Bienvenidos los que están aquí para destruir imposiciones morales y religiosas a través del pensamiento...
los cansados...
bienvenidos los que osan profanar las condiciones del estado que nos gobierna,
los leones, los que se sienten libres desde el pensamiento...
los que están dispuesto a estar libres y sentirse vivos...
bienvenidos.
Manifiesto:
De acuerdo al conjunto de reglas que conforma a un estado civilizado, los seres humanos nos hemos ido moldeando a favor de las normas. Hacemos cosas normales, y durante gran parte de nuestra existencia no llamamos la atención. No vemos razones para deformar nuestra conducta civilizada. La televisión es la droga que conduce nuestros sueños, que crea metas y personalidades adecuadas a las necesidades del estado. De alguna manera, estamos tan relajados viviendo de esa forma que no nos tomamos el tiempo suficiente para pensar en las verdaderas necesidades que como humanos no podemos satisfacer a través del consumo desesperado.
Vivimos forzados a creer en la esperanza a la que nos aferramos de forma incuestionable hasta el final de nuestros días. Vivimos en un estado en el cual solo formamos parte de una lista de números. Somos productos ideados para producir y consumir a gran escala. Nos inducen pensamientos desde niños, nos enseñan a amar un territorio y a un dios con cada gota de sangre necesaria.
Al final, ellos-los gobernantes- nos ven como números y nos hacen creer que somos importantes...
Pero...
No tenemos razones para seguir el mismo sistema de normas morales, no tenemos motivos... Éramos unos cuantos números jodidos, cansados de todo cuanto nos rodea... enfermos, viciosos, impulsivos...hastiados del mismo torrente de mierda que nos envuelve desde tiempos inmemoriales. ¡Basta! Hacemos lo que queremos, hacemos lo que jodidamente nos viene en gana... porque... porque somos dueños de esta jodida esfera giratoria que nos sostiene a todos, esclavos y rebeldes, pobres y ricos, vivos en el recuerdo y muertos en la vida. Somos dueños de nosotros mismos, de nuestro pensamiento depravado, de nuestra actitud individual y egoísta. Nunca habíamos estado tan determinados a sentirnos y estar tan libres como ahora... nunca habíamos pensado en eso... nunca lo habíamos hecho. Los televisores, el internet, el puto teléfono nos mantiene absortos en una falsa sensación de libertad... Éramos tan estúpidos... pero fuimos engañados de forma inteligente desde pequeños. Nos pintaban objetivos en la vida: una casa, un carro, una mujer y dos hijos... pero... eso ya no nos sostiene. Eran simples metas preestablecidas para darte una puta razón para no jalar el gatillo antes de tiempo. Primero tenían que exprimir tu juventud... darte metas inmundas y hacerte creer un talento con futuro... pero... pero eventualmente te vas dando cuenta que no... que el mundo de sociedades nos está envolviendo en un profundo mar de miseria. Nos hacen empobrecer nuestro intelecto mientras nos hacen trabajar y comprar cosas vacías. Con la promesa de llenar nuestro hueco existencial nos impulsan a sembrar una necesidad de consumo indomable, a tener hijos, a hacerte el peinado de aquella estrella de rock del momento. Pero no es así a partir de ahora. Los seres humanos somos más que números y estadísticas... somos más de lo que las sociedades quieren hacer de nosotros... somos más de lo que tenían pensado para nosotros.