InicioApuntes Y Monografias[Megapost IC] Todo sobre "La guerra de los 30 años"



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BREVE INTRODUCCIÓN

La guerra de los 30 años fue una serie de guerras que tuvieron lugar en Europa, sobretodo en el territorio del Sacro Imperio Romano, que fue, además de una de las mas largas guerras de Europa, fue también de las mas destructivas y con resultados que cambiaron los ejes de poder en Europa para siempre, además de haber sido la guerra religiosa europea mas sanginaria de la historia.

Aunque al principio comenzó como una pequeña guerra interna dentro del fragmentado imperio entre protestantes y católicos, pronto se fueron sumandose a la contienda fuerzas extranjeras para apoyar alguno de las 2 facciones dentro del imperio y que alargarían significativamente el conflicto por décadas. Además, durante el conflicto principal, fueron ocurriendo guerras secundarias que afectaban de forma directa o indirecta a la guerra primaria tales como lo fueron la guerra Flandes (también llamada la guerra de los 80 años), la guerra Anglo-Hispano,la guerra Franco-Hispana, la guerra Sueco-Polaca, la guerra Otomano-Polaca y la Rusa-Polaca. De todas ellas, siempre tuvieron efectos diversos que fueron afectando al conflicto principal de una u otra forma. 

También significó uno de los despleges de mercenarios mas grande de la historia por parte de casi todos los estados involucrados. Pero también se involucró y revolucionó el arte de la guerra europea con la introducción de nuevo tipo de armamentos y tácticas que harían la gran diferencia ante sus contrincantes, llegando a aparecer algunos de los genios militares mas destacados de la era moderna que se van a nombrar mucho mas adelante.

Según algunos historiadores, debido a la numerosa cantidad de potencias europeas enfrentadas en la época y las consecuencias de la misma, afirman que se trata de la primera gran guerra europea. Otros, por otra parte, prefieren alejar guerras secundarias que ocurrieron durante el conflicto a pesar de que los estados principales de la guerra de los 30 años sestuvieron involucrados, tales como pasó en la guerra de Flandes (1568-1648), Polaca-Otomana (1620-1621), la guerra Sueco-Polaca ( -1629), la guerra Hispano-Inglesa (1625-1628) y la guerra Ruso-Polaca ( ).

Debido a su importancia y las grandes consecuencias que se llevó a cabo despues del tratado de Westphalia, se reestructuró los poderes en Europa llevando a cabo el alzamiento de nuevos imperios y el inicio de la decadencia de otros. A sí mismo, esta guerra significó un punto de inflexión para la iglesia católicas, protestante y calvinista en toda Europa al igual que algunas dinastías que estuvieron fuertemente involucradas en el conflicto. 

Un evento histórico que se lo cataloga como una de las guerras mas importantes de la historia mundial y la segunda guerra mas importante de la era moderna.

Aquí les dejo un cuadro en donde se apreciará los dos bandos de la guerra y los intengrantes de los mismos además de su actividad durante la guerra.







ORÍGENES DE LA GUERRA



Los orígenes de la guerra son diversos y complejos, trataré de hacerlo mas resumido posible


La paz de Ausburgo

guerra europea

Designada por el emperador Carlos V, permitía de una lista a todos los príncipes del imperio algunos de los siguientes derechos:

  • Los príncipes del imperio tendrían la libertad de elegir la religión que seguir (Luterana o Católica).

  • Los príncipes luteranos podrían mantener los territorios ocupados pertenecientes al clero católico posteriores a 1552.


Aunque este tratado permitió ceder las hostigaciones entre luteranos y católicos, no pasó lo mismo con la tensión entre estos ya que existían territorios controlados por luterano cuya población era católica y viceversa.

Sin embargo, este tratado empezó a desquebrajarse cuando una nueva rama del cristianismo apareción en escena, el Calvinismo. Esta rama no era reconocida por este tratado al igual que por parte tanto de los católicos como de los luteranos, volviendola illegal y se prohibía su práctica en el imperio.



La guerra de Flances y el camino español


europa

Pertenecientes a España por herencia del reino de Borgonia, o sea de Jure, las provincias holandesas, flamencas y bélgas fueron parte del Imperio Español a partir de Felipe II de España. 

Estas regiones, sin embargo, contenían una gran concentración de calvinistas de los cuales generaban una enorme tensión en dicha región debido a que dicha religión no era aceptada por parte del rey católico. 

Para empeorar las cosas, el orgullo del emperador por ser uno de los monarcas mas poderosos de su época y su educación estríctamente influenciada por el catolicismo llevó a Felipe II a aceptar la doctrina de la contra reforma promulgada por la santa sede para contrarrestar a las nuevas ramas del catolicismo.

Estas conductas provocaron el descontento tanto de los sectores populares como de la nobleza de dichos territorios, llevando a cabo una serie de revueltas contra el imperio. 

A partir de 1678, las 7 provincias mas al norte del "Flandes Español", se unieron y formaron la "unión de Utrecht" y se creo "la república de las Provincias Unidas de los Países Bajos", declarando a sí mismos la independencia. Esto provocó el despojo de España de los territorios norteños y quedándose en la región sur y se daria una de las guerras mas largas de la historia. 









LA HEGEMONÍA DE LA DINASTÍA HABSBURGO



La casa Habsburgo tenía una fuerte influencia dentro y fuera del imperio, llegando a controlar 2 de los imperios mas poderosos de la época además de numerosos condados, ducados y el reino de Hungría.


siglo XVII

El primero era el Sacro Imperio Romano en donde la familia Habsburgo tenía una gran influencia entre los electores de los cuales llevaba a que la gran mayoría de los emperadores fuesen de dicha dinastía. Además que los nobles de la casa estaban en casi todos los palacios del imperios y hasta incluso reinando en otros condados y ducados.

El segundo es el imperio Español debido a las astutas políticas matrimoniales llevadas por la casa germana, siendo un factor importante para la dinastía debido a su potencia militar y naval para la época.

Entre el Sacro Imperio Romano y España, Francia se sentiría acorralada por la familia germana por todas partes, llevando a este reino a buscar aliados en otras partes para combartir a dicho monstruo.







POLÍTICA INTERNA IMPERIAL



El sacro imperio romano cuenta con al menos 225 príncipes, de los cuales 7 de ellos son electores, los cuales se encargan de votar al siguiente Emperador del Imperio cuando el monarca muere, el archíducado de Austria, los reinos de Hungría y Bohemia, y un vasto número de ducados, condados y ciudades libres, arzobispados y alcandes. 

