
En la época de Jesucristo curarse la anemia no era cuestión del médico sino del herrero. Según la clase social se le preparaba hierro de fragua para los comerciantes y los príncipes y la gente noble, a la clase madia leche de cabra con hierro y a los esclavos y al pueblo agua de hierro.
MATERIALES:
1 litro de vino de uvas de buena calidad tipo moscatel.
1 cucharada de azufre en polvo.
Se vierte el vino y el azufre en una olla y se le pide al herrero que caliente una varilla de construcción al rojo vivo en la fragua y que la introduzca en el vino de la olla y revuelva. Se repite el proceso por 4 veces y se deja enfriar el vino y se envasa.
Se toman dos copitas de vino al día y se observara una mejoría dramática en la composición de la sangre,
En el vino se forma sulfato ferroso disuelto en vino, muy distinto a las pastillas de sulfato ferroso que el organismo no las asimila y pone al paciente a defecar negro.