Hola taringueros!, espero les resulte interesante y/o de ayuda el siguiente post. 
¿Alguna vez hiciste algo que no querías, pero sentías que tenías que hacerlo para mantener la armonía en alguna relación (amistad, pareja, familia, etc.)?
¿Sí?, ¡entonces pegale un vistazo a este post!, que te puede llegar a servir.
Antes que nada, ¿qué es el chantaje emocional?
Casi todos nosotros hemos tenido en nuestras vidas alguien a quien apaciguamos porque no queremos crear problemas en la relación, ya sea una pareja, un hijo, un compañero de trabajo, etc.
El forma de operar del chantajista emocional podría resumirse en: “si no haces lo que quiero que hagas, sufrirás”. Como nos conocen bien, utilizan su conocimiento de nuestras vulnerabilidades para obtener nuestra conformidad.
Alguna de las tantas formas de chantaje emocional podrían ser:
El chantajista es astuto y tal vez ni es malvado a un nivel consciente, sino que ya está generada esa dinámica en la relación. Lo hace a uno pensar “después de todo, ¿no seré yo quien está siendo poco razonable?”
Se podrían identificar seis pasos en el proceso de chantaje emocional:
Entonces.. si el chantajista emocional supuestamente nos quiere ¿por qué se comporta de esa manera?
Por lo general suelen ser personas inseguras o individuos frustrados que piensan que para obtener cosas que consideran importantes para ellos tienen que emplear acciones drásticas. Son personas que se “pegan” a uno o siempre están enojados o nos ponen a prueba continuamente, simplemente porque ese es el método que han adoptado para protegerse de una posible pérdida.
Castigándonos, los chantajistas emocionales creen que están manteniendo el orden o dándonos una lección, y una postura inflexible les hace sentirse mejor consigo mismos.
¿No te ha pasado que ibas a salir con tus amigos, y tu pareja que se queda y no tiene planes nos hace sentir terriblemente culpables?. Nos hace saber lo solo/a y deprimido/a que está cuando nosotros nos ausentamos.
Naturalmente empatizamos con él o ella, pero, con el tiempo, nuestra compasión no hace más que aumentar la conducta manipulativa. Para mantenernos sanos, tenemos que marcar límites y reconocer que lo que queremos es muy normal, y que sus exigencias son poco razonables, incuso si aparentemente proceden de un lugar amoroso.
Otro método del chantajista emocional es el llamado “tratamiento silencioso”: notamos una actitud inusual de la otra persona, pero ante los cuestionamientos no recibimos ninguna explicación, sino “no pasa nada”, “está todo bien”, “estoy igual que siempre”… hasta que descubrimos lo que quieren y, desesperados por restablecer la normalidad en la relación, se lo damos.
Cuanto más cercana es la relación, más vulnerables somos al chantaje emocional.
Pero ¡a no confundirse!: hay una diferencia entre los conflictos y discusiones comunes que tienen lugar en la mayoría de las relaciones, y un patrón de manipulación. Mientras los primeros nos permiten entrar en el conflicto y luego volver al terreno emocional firme de la relación, la manipulación implica la disminución del yo de la otra persona: una persona aumenta su poder a expensas de la otra.
Los chantajistas siempre intentan demostrar que sus motivos son superiores a los nuestros, y que algo va mal en nosotros, por ejemplo, que somos egoístas o poco compasivos.
Tal distorsión de la realidad corroe las relaciones, quitándoles toda la gracia, la buena voluntad y la intimidad. La cantidad de temas sobre los que podemos hablar disminuye a medida que la fisura aumenta, y desarrollamos una vida de evitación.
Cuanto más nos convertimos en lo que el chantajista quiere que seamos, más perdemos de vista lo que somos.
Y vos, ¿hay algún chantajista emocional en tu vida? o ¿te has dado cuenta que vos chantajeas a alguien?
Comentá tu experiencia o...
... mejor ni te digo..

¿Alguna vez hiciste algo que no querías, pero sentías que tenías que hacerlo para mantener la armonía en alguna relación (amistad, pareja, familia, etc.)?
¿Sí?, ¡entonces pegale un vistazo a este post!, que te puede llegar a servir.
Antes que nada, ¿qué es el chantaje emocional?

Casi todos nosotros hemos tenido en nuestras vidas alguien a quien apaciguamos porque no queremos crear problemas en la relación, ya sea una pareja, un hijo, un compañero de trabajo, etc.
El forma de operar del chantajista emocional podría resumirse en: “si no haces lo que quiero que hagas, sufrirás”. Como nos conocen bien, utilizan su conocimiento de nuestras vulnerabilidades para obtener nuestra conformidad.