Sin embargo, aparte de Austria, Bohemia y tal vez Bavaria, ninguno de los restos de principes podrían tener acceso a ser candidato a ser emperador del imperio. Sobretodo que la mayoría de los electores eran Católicos por lo cual los protestantes no tenían oportunidad para ser el líder del imperio.



A pesar del tratado de Ausburgo, los estados católicos buscarían por varias formas restaurar el poder de la religión católica en el imperio. Esto solo incrementó las tensiones en el imperio dando algunos conflictos como la guerra de Colonia (1583 - 1588), el cuál comenzó debido a que el príncipe de Colonia se convirtió al calvinismo (religión que no contemplaba el tratado de 1555 y por ende era prohibida).

Durante esta guerra, varias ciudades fueron obligadas a abrazar la fe del vaticano, de los cuales los ciudadanos debían o convertirse a la fuerza o exiliar a otra ciudad protestante o calvinista.

Sin embargo, al principio del siglo XVII, la religión protestante era predominante en el norte y el calvinismo tenía lugar en los países bajos, suiza y el oeste y un poco en el centro del imperio. Y la parte católica con mayo fuerza en el sudeste.





LA UNIÓN EVANGÉLICA Y LA LIGA CATÓLICA


La tensión religiosa dentro del imperio rompió con la mas absoluta violencia en la ciudad libre de Donauwörth en 1606. En ella, la población luterana prohibió a los residentes católicos asistir  al evento de Proncesión de Markus, lo cual terminó en varias revueltas. Esto solicitó la intervención extranjera llevada a cabo por el duque Maximiliano de Bavaria para protejer a los católicos. 


Cuando el conflicto cesó, los protestantes y sobretodo los calvinistas se sintieron amenazados por lo cual conformaron una unión para poder contrarrestar estas amenazas, la liga de la Unión Evangélica en 1608 bajo el liderasgo del conde elector del Palatinado Federico IV. Por otra parte, los católicos conformaron al año siguiente la Liga Católica comandado por el duque Maximiliano de Baviera.



Las tensiones crecieron mucho mas cuando ocurrió la crisis de sucesión de Jülich, en donde los dos aspirantes al trono, ambos de fe protestante, luchaban entre sí para heredar dicho título. Sin embargo, el Emperador Rudolf II, de fe católica, intervino ocupando la ciudad de Jülich para resolver este conflicto. Esto fue visto por la unión evangélica como un intentó de evitar de que la influencia protestante creciera en el imperio y que la única manera de que uno de los dos aspirante lograse el trono era convirtiendose a la fe de roma. 




LOS INTERESES DE LOS REINOS DEL NORTE


Tanto el reino de Dinamarca como el Reino de Suecia tenían especial interés en los territorios del norte del imperio. Especialmente la región de Holstein y Pomerania, además de numerosas ciudades portuarias debido a su importancia comercial en el Mar del Báltico y en el Mar del Norte.



Por otra parte, la debilidad de la posición española en la región de Flandes debido al largo conflicto con las Provincias Unidas, el reino de Inglaterra, apoyado por el reino de Escocia, veían como una muy buena oportunidad para debilitar mas aún a sus adversarios Iberos por lo cuál pondrían un principal enfoque en apoyar de una u otra forma la independencia de los estados holandeses.





LA DEFENESTRACIÓN DE PRAGA




En 1617, el emperador del Sacro Imperio y rey de Bohemia, Matthias I, moriría sin tener herederos, por lo cuál sería su primo, el archiduque Fernando II de Austria quien tomaría el control el cuál acordó con Felipe III de España para que se diera esta sucesión.

Fernando II fue educado bajo las doctrinas de la orden de los Jesuitas, el cuál se tuvo mucha influencia de la contra-reforma y de la imposición de la fe católica en el imperio sobre la herejía. Debido a este tipo de educación, fue muy impopular entre los protestantes bohemios ya que no querían tener a un regente de estas características ni mucho menos que fuera su emperador, ya que preferían a otro candidato que sea de fe protestante como lo era el elector Federico V del Palatinado. 


Para calmar dicha situación, Fernando II, ya siendo el próximo emperador, envió a 4 nobles católicos para lidiar la situación con la nobleza local de Bohemia en el castillo de Praga. Pero de forma sorpresiva una revuelta luterana entra de forma forzosa a la torre y lanzaron a los 4 nobles por la ventana a 21 metros del piso causando la numerosas heridas de los mismos pero sin llegar hasta su muerte en ninguno de los casos debido a que aterrizaron sobre una montaña de estiercol. Este acto fue interpretado por los católicos que Dios los ayudó ese día.

Este evento fue llamado como la (segunda) "Defenestración de Praga".


GUERRA



La guerra se divide en 4 etapas importante, cada una de ellas con su particularidad, intereses e involucrados diferentes. Las fases son:




  • FASE BOHEMIA
  • FASE DANESA
  • FASE SUECA
  • FACE FRANCESA



Las tres primeras contiene un casus belli meramente religioso mientras que la última el conflicto pasaría a ser meramente político.








FASE BOHEMIA (1618-1621)


Poco despues de esta defenestración, el conflicto reinó en todo el territorio de Bohemia, pero pronto se unirían otros estados del imperio para apoyar a los protestantes, especialmente la Unión Evangélica.


Debido a la muerte del emperador Matthias I en 1619, Fernando II fue elegido como su sucesor, provocando un gran descontento dentro de los príncipes no católicos, llevando la guerra local de Bohemia a estar presente en todo el imperio. 

Fernando ante esta situación, llamó a las armas a su primo, el rey Felipe IV de España para que lo ayudara en la contienda. Este aceptó con el mayor de los placeres ya que veía la oportunidad para tomar territorios del Palatinado y así expandir el camino español.

Por otra parte, los nobles Bohemios protestantes, en su desesperación para combatir al reciente emperador, solicitó la ayuda de la Unión Evangélica para hacerles frente, haciendo alución que el trono de Bohemia debería pertenecer a Federico IV, elector del Palatinado y líder de la Unión Evangélica. Para su suerte, esta liga acepto unirse a las armas y además lograron unirse a la contienda el duque de Saboya, el elector de Sajonia y el Principe de Transylvania. Las Provincias Unidas de los países bajos apoyaron a los Bohemios enviando regimientos voluntarios mientras estaban en un arministicio con España durante 12 años (1 años hasta su expiración en dicho momento).




Por otra parte, además de principes que se unieron a los Bohemios, poblaciones se revelaron contra sus regentes católicos como sucedió en Alta Austria cuando la nobleza calvinista y luterana se rebelaron. Otro caso similar fueron las revueltas en la baja Austria en donde el Conde Thurn dirigió fuerzas hacia la capital del archiducado.

