Entre 1880 y 1930 se afirma la idea de que los antioqueños son una “raza superior”, distinta a la del resto del país. A pesar de que la población era mezclada, con blancos, negros, mulatos y mestizos, muchos escritores exaltaron esta ‘raza’, predestinada para dominar a Colombia. Apoyados en el nuevo auge económico regional de 1890 a 1940 (café, oro e industria), respondieron a la desconfianza ajena diciendo que eran mejores. Ya hacia 1920 un escritor decía que Medellín tenía la catedral más grande y el teatro más hermoso de América Latina, el ascensor más rápido, el mejor café del mundo. Hoy, en Wikipedia, vemos que nuestro orgullo crece, y que la Universidad de Antioquia tiene más páginas que la de Oxford, Medellín que Nueva York o Álvaro Uribe que Charles de Gaulle.
Por supuesto, hoy sabemos que las calidades morales, la inteligencia, la capacidad de trabajo de una sociedad dependen de su historia, de sus experiencias, de la vida y la educación y no de los genes. Desde el punto de vista de la raza, todos somos, en esos aspectos, iguales, demasiado iguales. Hablar de raza antioqueña, del origen europeo.
Muchos afirman que los antioqueños tienen desendencia judia y por eso son tan exitosos en sus emprendimientos, saben trabajar en equipo y se preocupan por el bien de la comunidad. Los paisas son el motor de la economia en Colombia, en cualquier rincon del pais , el comercio y las empresas son propiedad de los antioqueños, generando desarrollo , empleo y creando oportunidades para el resto de los colombianos.
Desde fines del siglo XVIII cierto contraste entre el aire sencillo de los antioqueños y su capacidad económica hizo que los vieran al mismo tiempo con admiración y recelo. En Bogotá, a mediados del siglo XIX, se hablaba mal de los ‘judíos’ antioqueños y a fines del XIX el centralismo bogotano veía con desconfianza el federalismo paisa. Los antioqueños convirtieron los dos lados en razón de orgullo: se definieron como trabajadores, hombres de familia, solidarios, respetuosos de la ley, honrados y triunfadores, y buenos para hacer dinero.
Orgullosamente Antioqueños, genes de ganadores , triunfadores, somos lo mejor de Colombia.
Gracias por pasar.!!!