Alguna de las tantas formas de chantaje emocional podrían ser:
- Amenazar con poner las cosas difíciles si no hacemos lo que ellos quieren.
- El chantajista sugiere que su sufrimiento es consecuencia de nuestro incumplimiento.
- El chantajista realiza grandes promesas si estamos de acuerdo en hacer algo, aunque nunca la termina cumpliendo.
- Ignora o menosprecia nuestros pensamientos y sentimientos con relación a algo.
- Decir que somos malos si no cedemos ante ellos.
- Usar el dinero o el cariño como recompensa que se nos da o se nos retira según les demos lo que quieren o no.
El chantajista es astuto y tal vez ni es malvado a un nivel consciente, sino que ya está generada esa dinámica en la relación. Lo hace a uno pensar “después de todo, ¿no seré yo quien está siendo poco razonable?”
Se podrían identificar seis pasos en el proceso de chantaje emocional:
- 1- El chantajista emocional pide algo.
- 2- La otra persona se resiste.
- 3- El chantajista emocional ejerce presión. Por ejemplo: “sólo quiero lo mejor para nosotros”, “¿O es que no me amás?”
- 4- Si el blanco sigue resistiéndose, el chantajista amenaza. Por ejemplo: “si no podés comprometerte a esto, quizás deberíamos comenzar a ver a otras personas”.
- 5- Conformidad: al no querer poner en peligro la relación, el blanco cede ante las exigencias.
- 6- Repetición: el chantajista emocional ha visto que el modelo funciona, de modo que lo seguirá empleando en futuras manipulaciones.

Entonces.. si el chantajista emocional supuestamente nos quiere ¿por qué se comporta de esa manera?
Por lo general suelen ser personas inseguras o individuos frustrados que piensan que para obtener cosas que consideran importantes para ellos tienen que emplear acciones drásticas. Son personas que se “pegan” a uno o siempre están enojados o nos ponen a prueba continuamente, simplemente porque ese es el método que han adoptado para protegerse de una posible pérdida.
A pesar de que nos hacen sentir que nosotros somos quienes estamos haciendo algo mal, es más probable que sean sus problemas pasados los que afecten la situación actual.
Castigándonos, los chantajistas emocionales creen que están manteniendo el orden o dándonos una lección, y una postura inflexible les hace sentirse mejor consigo mismos.

¿No te ha pasado que ibas a salir con tus amigos, y tu pareja que se queda y no tiene planes nos hace sentir terriblemente culpables?. Nos hace saber lo solo/a y deprimido/a que está cuando nosotros nos ausentamos.
Naturalmente empatizamos con él o ella, pero, con el tiempo, nuestra compasión no hace más que aumentar la conducta manipulativa. Para mantenernos sanos, tenemos que marcar límites y reconocer que lo que queremos es muy normal, y que sus exigencias son poco razonables, incuso si aparentemente proceden de un lugar amoroso.

Otro método del chantajista emocional es el llamado “tratamiento silencioso”: notamos una actitud inusual de la otra persona, pero ante los cuestionamientos no recibimos ninguna explicación, sino “no pasa nada”, “está todo bien”, “estoy igual que siempre”… hasta que descubrimos lo que quieren y, desesperados por restablecer la normalidad en la relación, se lo damos.
Cuanto más cercana es la relación, más vulnerables somos al chantaje emocional.
<El chantaje emocional da la impresión de que todo se debe a vos, y parece que todo es por culpa tuya, pero en la mayoría de los casos no tiene que ver con vos en absoluto.>

Pero ¡a no confundirse!: hay una diferencia entre los conflictos y discusiones comunes que tienen lugar en la mayoría de las relaciones, y un patrón de manipulación. Mientras los primeros nos permiten entrar en el conflicto y luego volver al terreno emocional firme de la relación, la manipulación implica la disminución del yo de la otra persona: una persona aumenta su poder a expensas de la otra.
<El conflicto saludable no implica intentar dar una paliza emocional a la otra persona.>
Los chantajistas siempre intentan demostrar que sus motivos son superiores a los nuestros, y que algo va mal en nosotros, por ejemplo, que somos egoístas o poco compasivos.
Tal distorsión de la realidad corroe las relaciones, quitándoles toda la gracia, la buena voluntad y la intimidad. La cantidad de temas sobre los que podemos hablar disminuye a medida que la fisura aumenta, y desarrollamos una vida de evitación.
Cuanto más nos convertimos en lo que el chantajista quiere que seamos, más perdemos de vista lo que somos.
Y vos, ¿hay algún chantajista emocional en tu vida? o ¿te has dado cuenta que vos chantajeas a alguien?
Comentá tu experiencia o...
... mejor ni te digo..