Para empeorar la situación del emperador, los británicos enviaron numerosos voluntarios para combatir en el imperio contra el emperador, tanto Ingleses como también escoseses conformando el "Regimiento de los Britanicos".

De los estados católicos, solo mostraron su apoyo sin intervenir en la guerra los estados papales y Polonia en un principio.

Durante este conflicto que inicialmente debería haber sido solo 30 meses, terminó siendo 3 años.

En 1619, se da la batalla de Sablat el cual significó la retirada de Saboya de la guerra siendo un golpe muy duro para los protestantes al nivel económico ya que era el principal aporte que bancaba los gastos de mantenimiento de los ejércitos.




EL APOYO OTOMANO

Debido a que el Principe de Transylvania se encontraba muy lejo de sus aliados protestantes y calvinistas del Imperio, además de tener al este justo a Hungría, solicitó apoyo bélico al Sultan Osman II para debilitar a un enemigo común. Debido a esto, el Sultán mostró su enorme apoyo al elector Federico V en su contienda contribuyendo 60 mil caballeros y además entraría en guerra con Polonia en 1620 para que le rindieran tributo, ya que estos estaban apoyando a la contienda católica.

Sin embargo, luego de la batalla de Montaña Blanca, la Unión Evangélica fue finalmente aplastada y con ello, el Imperio Otomano decidió retirar sus tropas de ambos frentes. En el caso de Polonia, se firmo una paz de Status Quo una vez que sus fuerzas fueron derrotadas por los polacos en la batalla de Chocim.




LA ACCIÓN ESPAÑOLA 

Felipe III, en ayuda de su primo germano, envió un tercio desde Bruselas comandado por el General Ambrosio Spinola quien tendría un rol importante en esta fase de la contienda, además de numerosas unidades a las tropas del emperador. A sí mismo, también envió al destacado diplomático  Don Iñigo Vélez de Oñate al imperio quien logró persuadir al elector de Sajonia (de fe luterana) de intervenir en contra de Bohemia al tomar Lusatia. A su vez, Oñate cospiró de revocar el título de elector al duque del Palatinado para entregarselo al duque de Bavaria si y solo si este último apoyaría la causa católica, el cuál aceptó el trato. Mientras tanto, Spinola sería enviado a atacar el Palatinado para aumentar territorios en el camino español a la vez que disminuía el poder de la liga protestante.


LA DERROTA DE LA UNIÓN EVANGÉLICA 

Las fuerzas de la liga católica pacificó los territorios de la alta Austria mientras que las fuerzas imperiales comandadas por el Conde de Tilly, Johan Tzerclaes, logró aplastar las rebeliones en la baja Austria. Pronto, ambos ejércitos se dirijieron al norte, hacia Bohemia. 


Allí, ya reunificado los ejércitos, y bajo el mando del mismísimo emperador Fernando II, se llevó a cabo la batalla de Montaña Blanca cerca de Praga, en donde las fuerzas de Federico V fueron aplastadas y significó el fin de la Unión Evangélica, el absoluto control de Bohemia por parte del emperador.



Federico V debía convertirse al cristianismo católico si quería seguir en el imperio, cosa que el calvinista se negó y huyo a las Provincias Unidas, abandonando sus territorios que pasaron a ser poseciones a favor de relativos y amigos católicos del emperador, como la zona mas occidental del Palatinado pasaría a manos españolas. Los seguidores de este duque fueron brutalmente perseguidos despues de la guerra. Al ser un elector del imperio y ahora es exiliado, este título, como se lo había prometido el diplomático español, fue otorgado al Duque Maximiliano de Bavaria, familiar del emperador.

Desde las Provincias Unidas, Federico V buscaría de forma desesperada nuevos aliados para combatir al emperador de los germanos, lo cuál llevó a cabo actos diplomáticos en Dinamarca, los Países Bajos, Suecia e Inglaterra.


FINALIZACIÓN DE LA PRIMERA FASE


La primera fase de la guerra terminó completamente cuando Gabriel Bethlen de Transilvania firmó un tratado de paz con el emperador en diciembre de 1621, ganando algunos territorios en Hungría oriental.

Algunos historiadores consideran el periodo entre 1621-1625 como una fase separada de la guerra de los Treinta años, denominándola la fase del Palatinado. La catastrófica derrota del ejército protestante en la Montaña Blanca y la partida de Gabriel Bethlen significaron la pacificación del este de Alemania.



SE REANUDA LA GUERRA DE LOS 80 AÑOS

Sin embargo, los movimientos por parte de los hispanos se vieron muy reducidos una vez que se llegó a medianos de 1619 cuando la guerra de los 80 años volvió a reanudarse, siendo una guerra que no terminaría sino hasta la capitulación de uno de los dos bandos.


Aunque si bien los tercios eran poderosos y casi imbatibles en los campos de batalla, una característica por lo cual los tercios de Flandes son uno de los regimientos mas famosos de la historia por su tenasidad y disciplina, permitiendo al ejército español comandado por el general Spinola a asediar las principales ciudades de la nueva república, la armada española por su parte no era rival digno contra el poder maritimo de las Provincias Unidas, siendo una pieza clave del cual los independentistas no fueron derrotados tan facilmente. 

El poderio marítimo de la armada republicana sobre la imperial era inmensa logrando controlar no solo el canal de la mancha y el mar del norte sino también las cosas Ibéricas y el mediterraneo, controlando, saqueando y destruyendo flotas tanto mercantiles como navales teniendo la esperanza e ir ahogando al Imperio poco a poco. 



CAOS EN EL PALATINADO (1621-1625)

Aunque la Unión Evangélica fue disuelta, Saboya fue derrotada y el Principado de Transilvania quedó fuera de la contienda. La guerra aún siguió viva en el Palatinado, o los restos que quedaron de ella. Numerosos mercenarios comandados por un viejo comandante de Fernando V, el conde Ernst von Mansfeld continuaron la guerra en contra de los nuevos dueños del Palatinado, los españoles. A partir de esto, se realizaron pequeñas batallas y asedios por parte de España, dando un resultado muy favorable al bando hispano comandado por Spinola, que luego de dos años de guerra interna, el Palatinado finalmente pasó a manos españolas.

Por este motivo, von Mansfeld hizo lo mismo que Fernando V, se exilió en las Provincias Unidas pero sin contar con tanto apoyo como su señor. Esta noticia terminó con la recorrida de rumores que en su estadía en la república Holandesa no cntaría con apoyo militar de estos, del cual trajo la atención del Conde de Tilly que, teniendo la aprovación del emperador, dirigió sus tropas hacia Frisia para derrotar a Mansfeld que aún permanecía en exilio pero su ejército permanecia en la frontera de los estados holandeses. 

