-Creo que puedo hacerlo-
Estas fueron las últimas palabras que Michael Rockefeller le dirigió a
su compañero, René Wassing, antes de abandonar la piragua volcada, a la
que ambos se aferraban, y tratar de alcanzar a nado la costa, que se
encontraba a más de 5 kilómetros de distancia. A Wassing le pareció una
locura y trató de convencerlo para que esperase a que fuesen rescatados,
pero Rockefeller era buen nadador y confió en poder llegar a tierra.
Sin embargo, la suerte no iba a acompañarle.
Michael Rockefeller, hijo del entonces gobernador de Nueva York (y
futuro vicepresidente de Estados Unidos) Nelson Rockefeller, desapareció
sin dejar rastro el 17 de noviembre de 1961, en una expedición en el
Asmat, región del suroeste de Nueva Guinea.
Michael no quería vivir la cómoda vida que le estaba destinada al
pertenecer a la acaudalada familia Rockefeller. Graduado por Harvard en
1960, decidió participar en una expedición, que organizaba su
Universidad y el Museo Peabody de Arqueología y Etnología, para
fotografiar y estudiar las costumbres de los Dani, una tribu de Nueva
Guinea occidental. Tras regresar a casa, decidió organizar una nueva
expedición para fotografiar a los Asmat, otra tribu de Nueva Guinea, y
recoger y estudiar su arte
Tengo el deseo de hacer algo aventurero -explicó-.
El 17 de noviembre de 1961, Rockefeller y el antropólogo holandés
René Wassing se encontraban a unos 5 kilómetros de la costa cuando su
piragua, accidentalmente, se inundó y volcó. Los dos guías locales que
les acompañaban se lanzaron al agua en busca de ayuda pero el tiempo fue
pasando y Rockefeller comenzó a impacientarse. Después de permanecer
toda la noche agarrados a la piragua, Rockefeller, convencido de que los
guías habían muerto, le comunicó a Wassing que iba a intentar llegar
nadando hasta la orilla.
Como ya dijimos, su compañero de expedición no consiguió convencerlo
para que esperase un poco más. Wassing, que no era buen nadador, no
quiso correr el riesgo de ahogarse y, sin duda, al decidir quedarse
agarrado a la piragua escogió la mejor opción porque fue rescatado sólo 8
horas después de que Rockefeller se fuera. Los guías lograron llegar a
la orilla pero se retrasaron en volver porque les llevó todo un día
llegar al pueblo más cercano a través de la selva. Rockefeller nunca fue
vista de nuevo, a pesar de un intenso y prolongado esfuerzo de
búsqueda.
La opinión más extendida sostiene que Rockefeller se ahogó o fue
atacado por tiburones.
Sin embargo, hubo quienes llegaron a afirmar que
pudo ser capturado y asesinado por tribus que, en aquella época, todavía
practicaban el canibalismo o eran cazadores de cabezas.
En los años inmediatamente posteriores a su desaparición, también surgió en los
periódicos el rumor de la existencia de un hombre blanco que vivía entre
la población local.
En 1969, el periodista Milt Machlin viajó a Nueva Guinea para investigar la desaparición de Rockefeller. En su libro, La búsqueda de Michael Rockefeller (1972), afirmaba:
Creo que fue asesinado casi inmediatamente después de llegar a la costa
En Nueva Guinea, Machlin fue abordado por un traficante australiano, llamado Donahue, que le hizo una sorprendente pregunta:
¿Qué me dirías si te dijera que vi a Michael Rockefeller vivo, no hace diez semanas?
Donahue dijo haberlo visto en una aldea remota, en la isla de
Kanapua. Allí, en una pequeña choza, un hombre blanco con una larga
barba roja y las dos piernas rotas lo miró con desesperación a través de
los cristales resquebrajados de sus gafas y le dijo:
Mi nombre es Michael Rockefeller… Por favor… ¡ayúdame!
Machlin, sin embargo, consideró poco probable que esta historia fuese
cierta y rechazó la idea de que Rockefeller pudiera seguir vivo en
alguna tribu y sostuvo que existían pruebas circunstanciales para apoyar
la idea de que fue asesinado.
Un gran número de líderes del pueblo Otsjanep, a donde aparentemente logró llegar Michael, habían sido asesinados por una patrulla holandesa en 1958, y esto habría colocado la posibilidad de una venganza en contra de la "tribu blanca". Por otro lado ni el canibalismo ni los cazadores de cabezas habían sido indiscriminados, si no que formaban parte de un ciclo de venganza "ojo por ojo", y así es posible que Rockefeller se halla encontrado a sí mismo inadvertidamente como víctima de un ciclo tal iniciado por la patrulla holandesa.
Otra de las versiones, es similar, pero difiere en que la patrulla holandesa, que estaba compuesta por un policía holandés sin experiencia, en el trato con las tribus locales, acompañado de policías nativos, se encontraron a la vuelta de un recodo de un río con una gran cantidad de guerreros que iban a enfrentarse a otra tribu (desde hacia tiempo se estaba desarrollando una guerra local entre tribus), la patrulla se asusto y abrió fuego contra los guerreros, resultando muertos tres de ellos. La "religión" y costumbres locales obligaban a cobrarse una vida por otra y siendo el jefe de la patrulla blanco, debían acabar con la vida de un blanco. Se cree que Rockefeller, que no sospechaba ningún peligro ya que había tenido contacto con esta tribu otras veces y siempre de manera amistosa, fue la víctima de esta especie de "ojo por ojo".
En su libro, Rocky va hacia el oeste, Paul Toohey afirmaba
que, en 1979, la madre de Rockefeller contrató a un investigador privado
para ir a Nueva Guinea y tratar de resolver el misterio de la
desaparición de su hijo. La fiabilidad de la historia ha sido
cuestionada, pero Toohey llegó a sostener que el investigador privado
consiguió cráneos pertenecientes a tres hombres blancos. El investigador
regresó a Nueva York y entregó estos cráneos a la familia, convencido
de que uno de ellos pertenecía a Rockefeller. La familia nunca ha
confirmado esta historia, de manera que no deja de ser una especulación
más sobre la muerte de Rockefeller.
En 1964, Michael Rockefeller fue declarado oficialmente muerto.
Rockefeller dejó un importante legado cultural. Muchos de los objetos
del arte de los Asmat forman parte de la colección de Michael C.
Rockefeller, que se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York.
Una interesante y triste historia.
Mis más sinceras condolencias a su familia.
Fuentes:
- javascript:void(0)
- http://www.ovejaselectricas.es/2008/04/la-misteriosa-desaparicion-de-michael.html