La leyenda del falso médico que opera de noche
Incluido en 2004 en el libro “Buenos Aires es leyenda”, el mito surgido en el Hospital de Clínicas porteño acaba de renacer por un documental de dos estudiantes.
La página 31 del libro Buenos Aires es leyenda (Planeta, 2004) comienza con una suerte de cuento, titulado El falso médico. La historia describe la recorrida de un médico de guardia, engañando al sueño a fuerza de cafés, que de pronto se encuentra con que una paciente, Rosa, que ingresó con la vesícula inflamada y en pocos días debe ser operada, inesperadamente… ya ha sido operada. El médico vuelve a leer la historia clínica, pero allí no hay mención alguna a que la intervención ya se haya hecho. Sin embargo, lo que ve en el cuerpo de la señora es indudable. La incisión desprolija y la sutura de principiante están allí, y hacen que el médico tema lo peor: ¿será otra aparición más del temido Pascual Colombo?
¿QUIÉN ES PASCUAL COLOMBO?
La investigación que Coviello y Barrantes realizaron hace poco menos de tres años habla de un muchacho llegado a Buenos Aires desde una provincia del Norte argentino. Sueña con ser doctor, y trae con él “la esperanza y los ahorros de toda la familia”. Pero la gran ciudad es mucho más brava de lo que él creía, el dinero se le va rápidamente, se ve obligado a trabajar y los estudios de medicina se le complican cada vez más. En los exámenes lo reprueban una y otra vez, mientras sus padres leen con alegría cartas que no cuentan exactamente la verdad. Hasta que el joven se entera de que su madre ha muerto por una vesícula reventada, situación que deja al provinciano totalmente trastornado y decidido a lo peor: operará vesículas sin haber aprobado más que el diez por ciento de la carrera, en un intento por “vengar” a su amada madre.
Esa, en pocas líneas, es la historia que los cazafantasmas Coviello y Barrantes oyeron de boca de muchos en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, el sitio donde la leyenda circula y que ha llevado a que, cada vez que se produce un caso de características poco claras, allí se hable de “colombismo”.
El mito es uno más de los veinte que pueblan su libro Buenos Aires es leyenda, de hace cuatro años. Allí estaban el último taxi de Chacarita, la media estación de subte de Congreso, la Puerta 12 de Núñez, el pozo sin fin de San Telmo, el cuadro parlante de Recoleta, el gigante de Once, el hombre sin párpados de Coghlan, el enano vampiro del Bajo Flores, el loco de los carteles de Caballito, el otro Borges de Palermo y unos cuantos más. Una larga serie de historias increíbles que dos años más tarde, en 2006, se amplió cuando Coviello y Barrantes, nuevamente junto a Planeta, publicaron Buenos Aires es leyenda 2, una vez más con el subtítulo Mitos urbanos de una ciudad misteriosa.
Todo habría quedado únicamente en el recuerdo de cada lector que abriera el primer libros de la serie, de no haber sido porque, el 9 de noviembre pasado, en YouTube apareció un video muy especial de siete minutos y medio de duración, que reavivó la leyenda y actualizó el intento por descubrir quién es en realidad Pascual Colombo y descifrar si verdaderamente existió.
NUEVO INTENTO, MISMA INQUIETUD
El documental, que se titula Malos aires y lleva como subtítulo El mito tras la ciudad, fue producido, conducido y filmado por Santiago Vardé y Alejandro Fiecconi, estudiantes de la Universidad del Salvador, de Buenos Aires. Lo primero que incluyen en él sus autores es una entrevista a Guillermo Barrantes, uno de los referentes que los inspiró a investigar el tema. Con una cámara inquieta que recorre diferentes rincones del hospital, la siguiente entrevistada es la licenciada Sandra Germani, docente de la Facultad de Medicina. Su testimonio, junto con los de la doctora Graciela Raposo –perito psicológica de la misma institución– y la doctora Luisa Isabel Días –médica del Hospital de Clínicas–, constituye el puntal sobre el que se apoya la investigación, que pese a no arribar a ninguna conclusión concreta –como corresponde a cualquier leyenda que se precie de serlo– deja boyando en el espíritu de quien lo ve la misma sensación de inquietud que aquel capítulo de Buenos Aires es leyenda: ¿no tendrá demasiados personajes misteriosos la capital argentina?
Dicen que a todas las grandes ciudades les sobran. ¿O será más bien que donde hay mucha gente los mitos circulan como la mismísima peste?