En 1623, se dió la batalla de Standlohn en donde las tropas imperiales finalmente destruyeron a los herejes y así finalmente acabar con las ultimas revueltas protestantes.



CONSECUENCIAS:

  • Fernando II von Habsburg seria oficialmente el rey de Bohemia

  • Confiscación de bienes y terrenos de protestantes y calvinistas que apoyaron la Unión Evangélica

  • Inicialización de la contra-reforma en el imperio.


EVOLUCIÓN DE LA GUERRA


Fase Bohemia
siglo XVII


Fase Palatina







FASE DANESA (1625-1630)


EN DEFENSA DE LA FE

Luego de la batalla de Standlohn, se vivió una paz muy corta y tensa dentro del imperio. Con un emperador educado entre las mas estrictas doctrinas de la contrareformas con poco tolerancia hacia la herejía, tanto los calvinistas como los protestantes sufrían numerosas persecuciones al igual que la nobleza el cuál, reconociendo su derrota, debían pedir ayuda extranjera tal como hizo Fernando V desde las Provincias Unidas. 


Debido a esto, el rey de Dinamarca y Noruega, Cristian IV, luterano que también era el titular del ducado imperial de Holstein, decidió entrar a la guerra en defensa de la fé luterana y para ayudar a sus hermanos de fe al norte del imperio que sufrían los abusos imperiales ya que creía firmemente que si el Sacro Imperio Romano Germánico tendría una sola fe oficial del cuál todos los principes estaban obligados a aceptarla, pondría en peligro a su país protestante, al igual que al resto de naciones luteranas.

Esta campaña en contra del emperador fue subsidiada tanto por Suecia como por Francia para mostar su apoyo en contra de un enemigo común. Con estos ingresos extras, Cristian IV logró obtener mercenarios escoseses además de algunos voluntarios, llegando al total de 13700 escoseses y 6000 ingleses para ayudar en la contienda por parte de sus aliados británicos. Teniendo una soldadesca danesa de casi 20 mil soldados.


WALLENSTEIN, AL SERVICIO DEL EMPERADOR


Para poder hacer frente a estos ejércitos del norte, Fernando II pidió ayuda a Albrecht von Wallenstein, un noble Bohemio que logró obtener una fortuna a partir de expropiar propiedades de protestantes. Con este dinero, Wallenstein contrató a un gran ejército, en su mayoría mercenarios, que rondaban entre los 30 y 100 mil hombres para ayudar a la causa del imperio en el norte a cambio de poder saquear los territorios capturados del enemigo. Una vez que el emperador acordó sobre esto, el conde de Tilly y Wallenstein marcharían hacia el norte para hacer frente al rey danés y sus aliados británicos.

Cuando Cristian IV se enteró de las fuerzas mercenarias de Wallenstein, decidió retirarse lo mas que pudo hacia el norte, debido a que no contaba con la suficiente soldadesca como para poder hacer frente al ejército imperial el solo por lo tanto intentó llamar a las armas a aquellos monarcas que lo estuvieron ayudandolo con subsidios. Para su desfortuna, Francia se encontraba en una guerra civil religiosa y Suecia estaba guerreando en ese mismo momento contra la macrocomunidad Polaca-Lithuana por el control del mar Báltico. Además, las tropas de sus aliados británicos no llegaron en el momento oportuno. Ni siquiera Brandeburgo ni Sajonia estaban interesados en aportar soldadesca debido al poderío del emperador.

Esto significo que estaba solo en el norte prácticamente por lo cual, sufrió numerosas derrotas además que su mas destacado general murio por tuberculosis en mitad de la campaña, dejando a un ejército danés a la deriva y sin general a cargo.

Wallenstein a su vez lograba victoria tras victoria logrando ocupar todos los territorios de la península de Jutland, acorralando al rey luterano en su propia isla. Pero debido a que no contaban con una flota imperial, y sumándole la negativa respuesta por parte de los príncipes norteños y los polacos de dejar contruir barcos, el general Bohemio no pudo adentrarse mas adentro.

Luego de la batalla de Wolgast en 1628, la derrota de Dinamarca estaba pactada, por lo cual Cristian IV decidió rendirse incodicionalmente.



LA PAZ DE LÜBECK



Firmada por el generalisimo Wallenstein, Christian IV de Dinamarca y Feredico II de Sacro Imperio Romano en donde sus terminos del tratado eran:

  • El rey de Dinamarca no intervendría en los asuntos del Imperio fuera de los que le concernía como duque de Holstein y príncipe del Imperio. Las querellas futuras debían ser arregladas por medio de negociaciones o ser zanjadas con la ayuda de un juez.

  • Las dos partes renunciaban a las pérdidas e intereses y nadie al interior del Imperio estaría habilitado para presentar tales demandas. El rey de Dinamarca recibiría sin pagar rescate alguno las tierras ocupadas en Dinamarca y los ducados y principados del norte de Alemania que le pertenecían. Las tropas imperiales debían retirarse de tales territorios de forma inmediata.

  • Los prisioneros de ambos bandos debían ser liberados inmediatamente.

  • Las coronas de España y Polonia, Bélgica, la Casa de Austria en su conjunto, los príncipes del Imperio y los otros Estados del Imperio, así como las coronas de Inglaterra, Francia, Suecia y los Estados Generales de las Provincias Unidas debían ser participadas de este tratado.

  • Las diferentes islas del mar Báltico y del mar del Norte debían ser devueltas al príncipe de Holstein-Gottorf y las tropas debían abandonar las islas.

Las consecuencias que se obtuvieron por parte de este tratado en el imperio fueron:

  • Se establecerá el Edicto de Restitución, lo cual significaba que todas las propiedades del clero católico que fueron despojados de ellos anteriores al tratado de Ausburgo, volverían a sus legítimos dueños.

  • Se cambiaron los electores protestantes y calvinistas por católicos

  • Se retiró el título del ducado de Meckemburgo a su dueño para darselo a Wallenstein por sus servicios a la corona imperial.

  • Se ahondo la política de la contra-reforma




LA GUERRA SUECO-POLACA (1619 - 1629)


Debido a que el reino de suecia se encontraba ocupada en esta guerra, no pudieron asistir en ayuda de su hermano de fe danés cuando estos solicitaron ayuda de forma desesperada para combatir al gran ejército de Wallenstein. Iniciada por el rey Sueco Carlos IX y finalizada por su hijo, Gustavo II Adolfo, el cuál obtendría una significativa experiencia militar permitiendo realizar diversas reformas a su ejército.


