¿Un pez necrófago? ¿Un pez capaz de comer carne humana? Estamos seguros de que has hecho un rápido y acertado razonamiento para unir dos poderosos factores: El río Ganges de la
India
y la tradición de arrojar los cadáveres de los seres queridos a este escenario sagrado, como parte de un ritual que lleva años practicándose.

el Goonch no es más que una variedad del pez gato, un pez ya de por sí capaz de alcanzar increíbles proporciones y de las que existen varias especies conocidas, como puede ser el “Pez gato cocodrilo” o el propio Goonch o B. yarrelli (Goonch). Ahora bien, si hay algo que debemos tener en cuenta es que esta variedad siempre ha existido en la India , lo único que ocurre en estos momentos es que este tipo de pez gato ha crecido de forma desproporcionada, y ha cogido el hábito de alimentarse de los cadáveres que se arrojan al río sagrado.

En el 2008 se pescó un “monstruo” de los ríos que pesaba 75 kg y medía 1, 5 metros.

Es común ver cómo en los últimos años, los cadáveres que flotan en el río sirven de alimento para el Goonch.
Hay un aspecto a tener en cuenta: la contaminanción. La India , a pesar de su estela mística y de su filosofía y tradición, no deja de ser un país de grandes contrastes. Clases sociales muy distantes y un alto grado de contaminación ambiental.

Uno de los medios con mayor índice de toxicidad, son sin duda los ríos.
Para los peces de grandes dimensiones y mayor fortaleza, el hecho de alimentarse de esos cadáveres que flotan en los ríos es un objetivo fácil y abundante. No hay mayor esfuerzo, no necesitan cazar.
Llegado este punto te estarás preguntando sin estando ya acostumbrados a consumir carne humana, serían capaces de desplegar ataques hacia víctimas vivas, es decir, hacia seres humanos que estuvieran en el río o en las cercanías.
La respuesta es sí, pero con muchos matices: pueden llevarse a niños pequeños que hayan cometido la imprudencia de entrar río a dentro, y no tener escapatoria.
No obstante, se tienen registros de que en 1988, un pez gato se llevó la vida de un chico Nepalí de 17 años. Desde entonces, siempre se habla de ataques puntuales, de momento no se han registrado nuevas víctimas, pero obviamente, el miedo hacia el gigantesco Goonch es casi inevitable.

el Goonch no es más que una variedad del pez gato, un pez ya de por sí capaz de alcanzar increíbles proporciones y de las que existen varias especies conocidas, como puede ser el “Pez gato cocodrilo” o el propio Goonch o B. yarrelli (Goonch). Ahora bien, si hay algo que debemos tener en cuenta es que esta variedad siempre ha existido en la India , lo único que ocurre en estos momentos es que este tipo de pez gato ha crecido de forma desproporcionada, y ha cogido el hábito de alimentarse de los cadáveres que se arrojan al río sagrado.

En el 2008 se pescó un “monstruo” de los ríos que pesaba 75 kg y medía 1, 5 metros.

Es común ver cómo en los últimos años, los cadáveres que flotan en el río sirven de alimento para el Goonch.
Hay un aspecto a tener en cuenta: la contaminanción. La India , a pesar de su estela mística y de su filosofía y tradición, no deja de ser un país de grandes contrastes. Clases sociales muy distantes y un alto grado de contaminación ambiental.

Uno de los medios con mayor índice de toxicidad, son sin duda los ríos.
Para los peces de grandes dimensiones y mayor fortaleza, el hecho de alimentarse de esos cadáveres que flotan en los ríos es un objetivo fácil y abundante. No hay mayor esfuerzo, no necesitan cazar.
Llegado este punto te estarás preguntando sin estando ya acostumbrados a consumir carne humana, serían capaces de desplegar ataques hacia víctimas vivas, es decir, hacia seres humanos que estuvieran en el río o en las cercanías.
La respuesta es sí, pero con muchos matices: pueden llevarse a niños pequeños que hayan cometido la imprudencia de entrar río a dentro, y no tener escapatoria.
No obstante, se tienen registros de que en 1988, un pez gato se llevó la vida de un chico Nepalí de 17 años. Desde entonces, siempre se habla de ataques puntuales, de momento no se han registrado nuevas víctimas, pero obviamente, el miedo hacia el gigantesco Goonch es casi inevitable.