Resistencia a la altura
El propósito de este experimento era poner a prueba los límites de la resistencia humana a grandes alturas y sin oxígeno. Fue diseñado para reproducir las condiciones por las que podría pasar un piloto alemán en caso de ser derribado en combate. Se supone que un piloto caería grandes distancias sin paracaídas y sin una fuente de oxígeno.
En el experimento se ponía a la víctima en un cuarto presurizado cerrado herméticamente y le aplicaban la presión correspondiente a 68.000 metros de altura, con el fin de simular el descenso del aviador. Muchos prisioneros perdieron la vida en este peligroso experimento.
En el experimento se ponía a la víctima en un cuarto presurizado cerrado herméticamente y le aplicaban la presión correspondiente a 68.000 metros de altura, con el fin de simular el descenso del aviador. Muchos prisioneros perdieron la vida en este peligroso experimento.
Punto de congelamiento
Como las tropas alemanas estaban perdiendo muchos soldados en el frente oriental a causa del invierno ruso, este experimento intentaba entender el proceso de congelamiento en el cuerpo humano y como podrían volver a reanimar a sus soldados. Para este propósito utilizaban grandes tinas de agua fría con hielo, intentando acercarse a los 0º C donde metían a los prisioneros con ropa, desnudos, dejándolos empapados por largo y corto tiempo (según el experimento). Luego trataban de reanimarlos con mantas, lámparas, fogatas y hasta obligándolos a tener relaciones sexuales en ese estado. El experimente estaba a cargo del Dr. Sigmund Rascher.
Agua de mar
Este experimento se llevó cabo en Daschau, que era el sitio donde se hacían la mayoría de experimentos militares. Básicamente se trataba de probar distintas formas para la desalinización del agua de mar. Aquí los prisioneros debían consumir el agua para valorar que tiempo puede vivir una persona abasteciéndose de ella. También debían consumir distintos tipos de agua "desalinizada" por los nazis.Quienes participaban de esta prueba no recibieron alimentación durante el tiempo que duró la misma. Muchos de ellos sufrieron de espantosas convulsiones, alucinaciones, locura temporal y claro, la muerte. El investigador principal fue Dr. Wilhelm Beiglboeck.
Traumatología
Los injertos óseos y nerviosos fueron los experimentos más brutales e inhumanos en la Segunda Guerra Mundial. Con ellos se pretendía estudiar la regeneración ósea, de nervios y músculos, para lo cual se sacaba los huesos de piernas, brazos y caderas de prisioneros, con poca o ninguna anestesia. Se sacaban músculos y tendones en los pacientes sanos para ver si se podían regenerar o implantar en otras personas. Obviamente casi en todos los casos murieron. La mayor parte de estos experimentos tuvieron lugar en Ravensbrück y se llevaron a cabo por la doctora Herta Oberhauser.
Gemelos
Los experimentos llevados a cabo con gemelos fueron atroces y cuesta creer que un médico haya sido capaz de llevarlas a cabo. Por ejemplo él creía que podía cambiar el color de los ojos de los niños mediante la inyección de sustancias químicas, para lo cual inoculaba la sustancia en uno de los dos hermanos para luego ir comparando el resultado. También experimentó haciendo transfusiones de sangre de un gemelo otro, mientras el segundo se desangraba. Les cambiaba quirúrgicamente de genitales cuando eran del mismo sexo e intentó cambios sexo con gemelos idénticos, la mayoría de ellos obviamente murieron en el quirófano.