Esta guerra se dió principalmente al expansionismo de Sucia sobre el mar Báltico, teniendo como objetivo ocupar lo máximo posible de ciudades costeras para tener control total de la región. Objetivos que se cumplieron con exito total al norte de Lithuania y la ciudad de Riga, pero a medias en Polonia ya que, a pesar de que la infantería sueca contaba con tácticas superiores a la macrocomunidad polaca-lituanay el avance sobre la prusia polaca, no se logró asediar las principales ciudades de Prusia, sobretodo Danzil, siendo una de las ciudades comerciales mas importante del Báltico.

A pesar del avance Sueco durante los primeros 7 años, obtuvieron un pequeño retroceso cuado el Emperador Fernando II acudió a la ayuda de los Polacos enviando numerosos regimientos a la contienda en 1627, generando los primero roces con el Imperio.



LA GUERRA ANGLO-HISPANA (1625-1630)

Debido al especial interés de Inglaterra de ver a una españa debilitada, el rey de inglaterra, Carlos I, estableció una alianza con los holandeses para poder llevar a cabo una expedición a las costas de Cadíz para asaltar y destruir la flota del oro español, proveniente de América. Pero además buscaba asaltar las ciudades costeras y presionar de forma económica al Imperio rival.

Sin embargo, esta operación terminó sienod un rotundo fracaso debido a la toma de fuertes y poseciones de carente o nulo interés estratégico militar y además fracasaron en la interceptación de navíos mercantes hispanos. Para el colmo, debido a que las ciudades cercanas contaban con una guarnición suficiente como para denfenderse a sí mismos, estos lograron contener al cuerpo inglés lo suficiente como para forzarlos a irse a altamar en 1626.

Esto provocó una fuerte inestabilidad política dentro del parlamenteo inglés en donde se dudaba seriamente si Carlos I sería un hábil monarca en tiempos de guerra. Pero además condujo a una crisis financiera debido a las perdidas materiales y el costo de la flota misma que volvió con nada entre las manos.

Mediante un intento desesperado al año siguiente, un noble guerrero llevó a cabo negociaciones con el hombro derecho de Louis XIII, el Cardenal Richelieu. El plan era luchar contra los Husitas franceses a cambio de que estos se unieran a la guerra contra España. Sin embargo, esto no se llevó a cabo y llevó a que las fuerzas inglesas luchasen contra la guardia real Francesa, causandoles numerosas derrotas entre 1627 y 1628.

Debido a los rotundos fracasos de los ingleses, estos decidieron rendirse con España por lo cuál en 1630, Felipe IV de España y Carlos I de Inglaterra firmaron el tratado de Madrid, el cual mancharía la reputación inglesa y escocesa por décadas pero apenas afectando a España y Francia.

El Inglaterra, el costo de esta guerra fue sobretodo político como económico, ya que se creó una fuerte inestabilidad dentro del parlamenteo además que perdieron muchisimo dinero en una guerra que no llegó a nada, llevando a Inglaterra a tener su propia guerra civil. Sin embargo, a pesar de su derrota, los Ingleses enviarían numerosas cantidades de escosese para apoyar a sus hermanos de Fe en el norte del Imperio



EVOLUCIÓN DE LA GUERRA







FASE SUECA (1630-1635)


Con las numerosas victorias obtenidas contra los rebeldes protestantes y los daneses, la popularidad de Wallenstein se incrementó de forma muy considerable además de aumertar sus riquesas y tener un ejército mercenario que igualaba el poder militar, o hasta incluso superarlo, del Imperio y la liga católica juntos. Y a pesar de que Wallenstein teneía un valor estratégico para el imperio, los cortesanos del emperador al igual que algunos principes mostraron sus dudas e incertidumbre del poder que estaba amasando este general dentro del imperio con su ejército mercenario. El miedo que suponía para estos era que el general mercenario lograra controlar a numerosos principes y complotar contra el emperador para destituirlo y convertirse en el nuevo emperador del imperio.

En base a estos rumores, el emperador de la casa austriaca decidió tomar la dura decición de relegarlo de su cargo pensando que ya no habría mas conflictos en el imperio. Sin embargo, La destitución de Wallenstein vino en el peor momento para el impero ya que una nueva amenaza acechaba mas allá del mar báltico.


EL LEÓN DEL NORTE



Desde el norte, el ejército sueco, liderado por el genio militar Gustadvo Adolfo II, mas conocido por sus enemigos como "el León del norte", desembarca Pomerania con un ejército compuesto por aproximadamente 25000 suecos y filandeses como por miles de mercenarios escoceses e ingleses brindados por los reinos británicos para la contienda. 


Su experiencia militar y los aportes a la historia militar como lo fueron nuevas tácticas de batalla, nuevas formaciones de infantería y la implementación de cañones móviles, Gustavo Adolfo II, también llamado "padre de la guerra moderna", lograría conquistar medio imperio y retroceder a los católicos, recuperando a su paso todos viejos territorios protestantes ocupados por estos en el norte y centro del imperio.

La estrategia seguida por Gustavo II Adolfo sería apoderarse del curso de los ríos alemanes. El control de los ríos representaba el dominio de la más importante vía de comunicación entre las ciudades alemanas y el mar Báltico.

En el verano de 1632 había ya conquistado el curso alemán del Danubio, y su dominio se extendía desde el Báltico hasta las faldas de los Alpes. La primera campaña fue dirigida hacia el Oder, en cuya desembocadura se hallaba la ciudad de Stellin, entonces capital de Pomerania. La ciudad cayó ante el rey sueco el 10 de julio de 1630, sin necesidad de librarse batalla. En abril de 1631, tras el sangriento asalto a Fráncfort del Oder, Gustavo II Adolfo logró el dominio completo del río.


LA MANO FRANCESA

En ese tiempo, Gustavo II Adolfo consolidó su posición intervencionista en Alemania a través de un tratado con la Francia de Richelieu en enero de 1631. Francia se comprometía a pagar a Suecia un subsidio de 400.000 riksdaler por año durante cinco años, con la condición de que Suecia mantuviese un ejército de al menos 36.000 hombres en suelo alemán. Este tratado le dio a Gustavo II Adolfo los recursos para continuar con la guerra. También acordaron entre ambos estados que Suecia no debe rendirse bajo ningún costo sin la aprobación directa del cardenal Richelieu o del rey Luis XIII de Francia.

Por su lado, el cardenal Richelieu inició la campaña para desestabilizar la región Milán y Napoles española, aunque también las regiones cercanas a esta primera con el fin de que en un futuro estos estados se rebelasen contra su señor y obtuviera ayuda de las ciudades italiana cercanas.



