Los cazas de la OTAN – Primera Parte:
Cuando Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y el Reino Unido crearon la Unión Occidental en marzo de 1948, el único país que contaba con una industria aeronáutica desarrollada, suficiente para convertirse en líder en Europa era Gran Bretaña.
En abril de 1949 la UO se trasformó en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) con la adhesión de Canadá, Dinamarca, Islandia, Italia, Noruega, Portugal y los Estados Unidos (Grecia y Turquía ingresaron en 1952, la República Federal Alemana en 1955 y España en 1982), pronto los EE.UU. asumirían el liderazgo y se transformaría en el principal proveedor de material bélico al otro lado del Atlántico. El resto de los países, si bien eran incapaces de desarrollar cazas de combate por sus propios medios, estaban deseosos de poder fabricarlos bajo licencia como veremos más adelante.
A principios de los 50, las fuerzas aéreas de la OTAN se encontraban en plena expansión y modernización debido en gran parte al apogeo de la guerra fría, y la intención, como es lógico de suponer, era evitar la expansión del comunismo en Occidente. El mayor beneficiado de esta situación inicial resulto ser Gran Bretaña, pronto se encontró suministrando grandes cantidades de cazas a sus aliados u otorgando licencias de construcción a aquellos países que contaban con una industria competente. También represento una excelente oportunidad para la RAF de desprenderse de unos cuantos cazas excedentes. Podemos decir que los primeros cazas de la OTAN resultaron ser el Gloster Meteor y el DeHavilland Vampire. El primero era un interceptor equipado con cuatro cañones de 20mm y poseía cierta capacidad de ataque. Holanda y Dinamarca fueron los primeros clientes de la Gloster encargando 48 y 20 ejemplares de la versión F.Mk 4. Bélgica y Holanda adquirieron la licencia de fabricación y pronto comenzaron a montarlos en sus respectivas factorías. Posteriormente apareció la versión mejorada F.Mk 8, la Fokker de Holanda construyó 365 ejemplares de los cuales 155 fueron para su fuerza aérea, y los 212 restantes para Bélgica de los cuales 67 fueron entregados como juegos de piezas para ser ensamblados por la Fairey.
Un Gloster Meteor F.Mk 8 de la Real Fuerza Aérea Dinamarquesa.
También se suministraron pequeñas cantidades de cazas nocturnos Meteor NF.Mk 11, sus receptores resultaron ser Bélgica, Dinamarca y Francia aunque la vida operativa de esta versión fue muy corta.
Un trío de Meteors NF. Mk 11 de la RAF volando en formación.
El DeHavilland Vampire había nacido como un interceptor, posteriormente quedo relegado a tareas de ataque al suelo por lo que se transformó en el cazabombardero universal de la OTAN por decirlo de alguna manera. Noruega adquirió 24 ejemplares del Vampire FB.Mk 52 mientras que la Fiat y Aermacchi fabricarían 205 ejemplares de la versión FB. Mk 5 para la Regia Aeronautica. Francia también fabricaría el Vampire, Sud–Est entregó 198 FB.Mk 5 antes de desarrollar una versión propia levemente mejorada y denominada como Mistral de la que se produjeron 247 ejemplares.
Algunos ejemplares excedentes de la RAF fueron posteriormente vendidos a Francia mientras que Italia adquiriría 16 ejemplares más directamente de la DeHavilland.
Un Vampire FB.Mk 52 de la Aeronautica Militare.
El Sud-Est S.E. 535 Mistral fue una versión mejorada del Vampire FB.Mk 5 al cual se le reemplazó el reactor DeHavilland Globin por un Rolls Royce Nene de mayor potencia.
El comienzo de la guerra de Corea, en 1950, puso de manifiesto lo que podría suceder si se desataba un conflicto en Europa. La aparición del ágil y veloz MiG-15 sobre los cielos coreanos represento una desagradable sorpresa para occidente, y lo que es peor, del otro lado del “telón de acero” podían existir bombarderos con capacidad nuclear tan veloces y ágiles que podrían superar con relativa facilidad a los cazas existentes en la OTAN. A falta de un avión mejor, la acción inmediata fue la de adquirir más Vampire y Meteor y exhortar a Hawker y Supermarine a que apresuren el desarrollo de sus cazas de segunda generación los cuales incorporaban la tecnología de las alas en flecha.
Ante esta situación, EE.UU. decidió intervenir, repentinamente los cazas estadounidenses invadieron Europa. Si bien los primeros cazas americanos suministrados a las fuerzas aéreas de la OTAN no eran de lo más avanzados de su inventario, al menos ofrecían mejores prestaciones que sus homólogos británicos. El primer caza en pisar suelo europeo fue el Republic F-84G Thunderjet, un caza de alas rectas armado con seis ametralladoras de 12,7mm que estuvo destinado sobre todo a misiones de ataque al suelo. Rápidamente fue adquirido en cantidades importantes por Francia (318 ejemplares), Holanda (187), Bélgica (213), Dinamarca (170) e Italia (255). Posteriormente, a medida que eran dados de baja por sus usuarios iníciales, pasaron a servir en las fuerzas aéreas de Grecia y Turquía.
Un F-84G holandés. El Thunderjet se transformaría en el cazabombardero estándar de la OTAN.
Este ejemplar italiano luce un llamativo esquema, práctica muy común durante los 50 en occidente.
Mientras tanto, a medida que la guerra de Corea avanzaba, el único caza que pudo enfrentar en iguales condiciones al MiG-15 fue el North American F-86 Sabre, un caza de alas en flecha armado con 6 ametralladoras de 12,7mm. EE.UU. se vio en la obligación de suministrarlo al otro lado del Atlántico debido a que los británicos se encontraban muy retrasados con sus programas de cazas de segunda generación a la vez que Francia se encontraba reconstruyendo su industria aeronáutica afectada y retrasada por la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Rápidamente el F-86 se transformó en la espina dorsal de caza diurna de la OTAN.
