Observando un video publicado en yahoo sobre la situación que se está viviendo en Detroit otrora ciudad símbolo de la pujanza norteamericana y estandarte de la industria automovilística mundial y una ciudad de mostrar como Chicago, ambas ejemplos de la aplicación de toda la sabiduría administrativa de la cual se ufanan los gringos, vino a colación el tema de la mendicidad en Manhattan, algo tan aterrador como para no creerlo ni viéndolo. Estaba de visita en mi casa el doctor Francisco Arbeláez quien es allegado al festival internacional de teatro de Manizales y a la feria de las flores de Medellín y que reside, desde hace 7 años, en la capital financiera mundial, Manhattan. Allá, comentaba con sorna, que vive a cuerpo de rey asesorando a norteamericanos para realizar trámites ante la administración de los Estados Unidos y la cual figura en internet pero como el ciudadano gringo ha sido bombardeado con tanta información que, me dice, el ciudadano corriente no lee, ni le gusta leer ya que vive abrumado y entonces ha caído en el analfabetismo funcional, es decir, que sabe leer pero ello no le sirve de mucho ya que es incapaz de servirse del lenguaje escrito. El ciudadano corriente no sabe si Brasil es un país o un equipo de fútbol o una clase de comida o un terrorista famoso. Si se hace una encuesta callejera y se pregunta, por ejemplo, la opinión sobre la tragedia de Obcharka le dirán que fue lamentable y que Estados Unidos debe intervenir sin demora para defenderse del terrorismo. No tienen en cuenta que Obcharka es una raza rusa mundialmente famosa de perros y que por lo tanto no hubo allá ninguna tragedia pero es que al ciudadano de los Estados Unidos lo tienen amaestrado para que proceda y conteste según estándares diseñados por las grandes cadenas informativas.
Mi amigo señala que cuando él llegó a vivir a Manhattan apenas conocía 2 mendigos y que ahora calcula que hay unos 2500 en solo la isla. Relata que al cierre de los supermercados siempre hay una cola de, al menos, 100 personas esperando para recoger la leche, los yogures y la comida que botan a la basura. Esas personas reciben bonos de comida pero son obligados a consumir pollo y las comidas más tóxicas producidas por la industria alimenticia y no hay bonos para el consumo de comida orgánica. La vida en Manhattan no carece de riesgo ya que hay sectores en donde el atraco es en los ascensores. Hay, señala, que unos 2000 ciudadanos de los Estados Unidos que renuncian a su ciudadanía para hacer corte de cuentas con la oficina de impuestos y emigran hacia Suramérica cada mes buscando escapar del desplome inevitable de los Estados Unidos.
Corredores de la bolsa de New York, amigos de nuestro personaje en cuestión, opinan que hay sectores en donde más de la mitad de los habitantes vive del seguro del desempleo que el estado les paga más el ejercicio de alguna forma de mendicidad. Si yo no hubiese visto en youtube los videos acerca de las tent cities en los Estados Unidos no podría creerlo.
En medios allegados a los corredores de bolsa de New York se dice que al menos otros 5 millones de gringos perderán sus viviendas a manos de los bancos. Hay vecindarios completos desocupados ya que esas casas le pertenecen a los bancos porque se las robaron a los ciudadanos. Un ciudadano que ha venido pagando su casa por más de 20 años a un banco pregunta el saldo y es superior al precio comercial del inmueble y, en el mismo banco le aconsejan que entregue la casa que ya mismo le venden una casa en el vecindario similar o mejor por un valor comercial muchísimo menor y, que incluso, le dan crédito para ello o que le arriendan una similar por el 20% de lo que le corresponde de cuota pero que entregue la casa, por favor, para no tener que lanzarlo con policía. Que si es el caso lo dejan vivir “gratis” en su propia casa por 6 meses mientras el banco toma posesión de ella.
Siento un enorme pesar con los trabajadores de los Estados Unidos y con la clase media que son quienes soportan esa crisis ya que hay ricos que abandonan sus mansiones para fugarse a vivir en Argentina, Uruguay o Ecuador. El derrumbe total de Estados Unidos está a la vuelta de la esquina pero si no se quiebran antes van a sumir al mundo en una guerra nuclear. Poco les importa pues al fin y al cabo están casi muertos.