TIEMBLA EL IMPERIO

Johann Tserclaes, conde de Tilly y comandante del ejército imperial que había sustituido a Albrecht von Wallenstein en 1630, intentó en vano rechazar a Gustavo II Adolfo y hacerlo retroceder hacia el mar Báltico. Tilly se dirigió hacia el rio Elba con el fin de sitiar la ciudad de Magdeburgo, la plaza protestante más fuerte de todo el norte alemán. Con la conquista de Magdeburgo, Tilly pretendía impedir que el rey sueco se hiciese con el control del río Elba.

A pesar de los esfuerzos de la liga católica y del conde de Tilly, no fueron suficiente como para enfrentarse a un ejército nuevo, sufriendo numerosas derrotas en 1631, siendo la peor de todas en este tiempo la batalla de Breitenfeld. Esto significó la reorganización de los estados protestantes y el creciente apoyo de estos hacia el rey sueco y la debilidad del ejército del conde.



Desde ahí el "León del norte" decidió invadir Turingia en donde logró en poco tiempo controlar los dos ríos principales del imperio, el río Mero y Rin. Y desde ahí conquistó la ciudad de Maguncia en donde se prepararía para invadir Bohemia.



LA CAÍDA DEL CONDE

En 1632, en busquedad de liberar a los protestantes, el rey guerrero dirigó sus tropas hacia Bohemia, con el fin de liberarla y obtener mayor apoyo por parte de los luteranos y debilitar la figura del emperador. Fue también en este reino donde se dió una de las batallas mas sangrientas de la guerra, conquista del Lenc. En dicha batalla, las fuerzas de Tilly y de Gustavo Adolfo se encontrarían una vez mas, pero esta vez siendo una batalla mas equilibrada. 

Sin embargo y para la desgracia del emperador, la liga católica fue derrotada una vez mas y esta vez con la muerte del conde de Tilly, significando una de las perdidas mas importantes de la contienda Católica, pero además perdieron numerosas ciudades en Bohemia y Bavaria.





LA VENGANZA CATÓLICA


Con la pérdida del mejor general y un ejército cristiano católico desmoralizado y casi destruido, Fernando II no tuvo mas opción que volver a llamar a las armas al general Wallenstein para que volviera a servir al imperio y luchar contra el ya apodado "el león del norte", a pesar de las diversas opiniones contrarias por parte de los principes y cortesanos católicos. Este general representaba la única esperansa para el imperio y los católicos en esta larga guerra convirtiendose en el nuevo mariscal de Fernando II.


Al igual que la primera guerra que participó, logró crear un ejército mercenario de cantidad y calidad en tan poco tiempo.El regreso del experimentado guerrero también significó un retroceso de los protestantes, tanto en los estados protestantes como el apoyo desde los príncipes católicos.


Esto alarmó a Gustavo Adolfo ya que la fama del experimentado mercenario cirncundaba por todo el imperio y su acero no mostraba empatía contra los civiles herejes.




EL LEÓN YACE EN LA GLORIA


El primer encuentro entre ambos estrategas sucedió en Núremberg, en 1632, donde se habían levantado campamentos fortificados. Gustavo II Adolfo decidió asaltar el campamento imperial, pero fue rechazado. Entonces intentó atraer al enemigo hacia el sur y presentarle batalla, pero Wallenstein, por el contrario, determinó avanzar hacia el norte e invadir Sajonia, para forzar al príncipe sajón a romper la alianza con el monarca sueco y así cortarle a éste una posible retirada hacia el mar Báltico.


Ante el empuje de las tropas enemigas, Gustavo II Adolfo fue obligado a regresar a Turingia, y en los llanos sajones se encontrarían el ejército sueco con el católico en la sangrienta batalla de Lützen el 16 de noviembre de 1632. Siendo así la batalla mas significativa de toda la guerra. Si bien los suecos obtuvieron una victoria pauperrima, Gustavo II hallaría su muerte durante una carga de caballería. 


Por su parte, Wallenstein se retiró junto a sus mercenarios y los restos de la liga católica, pero fue retirado del rango de mariscal nuevamente pero continuaría siendo general de las fuerzas mercenarias pero fue perdiendo el apoyo imperial y católico poco a poco. A su vez, intentó llevar a cabo las primeras negociaciones de paz con los luteranos, actuando de forma arbitraria al emperador.


TRAICIÓN Y MUERTE

En 1634, a pesar de los esfuerzos de Wallenstein de derrotar a los ejércitos suecos, fue invitado junto con sus generales a una fiesta en Cheb en la noche del 25 de febrero. Se hizo un banquete en un palacio de dicha ciudad y cuando Wallenstein se encontraba en su estancia, tres de sus generales (Trcka, Ilow y Kinsky) fueron asesinados por soldados enviados por el emperador. Luego, junto con seis soldados dragones, un oficial inglés, el capitán Walter Deverax, también conspirador de Fernando, entraron a la habitación donde estaría el mercenario y le atravesó con una lanza el cuerpo de Wallenstein, acabando así la vida del generalisimo.


Esto se dió principalmente a las sospechas por parte de Fernando hacia el caudillo mercenario ya que se creía que estaba negociando a las espaldas de los intereses del imperio con los luteranos y que probablemente cambiaría de bando. Debido a esto, el emperador lo declaró traidor y mando a ejecutar su muerte lo mas rápido posible.



LA GRAN DERROTA SUECA

En ese mismo año, las tropas suecas, con la caída de su líder, fueron aplastadas por los tercios españoles en la primera batalla de Nördlingen comandador por el Cardinal Infante Fernando. Siendo esta la primera derrota aplastante de las tropas protestantes en esta campaña. 

En esta batalla, los imbatibles tercios de Flandes, aunque tenían tacticas un movimiento reducido pero formidable ante un ejército con tácticas modernas, rápida y mejores cañones, tuvieron un rol importante en el campo. Sobretodo los tercios viejos de Flandes, conocidos por estar compuestos por los tercios mas veteranos y mejor entrenados. En pocas palabras, los ejércitos liderados por Suecia se enfrentaron por primera vez a una unidad completamente profesional y la mas temida por Europa.



El resultado de la batalla determinó el destino de Suecia, con una aplastante victoria para los españoles, los suecos debieron retirarse rápidamente debido a las grandes bajas sufridas. Siendo así que la cantidad de muertos por parte de los luteranos superaban casi la mitad de sus tropas iniciales, mientras que los españoles apenas lograron perder 2000 soldados del total de 22 mil desplegados.

