La cosechadora funcionó 20 minutos y se rompió. Hay sospechas de que todo fue una farsa por la deberán responder el gobernador Sergio Urribarri y el intendente Carlos Schepens.
El grupo había recibido casi 5 millones de pesos del gobierno provincial, mientras giraba a la par cheques sin fondos por más de 3 millones de pesos. Hoy la firma enfrenta varios procesos judiciales iniciados por proveedores que se sintieron estafados.
Hubo otra revelación que permite sospechar que el Grupo Senor sería una pantalla para desviar fondos públicos: en 2008, y a través de otra empresa controlada llamada BSV SA, montó la misma escena en Formosa. Tras seducir con la propuesta al gobernador Gildo Insfrán, Senor recibió dinero del Fondo Fiduiciario Provincial (Fonfripo). La “fábrica” trabajó unos pocos meses en el parque industrial de la capital provincial. En aquel momento, el prototipo de la cosechadora se llamó Quantum.