
El primer boceto de una bicicleta data de 1490, de manos del genio Leonado Da Vinci.
Lo realmente asombroso es que el inventor ya contemplaba el uso de un sistema de transmisión similar al de la cadena actual. Tengamos en cuenta este método tardó siglos en ser aplicado, las primeras bicis eran poco más que “patinetes” en los que uno se sentaba para impulsarse con los pies.
Hubo que esperar al siglo XVII, concretamente en 1690, a que el Conde Mede de Sivrac diese forma a su “celerífero”. “El celerífero” (“la célérifère”) era un bastidor de madera con ruedas y sin manillar que se impulsaba con los pies, pero al menos contaba con una zona acolchada para sentarse…

En 1816 llegó la “draisiana”, una nueva versión con manillar, obra de un noble alemán. ¡El aparato al fin podía gobernarse razonablemente!

Los ingleses mejoraron esta versión a la que nombraron “balancín”, más ligero y manejable que la “draisiana”. Se dio a llamar “dandy horse” (caballo del dandy) ya que solían ser usados por gente de esta condición social.
Kirkpatrick Macmillan, herrero escocés tuvo la idea, en 1839, de agregarle no sólo palancas de dirección sino también pedales. Bueno, no eran los pedales que conocemos ahora, el sistema era más engorroso, se fijaba a la rueda trasera… pero ¡ahora se podía andar sin tocar el suelo con los pies!
En 1861, el francés Ernest Michaux tomó una vieja draisiana y le unió unos pedales a la rueda delantera. En seguida encontró un problema: hacía falta una práctica tremenda para poder mantener el equilibrio. El sistema en sí era bastante poco estable, sobre todo a baja velocidad.
Las antiguas bicis tenían las ruedas de metal y los cuadros de madera. Solían llamarles las “quebrantahuesos” porque en un camino pedregoso, las vibraciones eran insoportables.
Los neumáticos de goma maciza aparecieron en 1869, en Inglaterra.
En 1870 estaban de moda los “velocípedos”, las típicas bicicletas de rueda enorme delante y pequeña detrás. James Starley introduce una máquina que mejora todas las características del velocípedo. La rueda delantera de la máquina de Starley era 3 veces más grande que la trasera.

Cuando el 31 de mayo de 1889 se realiza la primera competición oficial de ciclismo (recorrido Saint Cloud-París, 1200 metros de distancia, 7 ciclistas intervinientes), le fiebre de la velocidad se disparó. Para incrementar la velocidad los fabricantes aumentaron el tamaño de la rueda delantera, alcanzando el disparatado diámetro de ¡¡3 metros!! Los accidentes empezaron a ser graves dado los problemas de equilibrio de estos ingenios.
Entonces en 1880 nació “la bicicleta baja”. Su principal característica era el tamaño casi igualado de sus ruedas y era bastante menos peligrosa.

En 1885, John Kemp Starley crea “la bicicleta de seguridad” con las ruedas iguales y la inclusión de frenos. Además contaba con los recientes avances: cojinetes de bolas, transmisión por cadena a la rueda trasera, asiento con muelles, cuadro hecho de tubos de acero soldados y, un invento increíble desarrollado por Jhon Dunlop: el neumático inflable.

La bicicleta de seguridad fue todo un éxito como cabía esperar. La gente ya no veía a este vehículo como el aparato en el que uno bien se podía partir el alma sino como un medio de transporte y de ocio.
El precio también se volvió más razonable.
Si en 1896, una bici llegaba fácilmente a costar 3 salarios de un trabajador medio, 13 años después se redujo a menos de un mes de trabajo.
Pronto llegó la creación del neumático desmontable de la mano de los hermanos Michelín (Francia).
Giovanni Battista Pirelli (Italia) también lanzó su versión del mismo.
Ahora ya no había excusa, con algunas cámaras y neumáticos desmontables, el límite del viaje lo ponían las piernas de cada uno (consideremos que las bicicletas de entonces pesaban entre 18 y 20 kilos, o sea como una bici de descenso de hoy).En 1958 el francés Campagnolo inventa el desviador o cambio trasero. Esto transformó a la bicicleta totalmente, la volvió tremendamente versátil.
Hacia los ’70 unos chicos locos de california, entre ellos el conocido Gary Fisher, comienzan a experimentar con bicis de “ruedas gordas” en caminos de tierra.
Al poco tiempo se ponen de moda. Había nacido el mountain bike.

La compañía Trek introduce en 1987 la primera suspensión delantera producida en serie.
Esto desató una guerra tecnológica que dio a luz la primera bici de doble suspensión, también fabricada por Trek.
A partir de entonces los avances en este vehículo de dos ruedas han sido impresionantes. Cuadros de fibra de carbono, suspensiones tan efectivas como las de una motocicleta, frenos de disco hidráulicos y una larga lista.Este invento aparentemente tan sencillo duplica en unidades a todos los coches que existen en el planeta.A saber que futuro le espera a la gloriosa y omnipresente bicicleta.
¡A pedalear!

un saludo