Esta batalla significó un gran retroceso en por parte de las fuerzas suecas debido a que muchos príncipes que ayudaban al bando sueco abandonaron la guerra y realizaron paces separadas con el emperador en la paz de Praga realizada en al año siguiente.

Suecia, por su parte, agotada, desmoralizada y sin un líder tan inspirador y experimentado como lo fue Gustavo Adolfo, vieron como sus aliados germanos fueron abandonando la causa dejandolos varados en el imperio. Su derrota era evidente ya que contaba con alrededor de 13600 hombres en condiciones para batallar y ya no podra esperar tanto tiempo como para recomponer sus fuerzas sin que los enemigos lo destruyeran.


LA PAZ DE PRAGA 

Estas negociaciones se llevaron a cabo por el mismísimo emperador en persona, Fernando II y el elector de Sajonia, John George I, en nombre de todos los príncipes luteranos alemanes. Este tratado pondría fin a la guerra civil imperial por una vez por todas en la guerra de los 30 años, pero no así a las guerras externas.


TÉRMINOS DEL TRATADO:

  • El emperador continuará con la política de la contra-reforma en todo el imperio.

  • Se prohibirá las alianzas entre los principes del imperio entre ellos y con estados ajenos a él.

  • Los ejércitos de todos los principes se reunificarán en tan solo uno y será comandado por los príncipes como general del imperio. Creandose así un unificado ejército imperial. Esto afectaba a todos los principes incluyendo al emperador.

  • Se declarará la armisticia contra todos los principes que lucharon alguna vez contra las tropas del emperador, exceptuando el Palatinado.

  • Se restableció la fecha, 1555, que la Paz de Augsburgo había establecido como aquélla a partir de la cual las posesiones en tierras de los protestantes y católicos permanecerían sin cambios, lo cual anuló a todos los efectos el Edicto de Restitución.

  • Se legalizó el calvinismo.

  • Resolvió las cuestiones religiosas de la guerra de los Treinta años.


LA MIRADA DESDE LAS SOMBRAS


Francia, observando el conflicto desde sus fronteras, se preocupa cada vez mas de la situación de Europa central ya que nada de los planeado estaba saliendo de la forma correcta.

Francia, habíendo mirado con ojos esperanzadores desde el inicio de la guerra, apostó todo lo que podía hacia los protestantes y calvinistas, creyendo firmemente que estos contarían con la suficiente fuerza militar como para destruir a los Habsburgos y sus 2 imperios. Sin embargo, la disolución de la Unión Protestante, la humillación de los daneses, la muerte del León del norte, la aplastante derrota de los restos del ejército sueco, el fracaso de la operación inglesa y la eterna guerra de las Provincias Unidas solo llevó al cardenal Richelieu a reflexionar sobre que pasó debería seguir Francia en este conflicto.

Los Habsburgo estaban en su mayor apogeo militar de la historia y Francia debía actuar de forma desesperada.


EVOLUCIÓN DE LA GUERRA

Parte 1



Parte 2






FASE FRANCESA (1635 - 1648)



EL INICIO DE LA VERDADERA GUERRA



Francia, a pesar de ser un país católico, temía realmente que su posición se viera afectada por los Habsburgos una vez que las dos guerras mas importantes se terminasen (Guerra Imperial-Sueco y la guerra de Flandes). Richelieu consideraba que la posición de sus rivales sería una importante amenaza en las próximas decadas y se reunificaría ambos imperios en tan solo una sola superpotencia como sucedió con Carlos V del SIR y I de España. Además de eso, los territorio de los Habsburgos, sobretodos los Habsburgos españoles, rodeaban toda la frontera Francesa, por lo cuál era una amenaza directa para la nación y el cardenal tomo la desición con la aprovación de su rey de inicializar la guerra a los Habsburgos.



Por lo tanto, Francia se alió con las Provincias Unidas y le declaró la guerra a España en Mayo de 1635, y al Sacro Imperio Romano en Junio. Al año siguiente estableció formalmente la alianza con Suecia y anularía el tratado acordado entre estos dos debido a que el mismo tratado caducó.


SUECIA SE REORGANIZA

Con la llegada de la paz de Praga, Suecia ahora solitaria en la contenienda, se retira hacia el norte para reorganizar sus ejércitos y sus tropas. A partir de esta reorganización, el ejército real sueco recompuso sus filas, se designó a Johan Banér como el comandante de esta y se creó un nuevo ejército comandado por Alexander Leslie.

Es aquí donde en la primavera de 1636 ambos ejércitos marchan al sur a enfrentarse de nuevo al imperio en la batalla de Wittstock que, a pesar de las dificultades del nuevo ejército imperial, ganaron la misma. Este suceso revertería casi todos los efectos provocados en Nördlingen pero sin crearse ninguna tension entre ambos generales.

EL NUEVO EMPERADOR

En 1637 Fernando II hallaría su fin en esta vida y su hijo, Fernando III heredaría sobre sus hombros el peso de la guerra. Viendo que ya se estaban por cumplirse 20 años desde el inicio de la guerra civil y viendo lo devastado que estaba el imperio, realizó enormes esfuerzos para llamar a la paz y terminar con estas guerras. Sin embargo, el hecho de que Francia entrase a la guerra recientemente haría que este deseo no se cumpliría de forma saticfactoria. 


A pesar de esto, sus tropas imperiales lograron diversas victorias contra los invasores. Una de ellas fue la batalla de Volho en 1638 contra las fuerzas combinadas de Suecia y el Palatinado. Esto provocaría que el Palatinado finalmente dejaría de involucrarse en la guerra.


LA CAMPAÑA FRANCESA


El inicio de Francia en la guerra no pudo haber empezado de la peor manera, Richelieu y Luis XIII pensaron que la guerra jamás llegaría dentro de sus fronteras ni mucho menos que España y el Sacro Imperio unirían fuerzas para atacar. 

Los primeros meses de 1635, la invasión a Francia por parte del general Imperial Johand von Werth y el comandante español el Cardenal-Infante Fernando se organizaron para tomar las provincias de Borgoña, Champagna y Picardía, y se encontraban a pocos kilómetros de París. 

Sin embargo, la organización tardía de Francia comandada por el general  Bernhard de Saxe-Weimar se enfretó a los ejército de los Habsburgos obteniendo una victoria sobre estos en la batalla de Compiègne, obligandolos a irse del territorio frances y desde ahí lucharían hasta 1640 sin que ninguno de los dos bandos realmente obtuviese ventaja sobre su contrincante.

Sin embargo, en 1640, cuando Bernhard capturó el fuerte de Arras en la Flandes española, continuaría hasta poder ocupar toda Flandes con ayuda de sus nuevos aliado holandeses.

