Esta es la tumba de Confucio, y Confucio aún sigue allí.
Esta es la tumba de Mahoma, y Mahoma aún sigue allí, y quien quiere visitarlo simplemente debe ir, tal como lo hacen millones de musulmanes.
Este cofre contiene reliquias de Buda, y como el cuerpo de Buda fue cremado no tiene tumba, pero sus restos viajan por el mundo y la cuestión es que todavía queda algo de su cuerpo, como ser sus dientes y algunas perlas producto de la cristalización de un cuerpo quemado.
Supuestamente aquí se encontraba la tumba de Jesús, que hace muchos años que está vacía y aún sigue vacía, por tanto nadie puede encontrar su cuerpo allí. ¿Por qué?
Porque Jesucristo resucitó al tercer día de haber estado sepultado, y después de resucitado dijo a sus discípulos: "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo." (Lucas 24.39)
De esto no cabe ni la más mínima duda ya que ha habido muchísimos testigos tanto de la muerte como de la resurrección de Cristo.
Esto es lo que dijeron dos discípulos al Cristo resucitado, a quién no habían reconocido: "Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?" (Lucas 24.18). La muerte de Cristo tuvo lugar durante la fiesta de la Pascua, durante la cual miles de personas de todo el mundo se congregaban en Jerusalén, por lo cual toda esta multitud fue testigo de la muerte de Cristo.
De hecho, cuando el apóstol Pablo comparece ante el rey Agripa le dice: "Pues el rey sabe estas cosas, delante de quien también hablo con toda confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en algún rincón." (Hechos de los Apóstoles 26.26). Esto haciendo referencia a la muerte y resurrección de Cristo, lo cual no era un rumor, sin un hecho histórico muy cierto que tuvo lugar ante un gran público que sirvió de testigo.
El apóstol Juan junto con muchos otros fue testigo de esto, y lo registra en su primera carta: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido." (1 Juan 1.1-4)
El doctor Lucas dice lo siguiente como introducción a su Evangelio: "Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra," (Lucas 1.1-2)
Y Lucas registra lo siguiente en la introducción al libro de Hechos de los Apóstoles: "a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios." (Hechos de los Apóstoles 1.3)
Pablo también comenta de a cuantos se les apareció Cristo después de haber resucitado: "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen." (1 Corintios 15.3-6)
Reitero, no cabe ni la más mínima duda, Cristo está vivo; pero ¿dónde está?
"pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios." (Hebreos 10.12)
Cree en el Señor Jesucristo, su resurrección nos garantiza vida eterna, pide perdón a Él por tus pecados, arrepiéntete y entrega tu vida a Él. Dios te ama y por tal razón vino Cristo al mundo, ahora muestra tu amor a Dios decidiendo entregar tu vida a Cristo.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." (Juan 3.16)