El 29 de setiembre de 1.976 en Floresta, un barrio de la ciudad de Buenos Aires, la gente salió sorprendida a las puertas. Por el barrio circulaban camiones cargados de soldados con bazookas, un helicóptero y hasta un tanque!.Frente a una casa antigua de la calle Corro, se parapetaron toda la artilleria del ejercito. El combate duró casi dos horas. En la planta baja, cayeron muertos los Oficiales Mayores montoneros Jose Carlos Coronel, Beltrán e Ismael
Salame
En la planta alta, aparecieron inesperadamente Alberto “Tito” Molina, Secretario Político Nacional y Victoria Walsh, hija de Rodolfo Walsh. La imagen mas recordada de ese combate fue la figura de Vicky recortada contra el cielo rosado del amanecer, con una metralleta en la mano y disparando a carcajadas contra el batallón de soldados que se escondían detras de los coches. Cerca de las 8 y 30 Vicky y Molina dejaron las armas y se subieron al parapeto de la terraza, Vicky que era menudita y vestía un largo camisón blanco, abrió los brazos en cruz, miró a los soldados desafiante y les grito: “ Milicos ustedes no nos van a atrapar, ustedes no nos matan. Nosotros elegimos morir” y ambos se dispararon un tiro en la cabeza.Valga este justo homenaje para estos compañeros que entregaron su vida por la justicia social, por la liberación económica y por la soberanía política, ellos creyeron y lucharon por la unidad latinoamericana.
¿Quién fue Vicki Walsh?
María Victoria Walsh Ferreyra, Vicki, al igual que su padre Rodolfo Walsh, fue militante y cuadro político montonero, grupo guerrillero que en ese tiempo luchaba contra la dictadura argentina. Nos enteramos de los detalles de su heroica muerte, por medio del relato de uno de los conscriptos del comando que participó de la masacre, y del cual da cuenta Rodolfo Walsh en Carta a mis amigos, conmovedor documento en que relata los hechos de ese día.
El conscripto afirma:
"El combate duró más de una hora y media. Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba, nos llamó la atención porque cada vez que tiraban una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía."
"De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir. -Ustedes no nos matan -dijo-, nosotros elegimos morir. Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros."
Walsh precisa que su hija "Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro..." Pastilla que todos los montoneros portaban para, llegado el caso, acabar con la propia vida... nada más que la muerte podía garantizar no hablar en la tortura, de ahí que, "el pecado no era hablar, sino caer".
En el "Combate de la calle Corro". Mueren emboscados por la infantería, un tanque y un helicóptero, todos los integrantes del Secretariado Nacional montonero: Alberto "Tito" Molina, María Victoria "Vicky" Walsh, Ismael "Turco" Salame , Eduardo "Tucu" Coronel, Jose "Carlitos" Beltrán. Resisten durante varias horas y logran romper el cerco extendiéndose los combates a los alrededores. A los pocos días de ocurrido y estando aún la casa semidestruida bajo custodia militar, un grupo de milicianos pintó en el frente de la casa aún humeante del combate: "Aquí murieron cinco héroes montoneros".
¿Quién fue Vicki Walsh?
María Victoria Walsh Ferreyra, Vicki, al igual que su padre Rodolfo Walsh, fue militante y cuadro político montonero, grupo guerrillero que en ese tiempo luchaba contra la dictadura argentina. Nos enteramos de los detalles de su heroica muerte, por medio del relato de uno de los conscriptos del comando que participó de la masacre, y del cual da cuenta Rodolfo Walsh en Carta a mis amigos, conmovedor documento en que relata los hechos de ese día.
El conscripto afirma:
"El combate duró más de una hora y media. Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba, nos llamó la atención porque cada vez que tiraban una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía."
"De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir. -Ustedes no nos matan -dijo-, nosotros elegimos morir. Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros."
Walsh precisa que su hija "Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro..." Pastilla que todos los montoneros portaban para, llegado el caso, acabar con la propia vida... nada más que la muerte podía garantizar no hablar en la tortura, de ahí que, "el pecado no era hablar, sino caer".
En el "Combate de la calle Corro". Mueren emboscados por la infantería, un tanque y un helicóptero, todos los integrantes del Secretariado Nacional montonero: Alberto "Tito" Molina, María Victoria "Vicky" Walsh, Ismael "Turco" Salame , Eduardo "Tucu" Coronel, Jose "Carlitos" Beltrán. Resisten durante varias horas y logran romper el cerco extendiéndose los combates a los alrededores. A los pocos días de ocurrido y estando aún la casa semidestruida bajo custodia militar, un grupo de milicianos pintó en el frente de la casa aún humeante del combate: "Aquí murieron cinco héroes montoneros".