cuidémosla del amor, del desamor,
De tanto odio, y de la sin razón.
Cuidemos las palabras,
Que habrá tanto por decir,
Que habrá tanto por callar.
Que hablamos todo el tiempo,
Por los codos, con los ojos,
Ya no hay tanto que decir.
Cuidemos las palabras,
Cuidémosla de nuestros enemigos,
Pero más de nuestros amigos,
Que podemos crear, armar, amar,
Y tristemente destruir.
…Cuidemos las palabras.
(Séptimo día del mes de Enero, dosmilcatorce)