Los motivos para ser infiel parten de nuestros impulsos, pero son variados. Aunque cada caso tiene componentes específicos, en general se repiten una y otra vez las mismas razones. Voy a mostrarte una lista de los motivos psicológicos que se esconden detrás de muchos casos de infidelidad y que, en muchos casos, se pueden dar de manera simultánea.
Once razones para ser infiel
- La monogamia nunca ha sido aceptada. El sujeto nunca ha tenido la intención de ser monógamo. A pesar de haberse casado o haber aceptado un compromiso. Nunca ha querido tener sexo sólo con su pareja. El matrimonio, para él o ella, sería sólo un sacrificio hecho para mantener en el tiempo una relación que consideran satisfactoria. La monogamia para estas personas no es más que una molestia, algo a evitar, más que algo a mantener.
- Nuestra pareja no nos da lo suficiente. Se trata de una razón muy común para ser infiel. El sujeto encuentra que su pareja no le aporta el suficiente amor, el tiempo y la atención que considera adecuadas, y que sí reciben la familia del cónyuge, los niños o el trabajo. Muchas veces estas personas no son conscientes de sus necesidades emocionales, no lo hablan con su pareja y, finalmente, acaban siendo infieles.
- Creemos que el amor ha desaparecido. El sujeto infiel percibe erróneamente que el amor se ha acabado en la relación, porque ya no se da la intensidad sexual y romántica propia de los primeros pasos en una relación. La realidad es que, en las parejas sanas, a medida que pasa el tiempo el amor se transforma en mayor compromiso, intimidad y confianza.
- Existe un vacío emocional. Si la relación es insatisfactoria lo más normal es que, antes o después, uno de sus miembros acabe siendo infiel. Máxime si los problemas de la pareja hacen a una de las dos personas alejarse del resto de personas cercanas o amigos. El sexo y el romance se utilizan para llenar un vacío emocional.
- Sabemos que vamos a dejar a nuestra pareja, pero queremos tener a alguien en la recámara. Así de simple. Antes de enfrentar la realidad y decirle a nuestra pareja que para nosotros la relación ha terminado, buscamos a un suplente, para poder reemplazar a nuestro compañero en cuanto se haya tomado la decisión. Muchas veces esto se hace de manera inconsciente, pero se hace.
- Nos sentimos inseguros. La persona infiel se siente en inferioridad de condiciones respecto a su pareja: más viejo, más feo, con menos dinero… La infidelidad sirve para reafirmar su valor en el mercado amoroso, subir la autoestima al considerarse deseable. El problema es que las infidelidades causadas por este motivo no suelen ser meditadas, y el arrepentimiento está a la vuelta de la esquina.
- Nos aburrimos. Aunque la relación pueda ser en términos generales satisfactoria, en algún momento simplemente una de las partes se aburre y quiere probar algo especial. Encuentra un placer misterioso e intenso en una relación secreta.
- “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Esto suele ir unido a cualquiera de los otros motivos. Pensamos que mientras no nos pillen no estamos haciendo daño a nadie. El problema es que, tarde o temprano, te acaban pillando.
- Queremos tomar represalias. Algunas personas engañan sólo como venganza por un comportamiento de su pareja que consideran injusto. Quizás como sospecha de una infidelidad de la otra parte, antes de comunicar nada, preferimos ser nosotros también infieles.
- Tenemos un trauma no resuelto. Según numerosos estudios, las personas que han sufrido en la infancia algún tipo de trauma como un abandono emocional, maltrato físico o abuso sexual son más propensas a ser infieles respecto a sus parejas. La fidelidad también se educa: “Se es más infiel si se han visto determinados comportamientos en el entorno familiar. No sólo infidelidades de tus padres, sino también con el resto de familiares o amistades”.
- Tenemos expectativas irracionales de lo que nuestro cónyuge debe ofrecer. Estas personas esperan que sus parejas les concedan todo lo que piden, y cumplan todas sus necesidades. Cuando sus parejas, inevitablemente, fallan, sienten que la infidelidad está justificada. En estos casos, la educación también juega un papel esencial: “Los niños mimados son más propensos a ser infieles, pues no han aprendido a sobreponer sus deseos”.
Pero aquí no termina todo, tenés más excusas!!! Y quien te las da? EL HORÓSCOPO!!! Si, así como estás leyendo. ¡Nos han clasificado de acuerdo a nuestro signo y cuáles son las probabilidades que tenemos de caer en las redes de algún seductor o seductora, o de transformarnos nosotros mismos en un depredador!!! Glup!!!
Aries
Ese impulso ariano es lo que los lleva a tomar decisiones de las cuales después pueden llegar a arrepentirse. Ese carnero que arrasa con todo lo que ve a su paso puede jugarle una mala pasada y darle el coraje y la valentía para llevar adelante un comportamiento temperamental y casi animal. Ese vigor hará que primero haga y después piense, es por eso que es un signo proclive a actuar por instinto llevando adelante acciones guiadas más por instinto que por pensamientos. Su moral es bastante flexible ya que casi no hay lugar a la reflexión o a la introspección. Aries hace lo que siente. Dan rienda suelta a su pasión y a su fuego interno que muchas veces termina quemándolos a ellos mismos.
