Buen dia!
En 1630 no había en Luján ningún rastro de población y sólo era frecuentado por las caravanas de carretas que bajaban o subían del puerto de Buenos Aires. Un portugués dueño de una estancia, a cuarenta leguas de la ciudad, trató de erigir una modesta capilla dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen. Para esto le pidió a un amigo de Brasil que le envíe una imagen pequeña de la Virgen en aquel misterio. Su amigo le envió dos imágenes en bulto: una que representaba a María en su Inmaculada Concepción y que hoy se venera en el santuario de Luján y otra que tenía en sus brazos al Niño Jesús y ahora es venerada en Sumampa.
En la tarde del tercer día de trayecto hasta la ciudad, el conductor detuvo la caravana para pasar la noche. Al día siguiente, el conductor preparó los bueyes para proseguir el viaje pero éstos no se movían. Vinieron en su ayuda troperos y peones pero no tuvieron suerte. Finalmente juzgaron que era necesario aliviar el peso de la carreta. Descargaron las imágenes y en ese momento los bueyes pudieron moverse con facilidad. Queriendo cerciorarse si el obstáculo provenía de las imágenes las pusieron nuevamente en la carreta y no se pudo mover. Entonces viendo que las imágenes se querían quedar en aquel lugar decidieron que una de ellas permaneciera en la Cañada y la entregaron al dueño de esas tierras. La fama del prodigio corrió hasta Buenos Aires y no faltaron quienes emprendieron un viaje a Luján para contemplar la imagen.

En 1887 la imagen fue coronada canónicamente por el Papa León XIII.
Este 8 de mayo los horarios de las misas son como los acostumbrados para los del día domingo (8, 9, 10, 11, 12.30, 15.30, 17 y 19). La procesión comenzará desde la rotonda, cita en la Avenida Nuestra Señora de Luján a las 14.30, para finalizar con la primera misa de la tarde. Este año la misa de las 17 estará presidida por Monseñor Agustín Radrizzani (arzobispo de Mercedes, Luján), se dará comienzo a los procesos para la beatificación del Negro Manuel, esclavo de la Virgen, testigo del milagro de la carreta y el primer cuidador de la sagrada imagen; y del “padre Jorge María Salvaire”, promotor del culto de la sagrada imagen y constructor de la actual basílica
En 1630 no había en Luján ningún rastro de población y sólo era frecuentado por las caravanas de carretas que bajaban o subían del puerto de Buenos Aires. Un portugués dueño de una estancia, a cuarenta leguas de la ciudad, trató de erigir una modesta capilla dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen. Para esto le pidió a un amigo de Brasil que le envíe una imagen pequeña de la Virgen en aquel misterio. Su amigo le envió dos imágenes en bulto: una que representaba a María en su Inmaculada Concepción y que hoy se venera en el santuario de Luján y otra que tenía en sus brazos al Niño Jesús y ahora es venerada en Sumampa.
En la tarde del tercer día de trayecto hasta la ciudad, el conductor detuvo la caravana para pasar la noche. Al día siguiente, el conductor preparó los bueyes para proseguir el viaje pero éstos no se movían. Vinieron en su ayuda troperos y peones pero no tuvieron suerte. Finalmente juzgaron que era necesario aliviar el peso de la carreta. Descargaron las imágenes y en ese momento los bueyes pudieron moverse con facilidad. Queriendo cerciorarse si el obstáculo provenía de las imágenes las pusieron nuevamente en la carreta y no se pudo mover. Entonces viendo que las imágenes se querían quedar en aquel lugar decidieron que una de ellas permaneciera en la Cañada y la entregaron al dueño de esas tierras. La fama del prodigio corrió hasta Buenos Aires y no faltaron quienes emprendieron un viaje a Luján para contemplar la imagen.

En 1887 la imagen fue coronada canónicamente por el Papa León XIII.
Este 8 de mayo los horarios de las misas son como los acostumbrados para los del día domingo (8, 9, 10, 11, 12.30, 15.30, 17 y 19). La procesión comenzará desde la rotonda, cita en la Avenida Nuestra Señora de Luján a las 14.30, para finalizar con la primera misa de la tarde. Este año la misa de las 17 estará presidida por Monseñor Agustín Radrizzani (arzobispo de Mercedes, Luján), se dará comienzo a los procesos para la beatificación del Negro Manuel, esclavo de la Virgen, testigo del milagro de la carreta y el primer cuidador de la sagrada imagen; y del “padre Jorge María Salvaire”, promotor del culto de la sagrada imagen y constructor de la actual basílica