A pesar de todo, Gran Bretaña se las pudo ingeniar para vender un pequeño número de DeHavilland Venon a Noruega e Italia.
El Ouragan fue el primer reactor de caza desarrollado por los franceses, se trataba de un buen avión aunque sus alas rectas y escasa maniobrabilidad no lo convertían en un rival digno para el maniobrable MiG-15.
El Venon fue un desarrollo del Vampire, este incorporaba un ala mejorada con una ligera flecha y más potencia. Italia tenía intenciones de fabricar 1000 ejemplares bajo licencia, los cuales estarían destinados a su propia fuerza aérea como a las de sus aliados pero la repentina aparición de cazas de origen americanos tiro por la borda este proyecto.
Gran Bretaña no tuvo más opción que adquirir 431 ejemplares del Sabre, aunque el modelo seleccionado sería el Sabre Mk 5 construido bajo licencia en Canadá y equipado con un motor Orenda. Noruega recibió la versión F-86F equipada con un ala revisada que incluía slats de maniobra. Alemania adquirió 225 sabre Mk 6 y Canadá instalo gran parte de sus Sabres Mk 5 y Mk 6 en bases francesas. Muchos ejemplares posteriormente fueron revendidos a Grecia, Italia y Turquía.
Para las tareas de interceptación nocturna, EE.UU. suministro pequeñas cantidades del F-86K, una versión simplificada del F-86D, equipada con un radar AN/APG-37 y un motor General Electric J47 con postquemador. North American entregó 60 ejemplares a Noruega y 58 a Holanda mientras que Fiat los montó en su planta de Turín y a partir de 1956 produjo 221 ejemplares de los cuales 63 fueron para la Aeronautica Militare, Francia (60), Holanda (6), Noruega (4) y Alemania Federal (88).
El Canadair CL 13 Sabre Mk 6 era básicamente un F-86F equipados con reactores de origen canadiense. Sirvió con distinción en varias fuerzas aéreas de la OTAN.
Para las misiones de caza nocturna o todo tiempo se utilizaba el F-86K, este era una versión simplificada el F-86D ya que carecía del sistema de guía en rumbo de colisión.
Recién en 1954 la RAF pudo disponer de su primer caza de segunda generación, el Supermarire Swift, lamentablemente este modelo demostró ser poco adecuado para las misiones de caza por lo que al poco tiempo terminó relegado a misiones de reconocimiento.
El Hawker Hunter tuvo mejor suerte y la RAF terminó haciendo pedidos en grandes cantidades. Con la versión Mk 4 se obtuvo un caza polivalente lo que permitió que fuera vendido a varios países de la OTAN a la vez que se otorgaron licencias de fabricación. El primer país que adquirió el Hunter fue Bélgica, 7 fueron entregados directamente por la Hawker en 1955 mientras que otros 93 serían montados por la Fairey mientras que Holanda recibió 6 de la Hawker y montaría otros 102 en las instalaciones de la Fokker. Dinamarca también adquiriría posteriormente varios Hunter Mk 4.
El Supermarine Swift resulto ser un fracaso como caza pero sirvió con cierta distinción como avión de reconocimiento táctico en varios escuadrones de la RAF basificados en Alemania.
El Hunter fue un avión muy querido por sus pilotos y sirvió durante varios años en varias fuerzas aéreas de la OTAN.
Sin embargo, el caza que atrajo el inmediato interés de varias fuerzas aéreas fuel el Republic F-84F Thunderstreak, este se trataba poco más que de un F-84E/G al que se le añadieron un par de alas en flecha. Rápidamente fue adoptado como el cazabombardero estándar y a partir de junio de 1955 comenzó a equipar a las fuerzas aéreas de Bélgica (180), Holanda (180), Francia (361), Italia (150) y Alemania (450). Cuando sus usuarios decidieron desprenderse de sus F-84, estos pasaron a las fuerzas aéreas de Turquía y Grecia.
Un F-84F griego, debido a la situación económica de este país, la fuerza aérea helénica ha sido un habitual receptor de material de segunda mano proveniente de sus aliados más poderosos.
Un F-84F belga luciendo dos imponentes tanques de combustible desechables bajo las semialas. El Thunderstreak fue exhaustivamente utilizado como cazabombardero de primera línea hasta mediados de los años 60.
Para las tareas de reconocimiento fotográfico Republic desarrollo el RF-84F Thunderflash a partir del F-84F básico, la conversión fue fácil, se instaló una batería de cámaras en una proa modificada y se reubicaron los difusores de admisión en las raíces alares. El resultado fue un exitoso avión de reconocimiento táctico que rápidamente fue incorporado por las fuerzas aéreas de Bélgica (34), Dinamarca (10), Francia (69), Alemania (108), Italia (78), Holanda (24) y Noruega (18). Posteriormente la USAF proveería a Grecia y Turquía con aparatos provenientes de sus excedentes.
Hoy trasformado en una pieza de museo, este RF-84F de la AMI resulto ser en sus mejores días el avión de reconocimiento estándar de la OTAN.
Bélgica fue un importante usuario de Thunderflash y lo mantuvo en servicio hasta bien entrados los 60.
En total, EE.UU. entregó unos 1301 F-84F y unos 386 RF-84F, pero este caza quizás merecía otra distinción, fue el último avión suministrado en grandes cantidades al otro lado del atlántico.
Fuentes:
-El Mundo de la Aviación: fascículos 49; 50; 51 y 52
-Propia
Gracias por pasar.