Tauro
Suelen ser muy fieles, pero también sumamente celosos y posesivos en su relación amorosa. Por eso, si se sienten burlados o sospechan que han sido engañados, su reacción puede ser muy fuerte y los puede llevar a alejarse de la persona que más aman. El perdón y la reconciliación costarán mucho trabajo. Tienden a mantener una nota de fidelidad para conservar el hogar, pero no te confíes. Si no eres tierno con tu pareja de Tauro, podrías empezar a perderla.
Géminis
A pesar de su fama de doble personalidad, no es esto lo que lo lleva a manifestar su necesidad de infidelidad, sino más bien esa curiosidad innata que tienen los geminianos. El geminiano es curioso por naturaleza. Es por eso que será muy común encontrar geminianos entrometidos en vidas ajenas. Les resulta muy difícil quedarse quietos, ya sea literalmente como emocionalmente. Son bastante inestables a la hora del amor, de esta manera necesitan tener algo en vista para cuando se aburran de la relación en donde están metidos. Les cuesta mucho el compromiso y le temen a quedar prisioneros de una relación. Al ser disperso, esa falta de atención hará que le cueste mantener el interés en una misma pareja.
Cáncer
En general no cometen engaños, son sensibles e intuitivos, y precisamente por eso, descubren enseguida la infidelidad en su pareja, aunque ellos mismos tienden a actuar de forma algo atrevida en ocasiones especiales. Les cuesta trabajo perdonar la traición.
Leo
Éste es un signo regio, real, regido por el Sol, y como tal, cree verdaderamente que se lo merece todo. Debido a su naturaleza, no tienden a ser infieles porque para un Leo sería rebajar su condición monárquica y generosa de gran esplendor. Por eso no suelen perdonar la infidelidad, y una vez que siente herido su orgullo será difícil recuperar la confianza en el vínculo.
Virgo
Perfeccionista, detallista y muy crítico, al extremo de que puede volverse insoportable. Suelen ser muy poco piratas, y se caracterizan por ser excelentes amantes. Sin embargo, si no recibe toda la atención que demanda, podría sentirse atraído o atraída hacia alguien que le escuche todas sus quejas y al mismo tiempo lo ayude a tener sus cosas organizadas y le regale algo que denote su sensibilidad. Mucho cuidado con el engaño, porque su capacidad analítica y de observación descubrirá enseguida algo anormal en la conducta.
Libra
Éste es un signo bastante indeciso y precisamente esa cualidad es la que se pone frente a su persona a la hora de cometer una infidelidad. ¿Lo hago o no lo hago? Muchas veces vive una fantasía en su mente durante años, pero no se atreve a llevarla a cabo para no poner en peligro su relación, o simplemente porque en el momento crucial no se decide. Sin embargo, no te confíes, sabrá tener su relación secreta de una manera tal que no interfiera con su vida personal y evitará hacerla pública en su centro de trabajo, por ejemplo, aunque se sentirá muy halagado si alguien siempre está atento a sus gustos y lo complace en todo.
Escorpio
Debido a su sensualidad, le cuesta mucho poder decir que no a las tentaciones. Ellos se nutren de sexo, aman el sexo en todas sus formas y deben sentir que exploran en profundidad todas las cuestiones relacionadas al arte amatorio. Si a esto le sumamos la pasión de los escorpiones por las historias ocultas, por las historias complicadas y de ribetes casi de novelas mexicanas, se abrirán fácilmente las puertas a vivir una doble y hasta una triple vida. Pero por otro lado, su intuición y sentido familiar generalmente pesan más que la debilidad de la carne y cuando entregan su amor, lo dan totalmente. Quizá por eso mediten mucho antes de cometer un acto de infidelidad.
Sagitario
Su personalidad se asocia con la piratería, eclipsada por su espontaneidad con coquetería, lo cual no es realmente así. El error consiste en tratar de retener a Sagitario en casa o atado. Necesita independencia, espacio y odia las escenas de celos. En el caso de que cometan el engaño lo confesarán: "Sí, amor, es verdad, te fui infiel, pero solamente una vez, y como ves soy honesto y te lo estoy diciendo".
Capricornio
Rígidos, estructurados e inflexibles, jamás perdonarían una traición y si lo hacen y siguen contigo para preservar la unidad familiar, ahora sí jamás lo olvidarán. Son hogareños, responsables y no tienden a arriesgar ya que no disfrutan la transgresión. Si cometen una infidelidad, lo harán de manera oculta, metódica y prudente.
Acuario
Ese desapego, esa sensación de que están todo el tiempo en una dimensión paralela, es la que los hace conectar y desconectar permanentemente del resto de las personas. Es muy difícil para la energía acuariana sentirse parte de un sistema, parte de una familia, parte de una pareja. Ellos son los distintos, los diferentes. Son originales y únicos. Esa sensación de diferenciarse del resto es la que hará que nunca se comprometan al ciento por ciento con una pareja y que les sea muy difícil prometer estabilidad y fidelidad en un vínculo.
Piscis
El signo de la fantasía y del escape sigue sus emociones como un GPS. Suelen ser infieles ya que priorizan vivir experiencias apasionantes. Tienden a sufrir en silencio los engaños. Si su pareja es infiel, ellos hacen una especie de "bloqueo mental" que les impide ver las evidencias. Justificarán llegadas tardes, ausencias.
YO SOY CÁNCER, ¿Y VOS?