Para finalizar la campaña francesa en Flandes, se libró la última batalla contra el cardenal-infante en Rocroi en mayo de 1643, famosa batalla. La inesperada victoria de Francia sobre los imbatibles, formidables y temibles viejos tercios de Flandes, no solo logró derrumbar el mito de los tercios sino también que despertarían en Catalunia y Portugal los movimientos separatistas, ambos promovidos por Richelieu a partir de 1640.




LA GUERRA DE DIVISIÓN ESPAÑOLA

Las movidas de Richelieu de promover la ayuda militar y los materiales para que los la región de Portugal y Catalunia se levantasen en armas rindieron frutos. Esta guerra se dió en 1643 en contra del Emperador Felipe IV de España.

Los problemas internos de España solo lograron que retirasen el resto de tropas de Flandes y olvidasen nuevas ofensivas de reconquista de la zona para poner especial enfoque en Iberia. Esto significó abandonar los Flandes y el camino español. 

A pesar de que Richelieu muriera en 1642, esto no evitó que el apoyo de Francia hacia las revueltas continuasen. Y aprovechando la situación, Francia podrían poner especial atención en luchar contra el Sacro Imperio Romano.

Sin embargo, la guerra entre España y Francia no culminaría sino hasta 1658 con el tratado de los Pirineos, con clara victoria Francesa.


EL ÚLTIMO TRAMO DE LA GRAN GUERRA

Mientras tanto, Suecia obtendría diversas nuevas victorias contra el imperio como la batalla de Breitenfield en 1642. Debido a esto, las bajas imperiales en ese año sufrieron 20 mil hombres, además de que Suecia tomó como prisioneros a 5000 imperiales y 46 cañones. Esto permitió a Suecia a reabastecer sus líneas y además invadir Sajonia.

Una vez llegado a este punto, un emisario del Emperador le notificó la llamada a las paces pero sin embargo, no permitiría negociar solos esta guerra sin Francia, el cuál se rehusaba aún a la paz.

Sin embargo en 1643, Luis XIII muere para dar a pie al joven rey de 5 años Luis XIV, incapaz de gobernar, se le dió dichosa tarea al regente el Cardenal Mazarino, quien comenzó a trabajar para buscar una salida diplomática a la guerra..

En 1643, además de la batalla de Rocroi, se da la batalla de Tuttingen pero con derrota francesa.

Al mismo tiempo, Dinamarca se preparaba para intervenir en la guerra una vez mas pero en esta ocasión al lado del bando imperial. Esto provocó que el mariscal sueco Lennart Tortenson invadiera Jutlandia y luego de una victoria naval de la armada Real suecoa sobre la armada real danesa, llevó a que este firmase la paz finalmente con Suecia en 1644.

Una vez que Dinamarca quedó afuera de la guerra, Torstenson se dirige hacia el sur, hacia Bohemia. Allí se encontró con las tropas del emperador en Jankau y con victoria sueca, le permitió a los protestantes ocupar todas las tierras Bohemias, amenazando las dos principales ciudades imperiales, Praga y Viena.

En 1645 el ejército frances de Turenne fue casi destruido por los Bavieros en la batalla de Herbsthausen pero al cabo de unos meses refuerzos por parte del principe de Condé, Louis II de Bourbon, los derrotó en la segunda batalla de Nördlingen. Es aquí donde el último general de la liga católica, el baron Franz von Mercy, muere en batalla, disolviendose la liga católica con él.

Al otro lado del imperio, los suecos encontraron una feroz resistencia por parte de los Habsburgos en Brünn que tuvieron que retirarse debido a que fue practicamente imprenetrable.

1647, Bavaria Coloña, Francia y Suecia firman el tratado de Ulm. En 1648, las fuerzas conjuntas de los suecos y los franceses derrotan las últimas fuerzas Imperiales en Zusmarshausen y fuerzas Española en Lens

Finalmente, la batalla de Praga en 1648 significaría el fin de una de las guerras mas sangrientas de la historia de Europa. El asedio a la ciudad duró meses y se cobraron la vida muchos suecos durante el proceso.


Este asedio culminó con la captura de la torre de Praga, la misma torre donde comenzó el conflicto con la defenestración de praga, 30 años atrás. Únicamente los territorios del archiducado de Austria permanecieron en manos de los Habsburgos.


LA PAZ DE WESFALIA

Durante mas de 4 años, los 3 bandos buscaron la forma de hacer las paces para que finalmente en 1648, con la conquista de la ciudad de Praga.

Los entes políticos que tomaron parte de las mismas fueron: el Sacro Imperio Romano Germánico bajo Fernando III, Francia, España, las Provincias Unidas, Suiza, Suecia, Portugal, y el mismísimo Papado.











PERDIDAS DE TERRITORIOS DEL IMPERIO




EVOLUCIÓN DE LA GUERRA

Parte 1




Parte 2






CONSECUENCIAS


  • Alzamientos del imperio francés y el imperio sueco.

  • Decadencia de los imperios de los Habsburgos.

  • Fuerte descentralización del imperio. 

  • Augue de los Países Bajos

  • Fuerte despoblación en el imperio. Se cree que al menos el 1.5% de la población total europea murió a causa de esta larga guerra. Y habiendo zonas, sobretodo el norte del imperio, cuya población se redujo hasta un 60%. Se calcula (y aún continua el debate) de la cantidad de bajas totales, civiles y militares, rondarían entre 5 millones hasta 9 millones (8 millones según Wikipedia)  de personas sin contar las guerras secundarias pero queda bien en claro que 1 DE CADA 3 ALEMANES MURIERON EN ESTA GUERRA.

MAPA DE LA DESPOBLACIÓN DEL IMPERIO. 



EN NARANJA, 30%

EN MARRON, 60%



  • Independencia de Portugal y su imperio colonial (Tratado de los Pirineos).

  • Inicio de la secularización de los estados y la libertad religiosa.

  • Comienzo de los estados absolutistas (Luis XIV).

  • Disminución del poder de la iglesia católica


CACERÍA DE BRUJAS



Uno de los mas grandes traumas para los estados protestantes del Sacro Imperio Romano fueron las enormes persecuciones religiosas que se vivió durante la guerra a causa del pillaje de ambos ejércitos y las medidas de las contrarreformas promulgadas por el emperador Fernando II.






La peor época para las sociedades protestantes y calvinistas fue durante la intervensión danesa en donde arzobispos, cleros y algunos nobles llevaron a cabo la persecución religiosa dentro del imperio debido a la contrarreforma. Esto significó desde la usurpación de tierras, el exilio de numerosos herejes, la purga de pueblos y la destrucción de cultivos.





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