William James Sidis es ampliamente considerado como el hombre con el coeficiente intelectual más alto (250-300), y se suele aludir a sus capacidades matemáticas y lingüísticas.
Sin embargo, en su adultez abandonó la ciencia y se dedicó profundamente al estudio de la historia y los derechos.
Estos son dos poemas suyos traducidos por mí, publicados bajo seudónimos.
FIGHT FOR FREEDOM
Sidis escribió este primer poema para ser cantado con esta melodía popular:
1.
Let us sing a song for freedom
Sought but not yet won!
Let us get forever equal
Rights for everyone!
CHORUS:
We will fight for independence
And for human right,
While the old red pine-tree banner
Guides us in the fight!
2.
Down with tyrants and dictators
Down with bosses too!
Or in law or in our labor,
People's rule will do!
Chorus)
3.
Life and freedom in the fullest,
All of equal right,
None above to rule the people,
That's the people's right!
(Chorus)
Peleemos por la libertad
I
¡Cantemos una canción por la libertad
Tan buscada pero no conseguida aún!
¡Obtengamos por siempre igualdad
En los derechos de cada uno!
Coro:
Pelearemos por la independencia
Y por los derechos humanos,
¡Mientras la vieja bandera roja de pino
Nos guíe en la batalla!
II
¡Abajo los tíranos y dictadores
Abajo los jefes también!
¡Tanto en las leyes como en el trabajo,
La gente debe hacer las reglas!
Coro
III
Vida y libertad al máximo,
Todos por los mismos derechos,
Nadie que gobierne a la gente desde arriba,
¡Ese es el derecho de la gente!
Coro
MARGARET BREWSTER'S PROPHECY
Thus saith the Lord, with equal feet
All men my courts shall tread,
And priest and ruler no more shall eat
His people up like bread.
Repent! Repent! 'ere the Lord shall speak
In thunder and breaking seals!
Let all souls worship in the way
The light within reveals.
And, so long as Boston shall Boston be,
And its bay-tides rise and fall,
Shall Freedom stand in the Old South Church
And plead for the rights of all.
La profecía de Margaret Brewster
Como dice el señor, con igualdad
Todos los hombres mis atrios pisarán,
Y los sacerdotes y los gobernantes ya no comerán
A su gente como si fueran pan.
¡Arrepiéntanse! ¡Arrepiéntanse! ¡El señor habla
Entre truenos y sellos rotos!
Que todas las almas rindan culto al camino
Que revela la luz del interior.
Y, así como Boston permanecerá,
Y la marea de sus puertos se agitará,
Así la Libertad se erigirá en la Vieja Iglesia del Sur,
Y por los derechos de todos se rogará.